El hinduismo:
Una religión de yoga, incontables dioses y
reencarnaciones
Por: Dr. Donald T. Moore
El hinduismo,[1] la
religión organizada y viviente más antigua del mundo, es la más compleja para
entender, pues sus practicantes pueden ser ateos, agnósticos, panteístas,
dualistas o monoteístas. Todo depende de la interpretación particular de sus
voluminosas y diversas escrituras redactadas durante un período de casi 2,000
años entre 1500 a.C. y 250 d.C. Esta compleja familia de creencias no tiene un
solo credo y no reconoce una sola verdad vital o una revelación universal. No se
trata tampoco de una sola religión; se compone de muchas sectas dentro de una
red interrelacionada. Aunque el vocablo hindú surgió de una
palabra persa para el Río Indus en la parte norte de India, hoy puede referirse
tanto a un practicante de la fe hindú como a un nativo de ese país o grupo
étnico.
Las
sagradas escrituras hindúes
La multiplicidad de sectas hindúes está
vinculada con sus diversas escrituras. Mientras el cristianismo tiene una
Biblia y el Islam un Corán, las voluminosas escrituras hindúes incluyen los Vedas,
Brahmanas, Aranyakas, Upanishads, Epopeyas, Puranas
y el Código de Manú. Los cuatro Vedas,
compuestos entre 1500 y 800 a.C., son las más viejas y la más importante es el
"Rig Veda." Los Upanishads se componen de una serie de
escritos filosóficos considerados como la "culminación del conocimiento
sagrado" y la filosofía o enseñanzas basadas en ellas se llama vedanta.
Las dos Epopeyas son Mahabharata y Ramayana.
Adentro del Mahabharata está el Bagavad-gita (el
"Cántico al Señor"), donde Krishna convence a ciertos líderes a matar
a sus propios primos en una batalla, pues serán reencarnados en el futuro.
Varias sectas, inclusive la de los Hare Krishna,[2] basan
sus enseñanzas en el Bagavad-gita.
Las
enseñanzas hindúes
A continuación explicamos ciertos aspectos de
las creencias hindúes como sus dioses, la creación, el ser humano, la
liberación y el yoga.
Dioses y Dios: La mitología con sus innumerables dioses es muy compleja, pues sus
escrituras reclaman que hay 330 millones de dioses. Estas deidades masculinas y
femeninas, los demonios y los héroes forman una telaraña muy difícil de
desenredar, pero incluyen a Mitra, el dios del sol; Surya, diosa del sol;
Varuna, dios del cielo; Rudra, dios de la violencia, la enfermedad y la muerte;
Agni, dios del fuego; Manesa, diosa de las culebras; Ganesa, dios de la buena
fortuna; Hanumán, el dios mono; Laksmi, la diosa de la buena fortuna y la
belleza; Durga (Kali) y muchos otros.
Más allá de estas deidades, para la gente
culta está Brahma o Brahma-Atman, la única Realidad Absoluta, una impersonal,
la máxima e insondable. Se cree que el universo y todo lo que hay en él forman
parte de Brahma el cual se expandió a sí mismo hasta convertirse en el
universo. Atman es el yo o alma de todo lo que existe, sea, el
ser humano, ave, pescado o roca. El Atman adentro de estos
objetos es el mismo Brahma. Para los hindúes Dios no creó al hombre a su imagen
sino que el ser humano es dios; por eso tiene una naturaleza divina.
Además, Brahma no es trascendente, sino es tan inmanente que se
es idéntico a todo lo que existe.
Ya que es imposible conocer a un Dios
impersonal, las sectas del hinduismo personifican a Brahma como trimurti:
una tríada de Brahma, el creador, Visnú, el sustentador o conservador, y Siva,
el destructor. Aunque Siva es un dios popular de la fecundidad simbolizado por
el falo o "lingam" (sán.), la mayoría de los hindúes adoran dos de
las nueve encarnaciones mitológicas de Visnú, o sea, los Avatares
de Krishna, la deidad clave del Bagavad-gita, y Rama, el héroe
del Ramayana. La décima encarnación o avatar,
Kalki,[3] es el
que finalizará esta edad, pero todavía no ha aparecido.
Además de su credulidad en los dioses, en el
hinduismo popular predomina una creencia en la astrología, los malos espíritus
y los hechizos.
La creación: Debido a que sólo existe Brahma, la única realidad, en últimas
instantes todo lo demás es una ilusión (maya). No hay ni comienzo
ni fin de la creación; sólo existen repeticiones o ciclos perpetuos de la
creación y su destrucción.
El ser humano: El alma eterna o atman del hombre es una manifestación
o "chispa" de Brahma atrapada misteriosamente dentro del cuerpo
físico. Se requieren reencarnaciones repetidas para poder liberar el alma del
cuerpo. Es una especie de reciclaje para la purificación del alma. Los hindúes
creen que la reencarnación (sansara) no tuvo comienzo y en la
mayoría de los casos tampoco tendrá fin. Las almas reencarnan miles de veces en
seres humanos, animales y plantas. Los eventos y las condiciones en esta vida
están determinados por las acciones realizadas en vidas anteriores. El progreso
o retraso de las almas está sometido a la ley de karma.
Literalmente karma significa "acción" -- sea buena o
mala, religiosa o secular y que se cree que todo en esta vida actual está
determinado por las acciones pasadas de cada uno. Todo que uno hace durante
esta vida -- en pensamiento, palabra y hecho -- determina su destino en la
próxima existencia. Dharma es la ley final de todas las cosas, o
sea, lo que determina si los actos de uno son correctos o incorrectos.
Sus creencias no incluyen el concepto de la
rebeldía del hombre contra un Dios Santo. El desconocimiento de las personas de
su propia divinidad y la violación de las reglas de las castas son los
problemas de la humanidad. Al morir, el alma pasa a un estado intermedio de
castigo o recompensa antes de su reencarnación ("renacimiento") en
otro cuerpo. Se sigue repitiendo los "renacimientos" hasta que se
haya quitado todo el karma que uno ha merecido, lo cual
finalmente le permite ser absorbido de nuevo en Brahma. Muchos hindúes creen en
una unión eventual tan completa con Brahma después del fin de todos los ciclos
de reencarnación que la persona pierde su propia identidad individual. Unos
cuantos teólogos hindúes enseñan que el alma se goza de "la presencia de
Visnú en plena conciencia" en un cielo descrito como un paraíso con
árboles y ríos.
La liberación (moksha) de las ataduras del cuerpo y
su finitud requiere una disciplina complicada (yoga o marga)
del cuerpo y mente la cual es enseñada por los gurúes o maestros
religiosos. Samadi quiere decir unión con el Absoluto
interno muchas veces vinculada con una trance de felicidad. El vocablo
"salvación" no es un término satisfactorio para describir la idea
hindú de la liberación o emancipación de los ciclos de reencarnaciones. Aunque
toda práctica religiosa es un sendero válido para la liberación, los hindúes
normalmente escogen una de tres disciplinas para lograrla: la de obras o
deberes (karma yoga), la del conocimiento (jñana yoga)
o la del amor y la devoción (bakti yoga).
Karma yoga, el sendero de obras y deberes, requiere el cumplimiento de ritos,
ceremonias y ciertas obligaciones sociales. El Código de Manú
provee una lista de leyes de dieta, reglas sociales, ritos domésticos,
ceremonias públicas y deberes religiosos para los miembros de cada una de las
cuatro castas. Hay que adorar a las deidades correctamente y ofrendarlas
alimento antes de que la familia pueda comer. También el Código
afirma que es obligación de la mujer servir a su esposo con humildad en los
quehaceres o deberes de la casa.
Jñana yoga, el sendero del conocimiento, apela a quienes tengan la capacidad
intelectual. La meditación para el control de la mente y los sentidos es
esencial para que uno se dé cuenta que el universo entero y toda cosa existente
son el uno y mismo Brahma.
Bakti yoga, el sendero del amor y la devoción, significa rendirse a la deidad o
al ser divino, practicar actos de devoción en privado y participar en la
adoración de un templo. El Bagavad-gita es la escritura hindú más
conocida que recalca bakti yoga como el camino verdadero de la
liberación. Este sendero es el más popular de los tres.
Las
etapas de la vida varonil
En el hinduismo clásico, se recalca,
especialmente para los varones de las castas hindúes más altas, cuatro etapas
de la vida. Estas son la juventud, la adultez, la edad mediana y la vejez. Un
estudiante desde los 8 a los 18 años estudia bajo la dirección de un gurú.
Un adulto-propietario lleva una vida activa de matrimonio, acumula riquezas,
goza de placeres y observa los deberes religiosos. Durante su edad mediana, el
adulto-propietario va al bosque para llevar una vida de reflección y
meditación. Finalmente, en la vejez, el morador del bosque se convierte en un
peregrino ascético. Hoy las últimas dos etapas se honran más en el espíritu que
en la práctica.
El
hinduismo popular
La mayoría de los hindúes viven en un
constante temor de las deidades y los buenos y malos espíritus. A cada uno se
tiene que ofrecer sacrificios para prevenir desastre y así garantizar la
seguridad y el éxito. Literalmente dichos espíritus viven dondequiera,
incluyendo en los árboles, las piedras y el agua. Causan las enfermedades, la
muerte y todo tipo de maldad. Millones de hindúes practican la purificación
ritual (por ejemplo, los baños[4] en el
Río Ganges), la divinación y la astrología. También usan amarres, talismanes y
otras prácticas ocultas y mágicas. Se practica la desnudez ritual, la adoración
de serpientes y los peregrinajes a lugares sagrados. Aunque los hindúes
normalmente adoptan un solo dios o diosa, debido a la incertidumbre y su temor,
honran a otras deidades también. La veneración de la vaca es una práctica
frecuente.
Se debe dar ofrendas a diario a los dioses,
antepasados, videntes, animales y pobres, aunque estas tradiciones han perdido
mucho de su popularidad en años recientes. Se acostumbran al mantenimiento de
llamas de fuego dentro de la casa, el rezo de textos sagrados, la repetición de
mantras (palabras o sonidos poderosos y sagrados), la meditación
y los ejercicios del yoga. Cada hindú mantiene un altar de la
deidad que haya escogido. Se le trata con mucho respeto como visitante de honor
en el hogar y se acostumbra seguir un rito casero parecido al que se practica
en el templo.
En los templos, cada mañana las deidades son
despertadas y bañadas antes de que se las rezan; también se las dan guirnaldas,
alimento y agua. Se quema incienso y se las cantan mantras.
Finalmente se despiden a la deidades y concluyen las ceremonias del día. En
ocasiones especiales sus imágenes son llevadas en desfiles por las calles cerca
del templo.
Jesús en el pensamiento
hindú
Aunque las escrituras hindúes no mencionan a
Jesús, algunos teólogos han tratado de incluirlo entre sus muchos dioses. Según
uno de ellos, "La Palabra eterna, que moraba en el Cielo con el Señor, es
el Logos, y ese Logos apareció no sólo en la forma de Jesús, el Cristo, sino
también en la forma de Krishna, Zoroastro, Buda y todos los demás salvadores
del mundo."[5]
Así que Jesús es uno de los muchos avatares o encarnaciones de Dios en forma
humana que ayuden a la humanidad a vivir sus vidas como dioses.
Los hindúes creen en la divinidad de Jesús,
porque todos somos dioses. Si seguimos el ejemplo de Jesús, el Cristo, cada uno
de nosotros podrá decir con él: "Yo y mi Padre somos uno" (185). Ya
que ellos consideran mitos la mayoría de los relatos acerca del nacimiento y la
niñez de Jesús, no las prestan mucha atención. No obstante, algunos creen que
durante dieciocho de los años ocultos de Jesús, éste viajó a India, Egipto,
Persia o Tibet aunque no hay prueba histórica que lo constata.
Admiren el ideal espiritual manifestado en la
vida de Jesús: su pureza, justicia, abnegación, sacrificio, amor por toda la
humanidad y su realización de la conciencia divina. Según ellos y otros de las
sociedades iniciáticas de la Nueva Era,[6] esta
conciencia divina, llamada también "conciencia crística," se
encuentra escondida también dentro de todo ser humano. Por eso hace falta un
gurú (maestro espiritual) que les enseñe a tener conciencia de esa deidad
interior oculta. Los hindúes rechazan a Jesús como un salvador que salva a otros
de la culpabilidad del pecado contra un Dios santo. Aunque admiran el ideal
general manifestado en la vida de Jesús, "cada individuo es un hijo de la
Divinidad. Somos hijos de la felicidad inmortal. No podemos ser pecadores"
(214). Así que rechazan también a Jesús como el Hijo unigénito de Dios; para
ellos es solamente uno de muchos "hijos" o encarnaciones de Dios.
Otra encarnación popular entre los hindúes es Krishna, el rey-guerrero. A veces
se suele compararlo a Jesucristo como George Harrison de los Beatles en la
canción popular "Mi dulce Señor."
Los hindúes no sólo rechazan la doctrina del
pecado contra un Dios santo, sino también niegan la expiación sustitucionaria o
vicaria de Cristo por nosotros, pues un Dios amante nunca permitiría tal
sacrificio de su hijo inocente. También rechazan la resurrección del cuerpo.
Creen más bien en la reencarnación sucesiva de vidas, que no se debe confundir
con la resurrección. Además, muchos hindúes rechazan la doctrina de la gracia
divina. Para la mayoría, cada uno siempre es responsable por su propia
situación en esta vida conforme a su karma heredada debido a sus
acciones en vidas anteriores.
Tampoco comenzó Jesús una nueva religión,
pues el budismo enseña muchas de las mismas enseñanzas morales. Según ellos,
"La religión de Cristo fue enseñada por Buda y Krishna en India
antes" de la vida humana de Jesús (228).
Festividades
religiosas
En el calendario hindú hay cientos de
festivales que honran a deidades, serpientes, vacas, colinas, plantas, ríos,
antepasados y espíritus. Se dedican otras fiestas a los eclipses, solsticios,
equinoccios y las estrellas. Las actividades consisten en las recitaciones
cantadas, ayuno, baños, votos o promesas y pactos; prenden fuegos; tienen
formas de diversión, juegos del azar y sus bebidas; también dan regalos a los
sacerdotes hindúes (brahmanes).
El Festival de Luces ("Divali") en
octubre o noviembre dura entre cuatro y cinco días. Se alumbran las casas con
lámparas de aceite hechas de masilla; mantienen las ventanas abiertas en las
casas para dar la bienvenida a las deidades de Laksmi y Parvati, consorte de
Siva que también toma forma de la diosa Durga o Kali. Termina el festival con
todos los varones comiendo en la casa de una hermana, una prima u otra
parienta, a la cual dan regalos.
Se celebra "Holi" en febrero o
marzo para conmemorar a Krishna en su juventud, la alegre octava encarnación de
Visnú. Se prenden fogatas y simbólicamente entierran las malas influencias.
También en agosto o septiembre se celebra el cumpleaños de Ganesa, la deidad de
la buena suerte con cabeza de elefante.
El
rol de las mujeres en el hinduismo
El Código de Manú claramente
señala que las mujeres necesitan el control y la protección de sus padres,
esposos, hijos o algún varón. En la sociedad hindú se cree que las mujeres no
son iguales a los hombres y que son sensuales, emocionales y
potencialmente destructivas al orden hindú.
Generalmente el matrimonio es arreglado
pronto después de la pubertad. El deber de una mujer es respetar, obedecer y
adorar a su esposo aun cuando él carece de buenas cualidades. El deber del
esposo es proteger a su esposa. Después de la muerte de su esposo, una mujer no
puede volverse a casar sin importar su edad. Desde hace varios siglos se han
hecho esfuerzos por erradicar la tradición de sati,[7] la
práctica de quemar la viuda viva con el cadáver de su esposo.
Experiencias
con el hinduismo en el Caribe
En el Mar Caribe cerca de Venezuela
dondequiera en las ciudades y en los campos en la isla de Trinidad se ven las
banderas de oraciones en los patios de las casas y los pequeños templos. Son
banderas de diferentes colores ondeando en la brisa muy alto en los postes de
bambú que sirven de astas. En la playa observamos la cremación de unos
difuntos. Colocaron sus cadáveres sobre y también debajo de unas maderas. Luego
colocaron mucha leña en todos los lados al estilo de la cremación de Darth
Vader en la última película de la serie de "Star Wars." Pegaron fuego
y las llamas convirtieron los cuerpos en cenizas, pero no así las almas, pues
se encarnarían en otros cuerpos en su ciclo perpetuo de reencarnaciones con el
propósito de purificarlos.
Uno de los lugares de adoración que visitamos
fue un templo ("mandir") con prácticas semicristianizadas. Habían
incorporado una adoración más congregacional, así modificando la tradicional,
una esencialmente individual, no comunal. En la entrada del templo quitamos los
zapatos cerca de la puerta que llevaba a la nave donde nos sentamos en sillas
en filas como en muchas iglesias. Después de sentarnos para el comienzo del
culto vino una señora que puso una marca del tercer ojo con su dedo grande en
nuestras frentes, sin pedirnos permiso. La congregación cantó cánticos usando
un himnario con lecturas sagradas que servían como un catecismo. Durante la
adoración miembros de la congregación pasaron al frente uno por uno o a veces
con dos y tres de familia. Llevaban en sus manos una lámpara de masilla con
llamas donde había varias imágenes de las deidades. Se pararon en frente de una
de las imágenes y movían la lamparita con las llamas en forma circular en
frente de ellas. Otras personas en la congregación tomaron turnos mientras que
las demás se quedaron sentados. Al final del culto nos llevaron detrás del
auditorio donde había más imágenes pero de otros dioses. Nos explicaron la
función de ellos y en especial de Laksmi, la diosa de los bienes, y Ganesa, el
dios con cabeza de elefante. Al salir nos dieron un librito bilingüe[8] acerca
de sus creencias y prácticas, nos pusimos los zapatos de nuevo y salimos del
templo.
Un domingo temprano en la mañana, buscamos un
lugar para estacionar a la orilla de una calle entre otros carros, caminamos
unos minutos y entramos en el área del templo de la diosa Kali,[9] donde la
esposa del sacerdote también llevaba un papel preponderante. Recibí un choque
con el primer rito del sacrificio de un chivo ya que se me había enseñado que
el hinduismo respetaba toda la vida, hasta el extremo a veces de practicar la
no violencia contra los insectos. Me acerqué entre la gente para poder ver
mejor, pero ese espacio estaba entre el chivo que el sacerdote estaba a punto
de decapitar y los ojos de una imagen de una deidad en una capillita. En mi
apuro de no perder nada y poder ver todos los sucesos bien, me puse cerca de
los otros espectadores sin darme cuenta que yo estaba bloqueando la
"vista" de una imagen detrás de mi. Los feligreses hindúes no
tardaron en pedirnos a mover a un lado para que la deidad pudiera ver el acto
de sacrificio. Con un solo golpe del machete un hombre cortó la cabeza del
chivo, la cual el sacerdote colocó en el suelo con los ojos abiertos para mirar
hacia su frente en dirección de la diosa Kali en otra capillita junto a tres
otras diosas.
Después del primer sacrificio visitamos un
número de imágenes en sus casillas moviéndonos de capillita a capillita. Sobre
los altares en frente de cada una de las deidades la gente ya había colocado
ofrendas de flores y fruta, como cítricas, bananas, cocos partidos por la mitad
y manzanas junto con un tazón con monedas. Al lado de por lo menos una de las
capillas notamos el símbolo fálico (Lingam) de Siva. Luego de un receso
recorrimos el mismo paseo con la congregación pasando en grupos de capilla a
capilla y de imagen a imagen. Delante de dos o tres de ellas los adoradores
sacrificaron gallos, cortando sus pescuezos y luego sacudían la sangre que
brotaba. En una ocasión la sacerdotisa, la esposa del sacerdote, bailó con gran
frenesí en trance, inhalando y exhalando por la boca las llamas de fuego de una
antorcha. Daba la impresión que estaba poseída por algún espíritu. Al final de
la danza se desmayó y cayó al piso.
En cierta ocasión el sacerdote nos dijo que
un obrero hindú en la congregación hoy estaba dispuesto a contarnos su
testimonio de sanidad si queríamos escuchar. Fuimos donde él y en voz muy baja
nos contó acerca de su enfermedad que un médico no podía sanar. Decidió
consultar a la diosa Kali en este templo, obedeció lo que ella le dijo y se
sanó. Aun el médico lo declaró sanado y le aconsejó a continuar lo que estaba
haciendo -- ¡sin saber él lo que hacía su paciente en su práctica religiosa! Yo
quería preguntarle cómo le había hablado Kali, pero más tarde me di cuenta de
que fue por la boca de la sacerdotisa que la servía de instrumento.
Los feligreses culminaron su paseo por el
patio del templo con un sacrificio de un segundo chivo. Se hicieron filas para
entregar sacrificios florales y pétalos antes del sacrificio. A instancia del
sacerdote entramos los tres que muy apenas cabíamos en la pequeña capilla de
Kali quien estaba junto a tres otras imágenes de diosas.[10] Adentro
el fuerte olor de incienso parecía asfixiarnos y afuera con un golpe del
machete se cortó la cabeza del chivo, la colocaron en el suelo en línea visual
de la imagen de Kali. Finalmente, la sacerdotisa se paró en frente de la
entrada de la capillita de Kali y los creyentes hicieron una larga fila para
consultarla sobre cómo resolver sus problemas. El sacerdote ofreció cedernos el
primer turno, pero dijimos que no, que nos quedaríamos cerca para observar y
escuchar lo que podíamos. En la consulta los feligreses recibían por boca de la
sacerdotisa de Kali las instrucciones y recetas para resolver sus problemas de
salud, familia, trabajo y otros.
En otra ocasión, días después visité a un
nativo de la Isla en privado en su casa. No hacía mucho que había viajado a
India y con mucho entusiasmo nos mostró varias fotos de su viaje, inclusive de
una imagen gigantesca de un hombre desnudo, evidentemente un sabio santo.
También habló del impacto, las impresiones y las influencias en su vida de su
contacto con el gurú Sri Sathya Sai Baba. Regresó del viaje cambiado de un
hindú frío a uno ferviente. Cabe señalar que de ese gurú aparecía fotos
semanalmente en la prensa de la isla de Trinidad con sus palabras sabias, sus
consejos y dichos. Se parece a lo que a veces se publica de la Virgen de
Majugorie en la prensa puertorriqueña.
También grabamos el testimonio de un pastor
bautista de su conversión a Cristo. Se convirtió del hinduismo, la religión de
sus padres, lo cual resultó en la persecución de toda la familia. Después el
pastor nos llevó al campo cercano para visitar un templo hindú dedicado a las
serpientes. Fue una capilla rústica de madera con cuadros de los santos gurúes
vinculados con las serpientes. De hecho cuando estábamos a punto de entrar el
patio del templo, tres varones jóvenes salieron corriendo con mucha excitación
porque cuando estaban en el templo, vieron una serpiente en la propiedad
cercana por la ventana. Estaban convencidos que habían visto una manifestación
de un dios, porque lo experimentaron mientras que estaban adentro del templo
dedicado a las serpientes.
Finalmente, en otra ocasión otro pastor
bautista nos dio su testimonio. Sus antepasados tenían un pacto generacional
con cierta deidad hindú. Con la muerte de su padre le tocaba a él como el
heredero y nuevo líder de su familia renovarlo o de otra manera perdería la
fortuna heredada. Debido a sus repetidos sueños que le recordaban que debía
hacer cierto sacrificio, consultó a un sacerdote hindú, el cual le aconsejó a
que obedeciera los sueños y ofreciera el sacrificio tal como se le estaba
pidiendo. No obstante, siendo un cristiano, rehusó hacerlo, pero al año de la
muerte de su padre se encontró en costosos pleitos en los tribunales que
finalmente culminaron en la pérdida de los cuantiosos bienes de la familia.
Ahora se encontraba en la pobreza -- pero tranquilo y en paz con su vida
abundante en Cristo.
Manifestaciones
del hinduismo en Puerto Rico
La influencia hindú que más se palpa en
Puerto Rico es la práctica de diferentes tipos de yoga, también observado por
grupos de la Nueva Era. Se nota esto especialmente en la prensa, pues todas las
semanas hay múltiples referencias y a veces artículos extensos sobre el yoga.
Además, se disemina en cintas de video, libros, revistas, campamentos y
mediante conferencias y talleres en escuelas y hospitales y testimonios por la
radio, televisión e Internet. La oferta de clases de Yoga ha proliferado no
sólo en tipos o estilos sino en niveles, pueblos y lugares donde se ofrecen,
inclusive en centros médicos, Centros Culturales de las Artes y Centros de
Cuidado Diurno para niños. Ha tenido éxito en los últimos años de venderse como
técnica de relajación para combatir el estrés y como medio alterno de la
medicina para lograr la salud sin estar asociado con la religión hindú.[11]
Partiendo del significado de la palabra
"yoga" como "unión, unidad" se ha definido como unión
"del principio individualizado" o individuo "con lo
absoluto" o sea Dios. Se ha dicho que es "la sana unión entre los
opuestos, la mente [alma] y el cuerpo, que conduce a la fortaleza, vitalidad y
paz interior." Reclama ser un método para la autorrealización y el
mejoramiento personal y se vincula con la medicina natural que "sirve para
tratar y prevenir trastornos orgánicos, psicológicos y psicosomáticos."[12] Además
de los yogas ya mencionados, el hatha yoga, conocido como el
"camino vigoroso" consiste "en asana (posturas), pranayama
(ejercicios respiratorios), pratyahara (control de los nervios), dharana
(control de la mente) y dhyana (meditación y realización espiritual)."[13] Lo
cierto es que el yoga tuvo sus orígenes en los Vedas o Upanishads
los cuales contienen "enseñanzas, reglas de conducta, percepciones filosóficas
y técnicas para acceder" a diferentes estados de conciencia. Además, tiene
raíces en la "antiquísima medicina tradicional india, el ayurveda y
asimila técnicas del misticismo tántrico." Pero los conceptos actuales
surjan de una codificación del místico hindú Patañjali en sus escritos
"Yoga Sutra" del siglo III a.C.[14]
Kriya Yoga, identificado como un Sendero de Bienaventuranza hacia Dios, se
refiere a un yoga preliminar (en especial al Raja [real] yoga), pues se trata
de prácticas preparatorias al verdadero yoga. Consiste en ejercicios de técnica
sencilla con el propósito de purificar el cuerpo físico y la mente. Con
frecuencia se asocia con el yogui Paramahamsa Yogananda (1907-2002) de la
Asociación de Autorrealización y del Instituto de Kriya Yoga.
Kundalini
yoga se preocupa por despertar el poder de la serpiente que según el
hinduismo se encuentra cerca de la base de la espina dorsal. Se tiene que
despertar de manera que suba por los centros o chakras hasta la corona de la
cabeza y eso produce la iluminación.[15] Este
concepto generalizado tiene sus raíces en los Upanishads y los Puranas.
En los últimos años el Swami Paramahansa Muktananda (1908-1982) ha sido el gurú
de más influencia de este tipo de yoga. Aunque se sigue usando el método que él
usó en secreto, sus efectos en algunas personas producen dolor, depresión y aun
locura. Su propia biografía aun relata la misma lucha y dolor junto con sus
visiones de figuras feas e intimidantes como son los demonios.
Tantra yoga[16] busca la salvación mediante la expresión libre del
sexo, la cual incluye el libertinaje. Se trata de un sistema de técnicas para
prolongar el orgasmo lo cual permite experimentar a "Dios," o sea,
unirse con la conciencia de la Unidad. "En su forma más cruda incluye la
adoración de los órganos sexuales, orgías sexuales que incluyen el beber de la
sangre y el semen humano, la magia negra, el sacrificio humano y el contacto
con espíritus malos mediante cuerpos muertos y pudriéndose en sitios para la
cremación."[17]
Bhagwan Shree Rajneesh (1931-1990), mejor conocido como Osho, "El
Bendecido," un nombre que él adoptó en 1989, lo ha enseñado en una forma
mucha más sofisticada.[18]
Argumentaba que Jesús enseñó el camino de salvación mediante el sexo y que
"el nuevo nacimiento" ocurre cuando el hombre y la mujer llegan a ser
"una sola carne." Además, afirmaba que "cuando se conviertan lo
masculino y lo femenino en uno simple ... entonces entrarás 'en el reino.'"[19]
Hay inmigrantes y misioneros de descendencia
hindú que han traído la espiritualidad hindú del oriente. La secta más conocida
fundada en el occidente por A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada (1896-1977) es
la de los Hare Krishna (Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna;
ISKCON),[20]
con su centro principal en Gurabo. Practican el Bhakti Yoga. Además, hay el
Templo de Sai Baba[21] pero
también sus seguidores llevan a cabo reuniones dedicadas a sus enseñanzas en
varios centros. Prefiere el Bhakti Yoga también. Otros grupos basados en
conceptos hindúes incluyen la Meditación Transcendental de Maharishi Mahesh
Yogi (n. 1911), la Sociedad Teosófica,[22] y
Walter Mercado (c. 1931) y su astrología.[23] Otros
representantes incluyen La Sociedad Vedanta de Puerto Rico de Swami Vivekananda
(1863-1902), un discípulo de Sri Ramakrishna, Swami Muktananda Paramahansa
(1908-1982), un representante de siddha yoga y Ji Majarah (n. 1957).[24] Otros movimientos hindúes más tradicionales
son la Sociedad Vedanta, el Movimiento de Sathya Sai Baba y la Sociedad
Internacional de Silvananda Yoga.[25] Sri
Chinmoy (n. 1931) centraliza en una doctrina de yoga que puede incluir un
proceso de Hatha Yoga, vegetarianismo y meditación. La iniciación involucra un
estado de trance que se dice ser la felicidad. El conferencista y escritor Dada
Jashan P. Vaswani (n. 1918) del Centro Sadhu Vaswani en Guaynabo ha intentado
moldear su vida por las enseñanzas del Bhagavad-gita y el Sermón
del Monte. Incorpora y promueve su forma del hinduismo mediante el uso del
"Satsang" (reuniones fraternales) muchas veces celebradas en hogares
donde se entonan canciones, observan mensajes de este maestro grabados en video
y comparten alimentos.[26]
También las influencias del hinduismo están
presentes en la metafísica y el Nuevo Pensamiento, la Ciencia Cristiana
(Iglesia de Cristo de Boston),[27] los
Templos de Unity (Asociación Unity de Cristianismo Práctico)[28] y el
Forever Young Centro de Relajación con su "Yoga en Cristo" promovido
por la puertorriqueña Shanti Ragyi. La cosmovisión del movimiento de la Nueva
Era[29] está
compenetrada de ideas provenientes del hinduismo, y eso incluye la Fundación
para el Curso en milagros.
Una variedad de publicaciones y libros
esotéricos se venden y circulan en el país, inclusive la autobiografía del
yogui de Paramahansa Yogananda de la Asociación de Autorrealización (1925), los
escritos de A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada, de Sathya Sai Baba (n. 1926),[30] el Curso
en Milagros de Helen Shuckman y Yoga en Cristo promovido
por Shanti Ragyi. Los libros del médico y guía religioso Deepak Chopra[31] y sus
visitas a la Isla promueven las creencias y prácticas de la fe hindúa de India.
Ciertas prácticas vinculadas a la medicina
alterna se derivan del hinduismo, tal como el yoga, prana[32] y la
medicina ayurvédica de Deepak Chopra (M.D.). Todas las semanas la prensa y la
televisión en la Isla promueven las prácticas de medicinas alternas y en
especial el yoga. Finalmente, se palpan las influencias en las teorías modernas
de la ecología en muchos de los programas televisados sobre el ambiente cada
año.[33]
Surge la pregunta: ¿cuándo son los ejercicios
físicos realmente la práctica de yoga? Se dan dos respuestas entre los
cristianos: Una es que el yoga siempre es incompatible para el cristiano,
debido a su bagaje religioso hindú,[34] pero
otros dicen que la respuesta más sensata es que se convierten en la práctica de
yoga "únicamente cuando son practicados con el propósito de alterar la
conciencia, o fusionar con Dios, puesto que yoga quiere decir unión del alma
con 'Dios.'"[35]
Sugerencias
para testificar al hindú
Existen diferentes maneras de ayudar a un
hindú a abrirse a Cristo. Una de ellas incluye seis sugerencias específicas:[36] (1)
hacer preguntas a la persona y escuchar sus respuestas (Ro 3:19-24; Ef 2:8-10);
(2) ser consciente de las diferentes definiciones en las palabras; (3)
ofrecerle el perdón de Cristo, contrastando el concepto del Karma (Mt 11:28
puede facilitar el contraste); (4) tener en mente la naturaleza personal de
Dios (Lu 15:11-32; Jn 14:2-3; 17:3; Apo 21:3; 2 Co 5:18-19; Ef 2:12-16); (5) en
respuesta a su objeción de que Cristo no es único, recomendar la lectura del
evangelio de Juan; (6) subrayar la invitación de Cristo a todos
(Mt 11:28; Lu 19:1-10; Lu 15:1-7; Apo 7:9).
Otra manera utiliza ciertos libros sagrados
hindúes para llevar a la persona hacia Jesucristo.[37] Por
siglos los hindúes han rezado, "Desde la ilusión llévame a la Verdad; de
la oscuridad llévame a la Luz; de la muerte llévame a la inmortalidad"
(Bryhad Aranyak Upanishad 1.3.28). A pesar de que hoy los sabios hindúes
enseñan una salvación (mukti) mediante obras la cual no sólo
puede tardar hasta millones de reencarnaciones sino que ni el pecado, el cielo
o el infierno existen. Tales enseñanzas no concuerdan con los Vedas
y los Upanishads. Estos libros sagrados enseñan acerca del
pecado, el cielo, el infierno, la liberación del infierno y un sólo camino a la
salvación. La Biblia enseña que el ser humano es pecaminoso (Eze 18:20) y
también el Karthopanishad 3:10-15 (el alma "entrará la boca de la
muerte") enseña que él merece la muerte. Por eso el hombre necesita la
salvación. Además, la doctrina de un sólo camino coincide con la Biblia (Hch
4:12) y los Vedas donde dice que "el mensaje de un sólo
Salvador exclusivo está escondido." Coinciden, también, estos libros
sagrados en que tiene que ser sangre inocente la que pague por los pecados, lo
cual se simboliza con los sacrificios de animales. Coinciden también en que Dios
encarnado tiene que hacer el sacrificio supremo por la salvación y que Dios
mismo proveyó ese autosacrificio antes de la creación pero después resucitó a
Sí mismo. A pesar de las cosas en que concuerdan los dos libros sagrados, los Vedas
son incompletos, porque no especifican cuál fue el sacrificio en la tierra que
nos perdona de nuestros pecados, o quién es el Rey de reyes que va a regresar
del cielo y quién da el poder para vencer el pecado. Tampoco especifican quién
regresará por su pueblo y quién lo juzgará. Pero la Biblia sí
especifica toda esta información al señalar a Jesucristo como ese Salvador.
Debido a la influencia de los profetas judíos
los filósofos arrianos (Aryan) incorporaron en los Vedas ideas
acerca de "una salvación mediante el sacrificio." Por eso "el
tema principal en el Rg Veda y los Upanishads es la naturaleza y propósito del
único sacrificio supremo conocido como Purusha Prajapati: El Señor de toda la
creación que se hizo Hombre (Sathpathbrahmana 10.2.2.1-2; Rg Ved Purushasukta 10:19).
Este Purusha es el único camino a la vida eterna (... Yajur Ved 31:18). Tome
nota que este Purusha no es un ser genérico sino más bien una persona como está
descrita en los diccionarios del Sanscrito .... De manera parecido el Prajapati
no se encuentra entre los muchos personajes míticos y aun malvados de las
tradiciones hindúes, sino que por definición El es el Señor de toda la
creación. El Creador Supremo tomó un cuerpo humano perfecto (Nishkalanka
Purusha) y lo ofreció como un autosacrificio (Brihad Aranyak Upanishad 1.2.8).
Este Purusha fue simbolizado por un cordero, el animal más sacrificado de ese
tiempo (Maddyandiniya Sathpathbrahmana III). Este Purusha estaba por encima del
pecado. También únicamente al conocerle se puede obtener la inmortalidad
(Chandogya Upanishad 1.6:6, 7). Reconociendo el sacrificio de Purusha imparte
la vida eterna (Kathopanishada 1, 3.8, 11). Después de darse en un sacrificio
supremo, este Purusha resucitó (no reencarnó) a sí mismo (Brihad Aranyak
Upanishad 3.9.28.4-5; Kathopanishad 3:15). Claramente, este sacrificio tiene el
propósito de proveer el único camino al Cielo y la única manera de escapar del
Infierno (Rg Ved 9:113.7-11; Rg Ved 4.5.5; 7.104.3). El es el único Gurú
supremo que destruye la oscuridad puesto que es la Luz (Gurugeet 1:44, 79).
Advayatarakopanishad 17,18 lo declara el Dios Supremo ("Param
Brahmá"), el Camino Supremo ("Paragati") y el Bien (Riqueza)
Supremo ("Param Dhanam"). Estos son algunos de los muchos
títulos dados a la Verdad Suprema (Paravidya), pero hay sólo una
Verdad Suprema y hay sólo un Camino Supremo tal como
enseñan los Vedas. Cuando no comprendieron estas ideas extrañas, los filósofos
Védicos procedieron a añadir sus propias filosofías y rituales los cuales hasta
el día de hoy obscurecen el destello de verdad Divina. Estas enseñanzas acerca
del Purusha Prajapati cobran significado solamente cuando están vistas mediante
la vida del Señor Jesús al presentar el misterio de la salvación que Dios había
concebido antes de la creación del universo (los Vedas y la Biblia)."[38]
Cabe señalar, además, que los Vedas
y los Upanishads no enseñan varios senderos o caminos
sino más bien "cuatro aspectos del único Camino
Supremo ("Paragati"). El Svetasvataropanishad 3:8 dice: 'Yo
conozco el (único) Purusha supremo .. únicamente en conocerle a El pasa uno
sobre la muerte. No hay otro sendero que lleva a la vida eterna.'
Así mismo Yajurved 31:18 en el Purushasukta: '... No hay otro camino conocido
para la vida eterna.... Así pues según los Vedas no son varios caminos a la
salvación sino varios "aspectos necesarios para la relación
de un discípulo con Purusha Prajapati."[39]
Finalmente los Vedas y los Upanishads
son incompletos porque no presentan persona alguna como la figura histórica,
pero la Biblia sí presenta a Jesucristo como El que cumplió el papel histórico
(1 Jn 1:1-4; Jn 14:6; 10:17-18; 15:13; 10:9-15; 8:32; 1 Co 13:9-11).
Al concluir este resumen sobre el hinduismo
queremos recalcar que no es una religión unificada sino está conformada por una
gran variedad de sectas con muchas diferentes prácticas y doctrinas. En parte
su gran variedad se ve en las múltiples formas de yoga con varios propósitos y
muchos diferentes proponentes. Desde la llegada a la Isla en forma de la
astrología para la década de los 1960 sus expresiones, seguidores y
conferencistas han perfilado más en áreas urbanas que rurales, pero esta
expresión religiosa del pluralismo va en aumento en los años futuros.
[1]En la primera parte de este artículo el CIS Bulletin: Hinduism
preparado en 1998 por Gary Leazer del Center for Interfaith Studies, Inc. ha
sido de gran ayuda. Se estima hoy el número de personas que profesan el
hinduismo en 800 millones con la vasta mayoría viviendo en India. Después del
cristianismo y el Islam es la tercera religión más grande del mundo.
[3]Ver "El gnosticismo contemporáneo," DSySM
I:189-194 y "'Enigma' y los gnósticos samaelianos,"
II:145-152. Samael Aun Weor, el fundador de los gnósticos en los países del
Caribe, reclamaba ser esta figura.
[5]Swami Abhedananda
(1866-1939), Great Saviors of the World, 184, citado por Gary
Leazer en "But who do you say that I am?" (CIS
Interfaith Report 8:3, (Nov 2004), 7-8.
Mi traducción aquí y en otros citas.
[9]En el templo había imágenes y altares de las siguientes deidades: Aum
Shiva con Lingam, Surujnarine Bhagwar, Ganga, Katherie, Maata Maata, Ganesa (Shri
Ganesh), Muni Spiren, Shri Radha, Krishna, Shri Hanumán, Dee Baba, Nagura,
Durga, Kali, Laksmi y Bhaird Baba. Se nos informó de una tesis escrita durante
los 1980 o al principio de 1990 en una universidad en Oklahoma.
[11]Hay más de 20 centros para la práctica del yoga en el área
metropolitano de San Juan y más de 5 en otros pueblos de la Isla. Los centros
practican e instruyen en por lo menos 25 tipos y niveles del yoga.
[13]Marga Parés Arroyo, "La meditación, una terapia
alternativa," El Nuevo Día, (15 de abril de 2002), 16.
[16]También se practica en la religión Sikh (sikhismo) en India. Bob
Larson, Larson's New Book of Cults (Wheaton: Tyndale House,
1989), 377-378.
[18]Sus enseñanzas aparecen en dos libros:... Osho: El equilibrio
entre la mente y el cuerpo... y Osho: el hombre que
contiene cuentos y relatos de él. Este gurú vivía en EE.UU. entre 1981 y 1985
cuando fue expulsado debido a que no pagaba sus impuestos.
[21]Ver sus biografías: Tal
Brooke, Lord of the Air (Oregon: Harvest House Publishers, 1990)
y Avatar of Night (Berkeley: End Run Publishers, 1999).
[23]Ver "Tu futuro ¿escrito en las estrellas?" DSySM
I:258-266 y "'No pudieron' ..." III: 164, 173-177.
[25]Se promueve yogas adicionales en la Isla tales como Vinyasa Yoga;
Kripalú Yoga; Kirtan Yoga; Arhatic Yoga; Ansara Yoga y otros.
[26]Aurora Rivera Arguinzoni, "Esparce el Maestro su misión de luz en
la Isla," El Nuevo Día, (25 sept 2004), PD12-13 y El
Nuevo Día, (22 sept 2004), 70.
[31]Ver "La medicina de la Nueva Era," DSySM IV: 204-205.
Algunos de sus libros incluyen Las siete leyes espirituales hacia el
éxito, El sendero del mago, Ageless Body, Timeless
Mind, Quantum Healing y How to know God.
[32]Identificado como la fuente de la energía psíquica y de todo fenómeno
extrasensorial y típicamente asociado con ejercicios de respiración que se dice
que ayudan a eliminar las enfermedades del cuerpo.
[36]Dean C. Haverson y Natun
Bhattacharya. "Witnessing to Hindus (Part two)," Christian
Research Journal XXI:2 (s.f.), 8-9, 44.