LOS ARGUMENTOS MORMONES
¿SON CONVINCENTES?
Por: Dr. Donald T. Moore
¿Quiénes son los jóvenes, casi siempre blancos, trajeados con corbatas
y camisas blancas que van dos en dos en bicicletas por nuestras calles? Son
misioneros mormones llevando un "evangelio eterno" que comenzó para
1830, el año en que se publicó la primera edición de El Libro de Mormón
(LM).[1] Todos enseñan las mismas
lecciones que muchas veces los nuevos memorizan. Revelan ciertas ideas claves
que se parecen las enseñanzas cristianas a la vez que esconden otras doctrinas
radicales muy diferentes a las bíblicas. Por dieciocho meses a dos años andan
buscando hogares donde enseñar sus lecciones sobre la Iglesia de Jesucristo de
los Santos de los Ultimos Días. Se identifican en seguida con los anuncios de
la televisión y de la radio los cuales facilitan su entrada a las casas.
Reclaman ser de las tribus de Efraín y de Manasés y a la vez ostentan el
sacerdocio[2] aarónico y de Melquisedec, los
cuales, según ellos, también les da una autoridad especial dentro de la
"iglesia restaurada, la única verdadera."
Para convencer a otros a creer en sus "principios eternos,"
les dicen que el Espíritu Santo es quien les hace sentir bien acerca de sus
enseñanzas. O sea, que el criterio de la veracidad de sus doctrinas es sentirse
bien. Pero como cristianos sabemos que NO podemos depender exclusivamente de
nuestros sentimientos, pues el corazón es engañoso "más que todas las
cosas, y sin remedio" (Jr 17:9) y "El que confía en su propio corazón
es un necio" (Pvb 28:26). A medida que pasan las lecciones los misioneros
retan a los interesados a leer y orar sobre el LM y José Smith, a
asistir a los cultos de su iglesia, a continuar con los estudios con los
misioneros, a ser bautizado, a vivir conforme a sus leyes y a la Palabra de
Sabiduría la cual demanda la abstención del alcohol, el café, el té y el
tabaco, a obedecer la ley del ayuno que significa dar limosna a los pobres
mormones una vez al mes, a pagar el diezmo a la iglesia y, si son hombres, a
prepararse para el sacerdocio y el matrimonio en el templo. También desde la
primera lección hablan de Cristo, pero la meta principal es subrayar la
restauración del evangelio mediante José Smith y el LM. De esta
manera mencionan a Dios y a Jesucristo únicamente como medio de llevar a otros
a la conversión a José Smith, el ML y sus doctrinas antibíblicas.
Comenzando con la primera lección sobre el plan del Padre celestial subrayan la
idea de que la fe mormona es la continuación del plan de Dios a la vez que
buscan no divulgar otras creencias claves al principio. Finalmente, el uso de
la Biblia en las lecciones disminuye con la meta de reemplazarla con las
escrituras mormonas.
Una clave de su estrategia proselitista es fomentar una amistad de
unos fieles mormones locales con la persona
de manera que podrán continuar cultivándola cuando el misionero termina su
estadía en esa comunidad.
Cuando hablan de Dios en esta
lección dan la impresión de que creen lo mismo que otros cristianos: que es un
Dios poderoso, que nos parecemos a El, que ama mucho a las personas (Mosíah
4:9) y que Dios creó al hombre a su imagen, pues él es el Padre celestial y
nosotros somos sus hijos. Romanos 8:16 confirma esto diciendo que "somos
hijos de Dios" y Hechos 17:24-29 dice que "somos linaje de él."
Obviamente su selección de estos versos bíblicos tiene el propósito de preparar
a uno para una doctrina guardada en secreto por ahora: su dios es uno de carne
y huesos que biológicamente dio a luz al espíritu de cada persona mediante
relaciones matrimoniales con su esposa. Además, introducen el LM
y la Biblia, citando ambos como iguales en autoridad.
Según los mormones, nunca hubo un tiempo cuando se convirtieron en hijos de Dios. Siempre lo eran. Todo ser humano es Su hijo y cuando uno acepta a Cristo, ése continúa siendo Su hijo. Citan como base de esta creencia a Romanos 8:16: "El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios." Pero en el contexto con el verso anterior (8:15) Pablo hace claro que el propósito de la cruz fue para que recibiéramos "el espíritu de adopción como hijos." Así que es sólo después de ser adoptados que los creyentes llegan a ser hijos de Dios (vea también Jn 1:12-13). Así que la enseñanza mormona contradice la Biblia. En la cultura romana y griega la adopción se hizo mediante una ceremonia especial cuando el niño alcanzó a la edad legal para gozarse de todos los privilegios de la familia; ahora sería capaz de recibir la herencia, mientras que era niño, no podría. Los cristianos somos hijos de Dios por fe en Cristo: "todos sois hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús" (Gá 3:26). No somos Sus hijos porque somos linaje de Dios mediante una generación sexual. Tampoco es por obras (Ef 2:8-9) como por el pago del diezmo, la asistencia a cultos sacramentales, el guardar la Palabra de Sabiduría, el ser moralmente limpio o la asistencia a ceremonias en el templo donde le casan a uno por tiempo y toda eternidad. No es porque respaldamos a los líderes de la iglesia y servimos como oficiales de ella. La confirmación de esta filiación que se explica en Romanos 4:6 significa una relación íntima con Dios.
Los misioneros dicen que Juan
3:16 armoniza con 3 Nefi 27:13-14, y significa que Dios mediante el Hijo hace
posible la resurrección de todos de la muerte -- lo que ellos llaman la salvación
general. Pero nada dicen acerca de los dos niveles superiores de la
salvación. Según los mormones, el máximo plan de salvación se refiere a la exaltación,
pero eso es parte del evangelio restaurado debido a que se perdieron ciertas
enseñanzas de la Biblia. Ese plan nuevo exige que uno siga a Jesús, guarde sus
mandamientos y sea obediente a las leyes y ordenanzas del evangelio mormón. Si
se hace esto, eventualmente nos pareceremos más a nuestro Padre celestial. Cabe
señalar que, para ellos, parecerse más al Padre celestial quiere decir que
finalmente llegaremos a ser dioses.
El plan y patrón de Dios
conlleva las siguientes cuatro ideas: Dios escoge testigos especiales; los
profetas testifican acerca de Cristo; el Espíritu Santo confirma la verdad;
somos invitados a obedecer. Ellos afirman que el plan del Padre celestial siempre
incluye el llamado de profetas: "nada hará el Señor Jehová sin revelar su
secreto a sus siervos los profetas" (Amós 3:7). Moroni 7:31 en el LM
confirma esto: los ángeles declaran "la palabra de Cristo a los vasos
escogidos del Señor, para que den testimonio de él." Cuando las personas
escuchan o leen las enseñanzas de los profetas, pueden saber que son verdaderas
por el testimonio del Espíritu Santo, o sea, cuando uno siente bien en el
corazón. Eso sucedió cuando Pedro predicó y 3,000 se arrepintieron y fueron
bautizados (Hch 2). Los misioneros mormones dan testimonio de que saben que
Dios sigue este patrón de obrar. Es lógico pensar que si Dios es el mismo, hoy,
ayer y para siempre, entonces ha de seguir el mismo patrón hoy. Por eso
testifican que por el poder del Espíritu Santo Dios sigue ese mismo patrón hoy.
Dicen que, "En 1820 escogió al profeta José Smith (1805-1844), a quien
reveló la plenitud del evangelio. Yo testifico que yo sé que él es un profeta,
porque yo he tenido una sensación y testimonio especial en mi corazón." En
ese año a la edad de 14 años Smith sintió confundido porque varias iglesias
enseñaban diferentes doctrinas, aunque todas reclamaban tener la verdad. Se
cuentan las experiencias de Smith en La perla de gran precio (P.
de G. P.), uno de los libros estándares de los mormones: que después de leer
Santiago 1:5 Smith oró por sabiduría. Como resultado una columna de luz
descendió sobre el joven cuando vio a dos Personajes. Uno identificó al otro
como su Hijo amado. Así que debido a que el muchacho vio al Padre y al Hijo, se
convirtió en un testigo especial o profeta para los últimos tiempos, de la
misma manera que Moisés y otros profetas lo eran en sus tiempos.
Dios le llamó para restaurar
el reino de Dios sobre la tierra, testificar al mundo de la misión divina de
Jesús y revelar el plan de salvación en su plenitud. Eso incluía la doctrina de
la exaltación, previamente perdida al mundo. Hizo todo esto para que nosotros
pudiéramos volver a nuestro Padre celestial y vivir con El otra vez. Debido a
una sensación especial en su corazón, el misionero testifica de que está
plenamente convencido de esto. También dice que el mismo Jesús lo testificó en Doctrinas
y Convenios (D. C.): "Yo he enviado la plenitud
de mi evangelio por mano de mi siervo José" (35:17).
Los misioneros animan a los
interesados a orar y a preguntar a Dios si Smith era un profeta, y les aseguran
que si piden con sinceridad, sentirán una buena sensación en su corazón que el
Espíritu Santo[3] les dará.
Orando acerca de Smith como
profeta no es la manera correcta de proceder para el cristiano. Primero que
todo el cristiano debe consultar la Biblia. No basta con solamente el texto de
Amós para comprobar que Smith era un profeta; tampoco basta tener una buena
sensación. En cuanto al patrón de los profetas cabe señalar que tanto Mateo
11:13 como Lucas 16:16 hacen claro que "la ley y los profetas eran hasta
Juan [el Bautista]." Ese varón de Dios marcó el fin de la
era del Antiguo Testamento y con él terminó la necesidad de un profeta
especial. Esto se debía a que en su ministerio Jesucristo cumplió todo esto. El
se convirtió en el único y último Profeta de cabecera, Sumo Sacerdote y Rey de
reyes que necesitamos. Hebreos hace claro que Dios terminó el patrón de los
profetas, porque ya ha hablado mediante su propio Hijo (1:1-2). El es nuestro
máximo profeta ahora. Por eso si Dios ya se ha revelado de manera perfecta a
través de su Hijo y de ese modo ha acabado con el patrón de los profetas, no
hace falta orar acerca de Smith en cuanto a un rol típico del Antiguo
Testamento que ya ha caducado. Aun Efesios 2:20 hace claro que el fundamento de
los apóstoles y profetas se refiere específicamente a los apóstoles en los días
de Jesús y los profetas que ya habían testificado acerca de su venida en su
ministerio público. Además, la prueba correcta para un profeta no es una buena
sensación interna, sino depende de que si se cumplen las predicciones de los
llamados profetas (Dt 18:22). También, en cuanto a las profecías y por ende a
los profetas, I Tesalonicenses 5:21 nos manda: "examinadlo todo, retened
lo bueno."
¿Cómo podemos evaluar esta
primera presentación hasta aquí? Primero, a propósito no revelan su creencia en
un Dios quien fuera un hombre exaltado con una esposa quienes literalmente
procrearon la raza humana. Su decepción principal está en cuanto
a lo que no dicen, pues guardan en secreto que su dios es un hombre exaltado de
carne y hueso, lo cual contradice a Jesús mismo cuando dijo: "Un espíritu
no tiene carne ni huesos..." (Lu 24:39). Aunque hablan acerca de ser hijos
de Dios, no aceptan que uno nace como hijo de Dios mediante la fe en Cristo (Ro
8:16). Sutilmente ponen el fundamento para los dos niveles de la salvación lo
cual niega la salvación mediante la fe en Cristo. Rechazan Hebreos 1:2 al
insistir que Dios llama a profetas hoy y eso incluye a Smith. También subrayan
la adquisición de conocimientos mediante buenas sensaciones más bien que la
dependencia de la Biblia. Tampoco admiten en esta lección que para ellos la
muerte de Cristo en la cruz solamente salva a los creyentes parcialmente. No
señalan su creencia de que hay algunos pecados que Jesús no puede
perdonar, tales como el asesinato y el adulterio después de la segunda
vez. Tampoco mencionan que hay por lo menos tres versiones diferentes de la
visión de Smith, dos de las cuales han sido suprimidas por la iglesia por más
de 150 años. Tampoco dicen que creen que se logra la salvación sólo mediante el
acatamiento a las reglas y ordenanzas mormonas. Tampoco explican sus palabras
ambiguas acerca de su deseo de ser más como su Padre celestial. Para ellos
significa que ellos mismos anticipan ser dioses. Tampoco dicen que redefinen el
nuevo pacto mencionado en la Biblia (Heb 9:15) como el matrimonio en el templo.
Su creencia que Dios fue carne
y hueso contradice Juan 4:24 y Lucas 24:39. Aunque citan Juan 3:16, no entienden
que la salvación es gratis para todo aquel que cree en el Hijo. Aun un
presidente de su iglesia contradijo públicamente a Romanos 10:9 cuando dijo:
"Es un error muy serio creer que Jesús hizo todo por los hombres si sólo
le confesarían con sus labios."[4] Además, cuando enseñan que la salvación en el cielo
depende del nombre de José Smith, contradicen Hechos 4:12 que hace claro que es
el nombre de Jesucristo que salva.
¿Es válido el rol de Smith
como profeta? Para evaluar su rol como profeta, es obligatorio tomar en
consideración su primera visión, sus profecías, su habilidad como traductor y
el origen verdadero de sus doctrinas. La importancia de la primera visión es
segundo solamente a su creencia en la divinidad de Jesús de Nazaret. De hecho
dos de sus presidentes la han identificado como la piedra angular
sobre el cual todo el edificio del mormonismo descansa. El problema para
verificar la historicidad de la visión se complica por la existencia de varios
relatos, pero tres de ellas son las más significativas debido a sus
discrepancias. En la versión de 1838 Smith dijo que cuando la luz le iluminó,
"vi a dos personajes" y al llamar Smith por nombre, uno le identificó
al otro como su Hijo amado a quien le mandó oír. Por ésta ser la versión
canonizada en D. y C. han suprimido la versión de 1832 y han
cambiado intencionalmente la de 1835 que aparece en el diario de Smith. En la
de 1832 Smith dijo que únicamente un personaje, el Hijo, le había visitado; no
mencionó al Padre, pero según el relato de 1835 no vio ni al Hijo ni al Padre
sino a ángeles que le visitaron. A pesar de todas las variaciones narradas por
Smith y de la insistencia de los mormones de que él siempre decía lo mismo,
evidentemente cuando modificaba sus ideas acerca de Dios, el profeta mormón
también cambió la primera visión adaptándola a sus nuevas ideas.
Si esta primera visión le
estableció a Smith como profeta, como se afirma, tenemos que evaluar sus
profecías, pues conforme a Deuteronomio 18:22: "Cuando un profeta hable en
el nombre de Jehovah y no se cumpla ni acontezca lo que dijo, ésa es la palabra
que Jehovah no ha hablado. Con soberbia la habló aquel profeta; no tengas temor
de él." De las muchas profecías emitidas por Smith, ¿se cumplieron todas?
En la sección 137 de D. y C. la iglesia expresamente omitió
varias profecías incumplidas. El anciano M'Lellin no se convirtió en un
poderoso vocero del evangelio de los mormones, como predijo Smith, sino
apostató. Aunque Smith afirmó ver a sus doce apóstoles en el reino celestial de
Dios, siete de ellos abandonaron la fe mormona y fueron excolmugados. Predijo
que Lyman E. Johnson sería como Enoc de manera que Satanás temblaría ante él,
pero también apostató. Prometió a Johnson, Heber C. Kimball, Orson Hyde, David
W. Patten y otros que vivirían para ver la segunda venida de Cristo. No
obstante, todos murieron. Smith dijo que tendría 85 años cuando Cristo
regresaba, pero murió mucho antes en un tiroteo en 1844. Dijo que W. W. Phelps
no probaría la muerte hasta la venida de Jesús, pero murió en marzo de 1872.
Predijo equivocadamente que el Señor regresaría en 1891. Predijo que se
construiría un templo mormón en esa generación en Independence, Missouri, pero
hasta el día de hoy no se ha construido ninguno. Predijo falsamente que la casa
de Nauvoo, Illinois, pertenecería a su familia para siempre, pero no fue así.
Predijo que los Lamanitas (amerindios) que se convertían a la iglesia,
cambiarían de color; serían blancos, puros y encantadores. Nunca sucedió.
Predijo que Dios le dijo del descubrimiento de un tesoro escondido en el sótano
de una viuda en Salem, Massachusetts, pero cuando sus líderes viajaron desde
Ohio en busca de ello, tuvieron que regresar con las manos vacías. Cuando
estaba preso, Smith dijo en una revelación que sus seguidores vencerían a sus
enemigos, pero éstos obligaron a la iglesia a abandonar el estado ocho años
después, y el mismo vidente fue asesinado en un intento de escapar de la
cárcel, pero sus enemigos le sobrevivieron. Dijo Smith que según el Señor su
esposa Emma moriría si no aceptaba el matrimonio plural (la poligamia), pero
ella luchó en contra la práctica, vivió hasta ser anciana y ayudó a fundar la
Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, también
llamada la Comunidad de Cristo.
En cuanto a su predicción de
una Guerra Civil unos treinta años antes de que ocurriera, simplemente emitió
una revelación que cuadraba con el pensamiento de la época, pues contemporáneo
con esta "profecía" el estado de Carolina del Sur ya estaba rebelando
y la prensa estaba prediciendo una guerra inminente entre el Norte y el Sur.
Además, aunque la Guerra Civil ocurrió, en esa misma profecía Smith incluyó
cuatro detalles que nunca se cumplieron: que la guerra se extendería a todas
las naciones, que iba haber una sublevación de los esclavos contra sus dueños,
que la población mormona restante acabaría con las demás personas, y así
terminaría con todas las naciones.[5] Estas son solamente algunas de sus
predicciones fracasadas.
Ahora ¿qué evidencia hay de la
capacidad de José Smith como traductor? P. de G. P., una
de las obras estándares de la iglesia, contiene el Libro de Moisés que fue
recibido por revelación, la revisión por Smith de Mateo 24 de la versión de
King James y el Libro de Abraham. Supuestamente este último fue una buena
traducción de un papiro egipcio de hace 4,000 años, escrito y firmado por
Abraham. Se encontró con las envolturas de una momia que Smith consiguió en
1835 cuando había poco conocimiento para traducirlo. Se pensó que el papiro
fuera destruído en el gran fuego de Chicago en 1871, pero el Museo
Metropolitano de Arte lo descubrió en sus archivos y lo presentó a la iglesia
mormona. Se envió una copia y la traducción de Smith al Instituto Smithsonian
para su verificación, pero John A. Wilson, profesor de egiptología de la
Universidad de Chicago y Richard Parker del Departamento de Egiptología de la
Universidad de Brown concluyeron que su traducción fue incorrecta. El
manuscrito no decía nada acerca de Abraham, mucho menos estaba su firma.
También un mormón versado en la traducción del lenguaje egipcio confirmó esta
conclusión. En vez de ser un libro de Abraham fue un texto funeral. Los líderes
mormones han tratado de exonerar a Smith diciendo que no hizo una traducción
literal, pero que descubrió el significado escondido. Otros dijeron que el
texto meramente dio origen a la revelación. No obstante, Smith había hecho
claro que eso no fue lo que hacía. Hasta el día de hoy la iglesia mormona no ha
comunicado estos hechos a sus miembros, porque eso podría desacreditar el LM,
reclamado como traducción de Smith.
Pero la evidencia más
contundente de la incapacidad de Smith para traducir tiene que ver con las
planchas Kinderhook. En los 1840 unos hombres forjaron seis planchas de bronce
copiando unos caracteres jeroglíficos de un mueble chino. Las llevaron a Smith
quien supuestamente tradujo una parte y dijo que hablaba de la historia del
individuo con el cual fueron encontrados, que era un descendiente de Cam, hijo
del faraón y rey de Egipto y que el Rey del cielo y la tierra le había
entregado el reino.[6] No obstante, cuando los caracteres fueron sometidos
al profesor Li Hsuch-chih de la Academia Sínica y la Universidad Nacional de
Taiwán, fueron identificados como una escritura de las tribus Lolo en la
provincia de Yunán en el suroeste de China, pero ese experto no la podía leer.[7]
¿De dónde provienen las doctrinas de José Smith? Son el producto del medio ambiente cultural sumergido en la magia, la hechicería, lo oculto, los sacrificios sangrientos, la masonería, las varas para la adivinación, las piedras especiales, las excavaciones para tesoros escondidos y la superstición. Asimismo circulaban los conceptos kabalísticos, alquímicos, rosacruces y la filosofía hermética. Sidney Rigdon le influyó grandemente junto con su hermano Hyrum Smith quien estaba versado en la masonería. La idea de que los amerindios son israelitas apareció en 1823 en el libro de Ethan Smith de Vermont. Pero lo peor de todo que Smith hizo fue reclamar sus doctrinas como revelación de Dios y que él estaba para restaurar las enseñanzas y prácticas de Jesús y los apóstoles de la iglesia primitiva.
En esa época la propia familia
de Smith practicaba diferentes tipos de magia. Su padre y José, por ejemplo,
usaban ciertas piedras y varas para la adivinación para ver ciertos misterios y
en especial la localización de tesoros enterrados. José usaba este método antes
y después de fundar la iglesia mormona. Aun dio una revelación aprobando el uso
del don de Aarón que se refería a la "vara de Aarón,"[8] la cual indicaba el uso de la vara para la
adivinación. Aun en la búsqueda por tesoros practicaban el sacrificio de
animales y cuando fue asesinado, llevaba encima como resguardo un medallón
mágico que tenía forma de un dólar hecho de plata con el signo de Júpiter.
Originalmente se mencionaba un fantasma sangriento que guardaba las planchas
del LM, pero al paso del tiempo se cambió a un ángel sin nombre,
luego a un ángel llamado Nefi y finalmente a Moroni.[9] De hecho el relato de José y las planchas es tan
parecido a la leyenda masónica de Enoc que obviamente Smith incorporó muchas de
las ideas en la fabricación[10] de sus propias experiencias mitológicas.
Al escribir el LM
utilizó sus propios poderes creativos que cultivaba desde su niñez. Tuvo una
fascinación por una de las cuestiones intrigantes de su día: ¿fueron los
pueblos indígenas de las Américas israelitas trasplantados desde Asia? No sólo
se discutía esto en la prensa de ese día sino circulaba el libro de Ethan
Smith, View of the Hebreos, sobre ese tema. Dicho libro impactó
mucho a Smith. También al paso de los años Smith evidenció un deseo de crear
una masonería más veraz y más elevada que la que se practicaba. Evidentemente
creía que en esa fraternidad había secretos transmitidos desde los tiempos de
Adán, pero que sus enseñanzas originales habían sido distorsionadas. Por eso
creía que él estaba restaurando los misterios originales del sacerdocio antiguo
en su belleza prístina. Incorporó en las ceremonias del templo mormón parte de
las costumbres y ritos, tales como lavamientos, unciones, promesas y
penalidades, un nuevo nombre, vestimentas especiales, pactos de castidad,
maneras para lograr la deidad y códigos especiales para entrar en el reino.
En resumen ¿quién fue José Smith? Fue una persona con mucha carisma que supo incorporar diversas ideas y prácticas de la época en una fe religiosa, pues trasmitía todo como si fuera revelación de Dios. Fue una persona que usaba su inteligencia innata con el propósito de aumentar su propia influencia sobre las personas y aprovecharse de sus riquezas. Al violar los mandatos divinos en cuanto a las prácticas de la magia, demostró con claridad que no era el vocero de Dios, pues Deuteronomio 18:9-14 las condena. Cuando emitió profecías que nunca se cumplían, probó ser un profeta falso que no tenía el respaldo de Dios y a quien no había que temer (Dt. 18:22). Trágicamente fue este tipo de engañador quien puso los cimientos de lo que hoy es la iglesia mormona, la cual se fundó sobre la arena más bien que la roca (Mt 7:21-27).
La segunda lección de los misioneros: "El Libro de Mormón
como otro testamento de Cristo"
En esta lección se enseña
acerca del origen de los amerindios y sus experiencias, su relación con los
israelitas y el comentario de Jesús acerca de Sus otras ovejas (Juan 10:16).
Típicamente mediante video cassettes se presenta de forma dramática a Jesús
arropado de blanco descendiendo del cielo presentándose a la gente de las
Américas. Se dice que esto ocurrió en los tiempos de Mormón, el último profeta
guerrero quien transmitió el relato sagrado a su hijo Moroni y éste lo escondió
en la tierra para las generaciones futuras (3 Nefi). Se da una interpretación
sectaria de Isaías 29:14 y Ezequiel 37. Tal vez se preguntan acerca de lo que
uno sentía durante la presentación del video. Se subraya la historia en el LM
de las tres migraciones, una guiada por Lehi en 601 a.C., otra de los mulekitas
cerca de 589 a.C. y la última, el pueblo de Jared, una colonia de la torre de
Babel cuyo lenguaje no fue confundido.[11] Además, al mencionar a los tres testigos se afirman
que nunca negaron sus testimonios y se realzan la historia de Smith acerca del
ángel Moroni y la lista de referencias bíblicas en las notas al calce.
El LM tiene
muchas enseñanzas parecidas a las de Cristo tal como el principio afirmado por
el rey Benjamín en Mosíah 2:16-17. De hecho, según los mormones, en un tiempo
la Biblia fue el único libro que revelaba el plan de salvación, pero ahora en
el LM, "otro testimonio de Jesucristo," circula la
"plenitud del evangelio eterno." Según 2 Corintios 13:1
Dios estableció la siguiente ley: "Por la boca de dos o tres testigos se
decidirá todo asunto." Pero ya que la Biblia era solamente un
testigo de Cristo, Dios tuvo que proveer un segundo testigo.[12] Como hacen falta dos goznes para hacer más segura
una puerta, también la Biblia necesitaba el LM.[13] Convenía tener más confirmaciones para fortalecer
el testimonio ya que Dios quiere que uno sea completamente convencido de que Su
evangelio es el único verdadero, porque, según los mormones, hay partes de la
Biblia que han sido copiadas y traducidas tantas veces que contienen
equivocaciones y omisiones.[14] Por eso el artículo 8 de los Artículos de Fe de los
mormones afirma: "Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde
esté traducida correctamente."[15] Por el contrario, el LM es la pura
palabra de Dios, pues ha sido traducido solamente una vez. Por lo tanto, estas
escrituras son más correctas que las versiones de la Biblia, aunque los
misioneros profesan amarla comoquiera.
Los eruditos mormones pensaban
que los Rollos del Mar Muerto confirmarían el LM, porque fechaban
1000 años antes que los manuscritos más antiguos usados en la traducción del
Antiguo Testamento. En particular pensaban que el rollo de Isaías validaría la
sección de él en el LM, pero llevaron un gran chasco cuando
ocurrió lo contrario. Más bien se confirmó la confiabilidad del pasaje del
Antiguo Testamento del Texto Masorético hebreo que había sido bien preservado
después de todo. La palabras del rollo de Isaías fueron idénticas al texto
hebreo en un 95%. El otro 5% consistía esencialmente en variaciones menores de
ortografía. De manera que NO validó el texto de Isaías en el LM.
Una tesis para la maestría en la Universidad de Brigham Young (BYU), la
universidad mormona más grande, confirmó esto al concluir que no había
"'ningún ejemplo significativo de apoyo para los reclamos de El
Libro de Mormón'".[16] Además, el Dr. Sidney B. Sperry, profesor de esa
Universidad, concluyó lo mismo: no hay ninguna línea en los rollos del Mar
Muerto "que sugiere que sus escritores conocían el Evangelio como los
Santos de los Últimos Días lo entienden.... El rollo de Isaías es de poco valor
para los Santos de los Últimos Días para demostrar la antigüedad del texto de
Isaías en el Libro de Mormón".[17] No obstante, los mormones tienen fe de que algún
día alguna evidencia saldrá a la luz para apoyar la versión del LM,
pero mientras tanto para ellos hay una validación superior a la evidencia
física: el testimonio del Espíritu Santo. Por eso los líderes mormones reclaman
saber que el LM es verdadero y contiene la Palabra
de Dios a pesar de toda la evidencia al contrario. Pero, en adición, según
ellos, Dios proveyó once testigos a favor de la veracidad del LM y
sus testimonios y nombres aparecen en frente de ese libro sagrado.
Ya que el Dr. Hugh Nibley de
BYU dijo que el LM debería ser puesto a prueba, conviene hacerlo.
¿De verdad vieron los tres testigos las planchas a plena luz del día? En la
historia mormona y el testimonio impreso no dice cómo las vieron. El Church
Almanac de los mormones dice que los tres testigos "'vieron las
planchas en una visión.'"[18] Aun Martin Harris dijo al que imprimió el LM
que no vio las planchas con sus propios ojos: "'...los ví con un ojo espiritual'".[19] También lo dijo a un abogado: "las ví con el ojo
de la fe ... aunque en ese momento estaban cubiertas con una tela.'"
Ya que se trataba de una visión, ¿cómo puede uno estar seguro que no era una
invención de su propia mente?
Según el texto impreso al
principio del LM los otros ocho testigos "palparon"
(Inglés: "handle" y "hefted") las planchas. Pero
posiblemente "palparon" o sopesaron hojas o planchas de metal hechas
por Oliverio Cowdery, un herrero, ya que estaban cubiertas con una tela. Lo
único que necesitarían sería el peso para convencerlos. Comoquiera el punto
principal aquí es que Harris hace claro que se trataba de una visión. Entonces
¿por qué eso no se dijo claramente en el testimonio impreso en el LM?
Cabe señalar que sobre esto hemos citado a amigos de la Iglesia mormona y no a
sus enemigos.
Finalmente, los misioneros dan
su testimonio especial de que el evangelio mormón es verdadero: "Sabemos
por el testimonio especial del Espíritu Santo que José Smith tradujo las
planchas mediante el poder de Dios. Aunque Dios fue más allá que Su propio
requerimiento de dos o tres testigos al proveer once, un testimonio dado por el
Espíritu Santo es más seguro que todos los demás. Por eso es tan
importante pedir a Dios para que uno sienta la buena sensación de paz del
Espíritu. De hecho Juan 14:26 y 1 Corintios 2:9-16 afirman que el Espíritu
Santo dará a uno este testimonio que es siempre una buena sensación de paz. Los
misioneros reparten un tratado con una serie de citas para poder comparar la
Biblia con el LM[20] y repiten la importancia de considerar la promesa
en Moroni 10:4 con una actitud de oración: "cuando recibáis estas cosas,
quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de
Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero,
con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de
ellas por el poder del Espíritu Santo."
Puesto que los mormones creen
que hay algunos textos bíblicos que son exactos, proceden a hablar de uno que
dicen referirse al LM: Ezequiel 37:15-19 donde instruye al hijo
del hombre a tomar una vara y escribir sobre ella: "Para Judá..."
Después debe tomar otra vara y escribir sobre ella: "Para José
y toda la casa de Israel [Efraín] .... Luego únelas, la una con la otra, para
que sean una sola; y serán una en tu mano." Los mormones, al tomar la
Biblia en una mano y el LM en la otra, los identifican como las
dos varas y dicen que de esa manera se cumplió la profecía de Ezequiel. Según
su interpretación las varas se refieren a pergaminos, récords o rollos y Dios
estaba profetizando acerca de dos rollos que se iba unir y usar como si fueran
uno.
Pero la palabra en hebreo
("'es" o "ets") en Ezequiel
significa "madera cortada." En ningún lugar en la Biblia significa
"rollo." Para eso usó la palabra exacta de megillah (Ez
2:9) y otra palabra más exacta todavía de sepher (Is 34:4). Por
lo tanto, las dos varas de capítulo 37 se refieren a madera, no a rollos de
algún libro. Esto mismo dice el mormón Everett Landon en The Book of
Mormon Foundation y por eso aconseja a los Santos de los Últimos Días a
dejar de identificar las varas como rollos. Pero aún más, ¿de alguna manera
podría el LM ser el récord de José a través de Efraín? De ninguna
manera, porque el mismo LM reclama ser la historia de los descendientes
de Manasés, no de los de Efraín (Alma 10:3). Además, el LM nunca
fue un rollo, ni siquiera una vara de madera, sino planchas de metal.
¿Entonces, qué quería decir Ezequiel? Se refería a la división del reino unido
de Israel en dos partes con el hijo de Salomón, el reino del norte y del sur.
Las tribus de Judá y de Benjamín formaron el reino del sur que se llamó Judá y
las otras diez tribus que incluían a Efraín y a Manasés o las tribus de José
constituían a Israel, el reino del norte, En Ezequías 37:20-21 Dios explicó Su
intención de volver a unir los dos reinos de Judá y de Israel o Efraín
haciéndolas una vez más una sola nación en la tierra prometida. ¿Por qué le
dijo a Ezequías que escribiera los nombres sobre las varas? Porque quería que
el profeta hiciera una ayuda visual o parábola viva para facilitar el
entendimiento del mensaje de Dios por el pueblo.
No obstante esta
interpretación correcta, los misioneros siguen insistiendo que ellos saben
que Ezequías estaba profetizando del LM, pues no sólo sus líderes
que reclaman ser profetas, videntes y dan revelaciones se lo han dicho, sino
también ellos mismos tienen un testimonio o sensación en su corazón.
Los misioneros reclaman tener
otro pasaje bíblico que se refiere a José Smith y a su llamado para traducir:
Isaías 29:11-14. Según ellos, "el hombre que sabe" se refiere al
profesor Charles Anthon de la Ciudad de Nueva York a quien Martin Harris llevó
una copia de los caracteres del LM para que los validara. Aunque
al principio el profesor le dio una certificación indicando que la traducción
fuera correcta, lo rompió al darse cuenta de que un ángel se lo había
entregado. Le instruyó a Harris a llevarle las planchas para poder traducirlas
pero cuando le dijo que una parte estaba sellada, el profesor dijo que no podía
leer un libro sellado.[21] De esa manera cumplió Isaías 29:11. Para los
mormones "El hombre que no sabe" se refiere a José Smith, quien fuera
un joven sin educación formal, quien al traducir el manuscrito, hizo una obra
maravillosa de Dios.
Para interpretar correctamente
estos versos es esencial tomar en cuenta el contexto desde el 29:1 donde está
claro que Isaías se dirigió a Jerusalén mediante la metáfora "Ariel"
informándoles que debido a sus transgresiones Dios iba a usar a los violentos
asirios como vara para atacar y castigar a Jerusalén, ya que tanto los sabios
como los iletrados habían apartado de Dios para seguir las tradiciones humanas.
Aun negaban la omnisciencia de Dios como sus preguntas muestran, "¿Quién
nos ve?" y "¿Quién nos conoce?" (29:15). A pesar de que
intentaron trastornar las cosas como si fueran ellos el alfarero que podía
moldear y dar forma a sus propias vidas a su antojo, Dios, el verdadero
alfarero, los veía y conocía y así los recordó que no eran el alfarero sino el
barro (29:16). Como consecuencia, los corazones de los israelitas se
endurecieron de tal manera que el mensaje divino de los profetas perdió su
sentido -- como si fuera un libro sellado que no se podía leer.
Debido a la ceguera y la sordera que ellos escogieron, Dios decidió que sería
un juicio justo darles un libro profético sellado. De esa manera hizo que la
sabiduría y el entendimiento de los sabios perecieran. Pero a pesar de todo
Dios iba a hacer una obra maravillosa: redimiría a Jerusalén. En
29:18 Dios predijo que en el porvenir El iba a obrar de tal manera que los
ciegos verán a pesar de la oscuridad y los sordos volverán a oír las palabras
del libro simbólico. La obra maravillosa del castigo de Dios sería reconocida y
Jerusalén volvería a El y una vez más santificaría "Su Nombre"
(29:23). Así pues esta predicción de Isaías no tiene nada que ver con un
profesor de Nueva York o un libro literal en continentes desconocidos por él y
las "maravillas" o "maravilla sobre maravilla" no tenían
nada que ver con el LM sino con la obra de redención de
Jerusalén.
¿Y qué de las ruinas
arqueológicas en las Américas? ¿Proveen alguna evidencia por la veracidad del LM?
¿Aportan evidencia por la existencia del susodicho lenguaje del "egipcio
reformado?" No, de hecho eso mismo es una debilidad grave para el libro de
Smith. En la época de 600 a.C. que se identifica como cuando Lehi abandonó a
Jerusalén, los judíos no hablaban egipcio. De hecho es ridículo decir que Lehi
y su familia, todos hebreos de pura cepa, hablaran algún lenguaje egipcio, ya
que siempre hubieran vivido en una comunidad donde se hablaba el hebreo. Ese
pueblo dejó de hablar el lenguaje de Egipto, cuando fueron libertados en los
tiempos de Moisés más de quinientos años antes. Si Moisés, quien fuera educado
a hablar el idioma egipcio, hablaba y escribía en el hebreo siglos antes, ¿por
qué escribiría Lehi en "egipcio reformado" cuando nunca vivió allí?
Ya que los judíos odiaban a los egipcios, sería un insulto para él usar su
idioma. ¡Que irrazonable entonces para el LM sugerir que la
familia de Lehi llevaba consigo planchas de bronce con el Antiguo Testamento
escrito en "egipcio reformado"! De otro lado pudo haber sido parte de
la astucia de Smith, porque ya que se sabía muy poco acerca del lenguaje de los
egipcios al principio del siglo XIX, sería muy difícil comprobar errores en sus
traducciones. Pero cabe señalar también que Smith presentó ese lenguaje como el
idioma universal de todas las Américas. De eso ser cierto, los arqueólogos
deberían encontrar muestras en sus excavaciones. Pero no hay ninguna
evidencia de eso en las esculturas de las ciudades más antiguas de
América Central, como Copán y Palenque. De hecho se sabe hoy que no existe ni
siquiera un lenguaje denominado "egipcio reformado," pues las piedras
de Newark de 1870 probaron ser una ilusión para los mormones y la Piedra del
Arbol de la Vida conocido como Estela 5 con el sobrenombre de la Piedra Lehi
descubierta en Izapa, Chiapas, México, tampoco ha confirmado su teoría. Por
éste y otros casos el Instituto Smithsonian concluyó que "Ningún reclamo
ha sobrepasado una examinación por los eruditos confiables."[22]
¿Descubrieron los arqueólogos
los nombres de algunas de las ciudades del LM? Tampoco.
Esto ha causado que algunos líderes racionalizaran debido a su consternación.
Sugieren que a propósito Dios no ha querido que tal evidencia sea descubierta,
porque quiere que su pueblo crea su libro por fe. Pero tenemos que responder
con la siguiente pregunta: ¿Por qué Dios no ha hecho lo mismo en el caso de la
Biblia en Palestina donde muchos hallazgos han respaldado el texto sagrado?
Otra racionalización ha sido: no se ha encontrado nada, porque toda la
superficie de la tierra de América Central sufrió un cambio debido a grandes
destrucciones císmicas en el tiempo de la crucifixión (3 Nefi). Pero
innumerables excavaciones revelan grandes estructuras arquitectónicas que han
perdurado sin ser molestadas entre 3,000 a.C. y 400 d.C. De hecho la evidencia
empírica apunta a una inmigración desde el noreste de Rusia via Alaska y
América del Norte hacia el Sur, evidentemente comenzando cerca de 25,000 a
30,000 años atrás, un tiempo mucho antes que lo narrado en el LM.
Cuando ellos presentan una fotografía del palacio de Palenque, México, para dar
la impresión de que fuera uno de los torres del libro de Smith, es un engaño.
Adrede eviten mencionar que ese palacio fuera construido unos 300 años después
de que supuestamente ocurriera el último relato del LM. También
es una mentira presentar fotografías de las ruinas incáicas de Machu Picchu,
Perú, como evidencia de la obra maestra de los Nefitas, pues se trata de
construcciones de los Incas a finales de 1400 d.C. -- casi mil años después. Lo
mismo atañen las ruinas en Monte Albán, Yagui, Mitla y Chichén Itzá en Yucatán
que a veces los fanáticos religiosos los asocian con los tiempos de las
migraciones del pueblo de Jared y de los Nefitas. Contrario a todo este fracaso
en confirmar el LM, la arqueología ha localizado muchos lugares
de la Biblia: entre ellos las ruinas de Laquis, una ciudad de David entre
Jerusalén y Egipto, Meguido, Beerseba, Hebrón y el túnel de Ezequías.
¿Se ha encontrado evidencia de
las costumbres de la adoración israelita entre los amerindios? Ninguna, pero
debe haber, porque 2 Nefi 25:24, 29-30 y Alma 30:3 los identifican como
estrictos observadores de las ordenanzas de la ley de Moisés. No obstante, el LM
nunca menciona una observancia del sábado, los años de jubileo, el diezmo, la
circuncisión, los sacrificios y las fiestas obligatorias -- ni siquiera de la
Pascua. Tampoco dice que Jesús explicó a los Nefitas que El había cumplido la
ley de Moisés y por eso debían abandonar los sacrificios de los animales.
¿Se ha encontrado alguna
evidencia en las ruinas americanas de todos los artículos mencionados en el LM?
¿Tales como lienzo, seda, carruajes, ruedas, coches, brújulas, cemento y
vidrio? Y ¿han descubierto evidencia de las plantas, animales, metales y
escritura allí mencionados? No, no hay ninguna evidencia arqueológica por los
olivos, los higos, el trigo, la cebada o las uvas. Tampoco hay evidencia de
burros, caballos, bueyes, cerdos, elefantes, perros, ganado, ovejas, cabras o
gallinas. Los siguientes metales mencionados en el LM tampoco
aparecieron en las Américas hasta el siglo IX d.C.: el bronce, el cobre, el
oro, el hierro, la plata, las cadenas, los arados y las espadas. Tampoco ha
descubierto la escritura del pueblo de Jared, que hubiera sido cuneiforme ya
que emigraron en los tiempos de la Torre de Babel, o de los nefitas del 600
a.C., que hubiera sido el hebreo, pero, según Smith, el "egipcio
reformado."[23] Por eso el Instituto Smithsonian sigue insistiendo
rotundamente que absolutamente nadie ha encontrado nada que
evidencia una relación entre los restos arqueológicos mejicanos y egipcios.[24]
¿Usaba Smith anacronismos en
su libro? O sea, ¿hacía referencia a algo que existía solamente en una época
posterior a los relatos narrados? Sí, introdujo palabras de diferente idiomas
que un pueblo indígena americano no tendría manera de saber: por ejemplo, del
griego los nombres de Jesús (Jeshua), Cristo (ungido), alfa y omega y del
francés (que no existía hasta 700 d.C.) "adieu" en el LM
en inglés pero traducido como "adiós" en la versión española (Jacob
7:27). Además, aparecen cientos de citas del Nuevo Testamento a pesar de que
todos sus libros fueron escritos por lo menos 600 años después.
¿Quién fue el gran dios blanco
Quetzalcoatl? ¿Fue Jesús en una aparición en las Américas después de su
resurrección? Hay varas cosas que sugieren que no. Aprobaba los sacrificios
humanos y la tradición normalmente presenta su cuerpo de color oscuro
representativo de las nubes de aguaceros, pues era el dios de la lluvia y del
viento. Tampoco cuadra su época con el 34 d.C. del LM; más
bien la adoración de él corresponde a los años entre 750 y 1500 d.C. y tales
fechas son más de 700 años después de la supuesta visita de Cristo a los
Nefitas. Es más factible vincularlo con algún visitante a las Américas más
cerca de la época de Cristóbal Colón. No debemos olvidar que los aztecas
esperaban el regreso de Quetzalcoatl en un barco más bien que un descenso del
cielo. Con razón entonces la llegada de Cortez los impactó tanto. Pero pensar
que el Cristo resucitado y glorificado hubiera viajado en barco para las
Américas sería una locura.
Aunque la idea de que Jesús
visitara otras naciones por sí misma es intrigante, habría que preguntar, en
ese caso ¿por qué dio la gran comisión a sus discípulos? Además, si visitó a
América después de su resurrección, su obra no fue muy efectiva. Evidentemente
los Lamanitas no recibieron beneficio alguno de Sus escrituras y al final todos
los justos Nefitas fueron destruidos. Cuando los amerindios, los supuestos
descendientes de los Lamanitas, finalmente oyeron el evangelio, tuvieron que
escucharlo cientos de años más tarde por boca de los misioneros cristianos.
Finalmente, ¿existe alguna
conexión racial entre los judíos y los amerindios? Según los estudios genéticos
durante más de cincuenta años se clasifican los grupos étnicos principales en
el mundo como africanos, caucáseos, mongoles y australianos y los pueblos
indígenas americanos como mongoles que no llegaron a las Américas desde
Jerusalén sino de Asia, probablemente por los estrechos de Bering.[25] Si hubieran emigrado de Jerusalén, serían
caucáseos. Así que si los judíos son caucáseos y los amerindios mongoles, eso
por sí basta para tumbar toda la teoría del profeta José Smith en el LM.
Concluimos, pues, que, a pesar
de unas búsquedas intensas en muchos lugares en las Américas, todas las
investigaciones científicas de muchas décadas llegan a la misma conclusión
contundente: no hay ninguna evidencia científica que confirma los cuentos en el
LM. Y eso es suficiente para concluir lógicamente que ese libro es una
obra de ficción.
La gran apostasía es clave
para los mormones ya que todo su reclamo de un evangelio restaurado descansa
sobre ella. Creen que las puertas del hades prevalecieron sobre la iglesia.
Afirman que los misioneros evangélicos preparan el camino para que los mormones
puedan presentar la plenitud del evangelio. Una vez más, los
mormones auscultan el sentir de uno sobre el LM y José Smith.
Aunque dicen que es bueno ser bautizado, por supuesto es mejor ser bautizado
por uno que tenga la autoridad correcta. Afirman que ya que las verdades del
Padre celestial siempre son las mismas en toda edad, vale la pena aprender
acerca de Sus leyes y ordenanzas de manera que podamos prepararnos para la vida
eterna.[26] Por eso Dios envió a Jesucristo y escogió a los
apóstoles y los profetas.
Cuentan como después de la
muerte de Jesús los apóstoles seguían guiando a la iglesia. Mientras que
vivían, enseñaban, escribían y daban revelaciones continuamente y los miembros
fueron obedientes, felices y tranquilos. Hoy los que siguen las enseñanzas de
los profetas de los últimos días disfrutan unas vidas enriquecidas, iluminadas
y bendecidas. Pues es mediante la luz y la verdad del evangelio que se logra la
santificación. Cristo dijo, "Santifícalos en la verdad; tu palabra es
verdad" (Jn 17:17) y "el que hace la verdad viene a la luz para que
sus obras sean manifiestas, que son hechas en Dios" (Jn 3:21). El LM
también enseña que cualquier cosa que persuade a los hombres a hacer el bien es
de Cristo, quien es la luz, la vida y la verdad del mundo (Eter 4:12). En el
plan divino sigue guiando a sus hijos por el mismo patrón. En vista de la
condición terrible en que se encuentra el mundo hacen falta apóstoles y
profetas más que nunca. Además, Dios no hará nada a menos que lo revela primero
a Sus profetas (Amós 3:7). Los misioneros concluyen que hoy al tener apóstoles
y profetas, los mormones pueden recibir grandes bendiciones como la iglesia del
Nuevo Testamento.
Pero como cristianos sabemos
que con la palabra de Dios que los primeros apóstoles dejaron escrita, no hay
necesidad de nuevas revelaciones. Los misioneros reiteran que en Efesios
4:11-12 dice que "él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas,
a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los
santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de
Cristo..." Este texto hace claro que los apóstoles y profetas son necesarios
para la iglesia para la perfección de los santos. También Efesios
2:20 afirma que la iglesia está edificada "sobre el fundamento de los
apóstoles y de los profetas ...."
Contrario a los momones, Pablo
no dijo que la iglesia iba a ser edificada sobre el fundamento de más
apóstoles y profetas. Dijo que ya estaba edificada sobre el fundamento de los
apóstoles y profetas, y eso se refiere a los que ya habían sido escogidos.
Además, cuando se lee la oración completa citada arriba, hasta la última parte
del verso 12, encontramos que Cristo constituyó esos líderes
"para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos alcancemos la
unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, hasta ser un hombre de
plena madurez, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo"
(Ef 4:11-13). El pasaje no dice que nuevos apóstoles se levantarían en el
futuro. Tampoco Efesios 4 sugiere que hace falta revelación adicional. La
lógica está clara. Ya que Pablo estaba hablando de la perfección de los santos
de esa época, entonces los conocimientos que ellos ya tenían eran
suficientes para ese propósito. Además, Efesios 2 dice que los santos fueron
"edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo
Jesucristo mismo la piedra angular" (Ef 2:20). Partiendo de la
interpretación mormona, preguntamos, si hacen falta nuevos apóstoles y
profetas, ¿también necesitamos a un nuevo Cristo? Aunque El es la piedra
angular, murió lo mismo que los apóstoles.
Los mormones insisten que
existen razones de peso para que se tenga nuevos apóstoles y profetas.
Aunque Jesucristo es la piedra angular, comoquiera la iglesia está edificada
sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, y si ellos dejan de
existir, se colapsa todo como ocurre con un templo cuando se le quita el
fundamento.
Pero como cristianos sabemos
que no podía colapsar toda la iglesia, porque Jesucristo siempre perdura como
la piedra angular. Según los mormones, con la muerte de los profetas y
apóstoles, la iglesia iba en descenso y en la Edad Oscura, Dios retiró a su
iglesia y sacerdocio de la tierra, dejándola sin líderes inspirados. Por eso
tuvo que implementar Su otro plan. Con la desaparición de la verdadera iglesia
de la tierra, hizo arreglos para su restauración al levantar al profeta José
Smith. Así que desapareció la verdadera iglesia hasta los tiempos de Smith.
Aunque en ese interludio la gente tenía suficiente verdad para vivir buenas
vidas, no tenían ciertas verdades vitales. Entonces, según ellos, la promesa de
Jesús que edificaría a su iglesia y las puertas del hades NO prevalecerían
contra ella (Mateo 16:18), no se cumplió. Así que ¿Jesús fue incapaz de llevar
a feliz término lo que había comenzado? Aun el apóstol mormón Orson Pratt así
lo afirma: cuando los reinos de este mundo hizo guerra contra el reino de Dios
establecido por Cristo, prevalecieron contra él y el reino dejó de existir.[27]
Según los mormones, el plan de
Dios no era que hubiera una apostasía total, pero comoquiera sucedió, pues los
individuos tienen libre albedrío, porque Dios no obliga a nadie. De hecho la
Biblia habla de la apostasía como un hecho: "... porque esto no sucederá
sin que venga primero la apostasía ... (2 Te 2:3) la cual hizo que la iglesia
desapareciera. También Isaías 29:13 profetizó una apostasía, cuando dijo que el
pueblo se le acercaría a Dios con sus bocas, pero sus corazones estarían lejos
de El. Pablo lo confirmó cuando dijo que la iglesia en el Nuevo Testamento no
soportaría la sana doctrina (2 Timoteo 4:3-4). Los mormones deberían tener más
cuidado con hacer que la Biblia se contradice, pues 2 Tesalonisenses no habla
de una apostasía total sino una parcial. Mientras 2
Timoteo dice que la apostasía estaba comenzando en la iglesia y aumentaría en
los últimos días, nunca afirma que iba haber una apostasía total.
Si iba a desaparecer toda la iglesia, Dios, con todo Su conocimiento, ¿no lo
hubiera sabido? Desde luego, si iba a fracasar totalmente, no hubiera edificado
a Su iglesia. Además, Pablo nos asegura que iba haber "gloria en la
iglesia y en Cristo Jesús, por todas las generaciones de todas las edades, para
siempre" (Ef 3:21). Y eso sería una mentira de Pablo si ocurriera una
apostasía total. Si Cristo compró a su iglesia con su sangre y luego la
iglesia desapareció...¡qué fracaso!
Según los misioneros, Mateo
24:9-11 y 2 Pedro 2:1-2 dicen que falsos maestros y profetas surgieron en la
iglesia engañando a muchos. Pablo lo reitera cuando expresó su asombro de que
ya habían apartado de la gracia de Cristo (Gá 1:6-8). Obviamente los apóstoles
de Jesús trataron de cumplir su misión, pero fueron rechazados, perseguidos y
finalmente asesinados. Como consecuencia, sin su dirección los santos se caían
cada vez más hondo en el error. También en referencia a nuestros tiempos, el
profeta bíblico dijo que en los últimos días Dios enviaría una hambre "de
oír las palabras de Jehová." Las gentes irían por todos lados
"buscando palabra de Jehová y no la encontrarán" (Amós 8:11-12). ¿Por
qué? Porque Dios retiró su iglesia y sacerdocio de la tierra y no había más
apóstoles y profetas. Así que la mala noticia es que la apostasía iba a ocurrir
antes de la segunda venida de Cristo y la buena es que Jesús restauraría la
iglesia mediante Smith. En su primera visión se dijo a José en 1820 que ya que
no había ninguna iglesia cristiana autorizada en la tierra en ese momento, no
debería unirse a ninguna. El propósito de Dios con Smith fue restaurar la
iglesia verdadera y establecer la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Ultimos Días, la cual al ser organizada oficialmente en 1830 fue la piedra que
Daniel profetizó que llenaría toda la tierra y no volvería a ser destruida
(Dan. 2:27-28, 34-35, 44). José Smith fue el profeta que Dios escogió para
cumplir Su profecía y como consecuencia una vez más el mundo tenía profetas y
apóstoles.
Cabe señalar que todo el
concepto mormón depende de que hubiera una apostasía completa y total que
dejara el mundo sin la iglesia verdadera desde la muerte del último apóstol
hasta José Smith al comienzo del siglo XIX. Pero la historia no confirma su
doctrina. Mateo 18:20 dice que cuando hay dos o tres reunidos en el nombre de
Cristo, allí está el Señor entre ellos. Había al menos esa cantidad de personas
que adoraban a Dios en todos los siglos. El mundo evangélico sabe que
Dios comenzó una reformación o restauración de la iglesia a través de Martín
Lutero, Juan Calvino y otros reformadores del siglo XVI. Sin duda Dios los
inspiró para convertir a millones a Cristo. Pero es importante preguntar
claramente si las puertas del hades prevalecieron por completo sobre la iglesia
(Mt 16:16). Una respuesta tiene que comenzar por una definición de la iglesia.
La palabra en griego se refiere a los "llamados afuera" del mundo
como discípulos genuinos de Cristo. Son los que componen la comunidad de Dios
(1 Cor 12:27), el cuerpo de Cristo que es la iglesia. Por ende, la iglesia no
es una organización o institución como tal, sino un pueblo. Es cierto que
después del primer siglo las iglesias se moldeaban y se gobernaban conforme a
las tradiciones del Imperio Romano con su ritualismo y sus patrones de
autoridad. Entre muchos hubo un abandono de la salvación por la gracia de Dios
debido a la muerte de Cristo. No obstante, había creyentes que constituían la
iglesia espiritual. Aun después de la unión de la iglesia con el estado en el
cuarto siglo cuando millones se unieron a la religión oficial sin una
conversión genuina, perduraban comunidades genuinas de fe con las cuales Dios
había prometido estar siempre en medio de ellos (Mt 18:20).
En cuanto a Amós 8:11 se
predijo una hambre de la palabra entre los israelitas en los tiempos de los
profetas del Antiguo Testamento, pero aun en el caso de Elías no desapareció
todo el pueblo de Dios (1 R 19:10-17). Es cierto que en la Edad Media cuando se
prohibía la lectura de las Escrituras y la iglesia oficial fue arrastrada por
la inmoralidad de toda clase, se necesitaba una reformación o restauración. No
obstante, aun en esos años más oscuros existía una iglesia espiritual, aunque
fueran pocos en número. Los récords escasean, pero es importante basarnos en la
promesa de Jesús (Mt 16:16). A través de la historia siempre han habido grupos
espirituales separados de la iglesia oficial; por ejemplo en la Edad Media
existían los Albigenses y los Valdenses (1170), Juan Wicliff en Inglaterra
(1376), Jerónimo Savonarola en Italia (1498) y Juan Hus en Bohemia (1415) y
luego los grandes reformadores para 1517 y después. En los siglos subsiguientes
el Espíritu Santo llevó la Reforma y el evangelio restaurado del
arrepentimiento de obras muertas y de la salvación por fe en Cristo a través de
la gracia de Dios a todos los continentes y a la mayoría de las islas
habitadas. Aún más, estalló el segundo Gran Despertar en América y otros países
en 1858 con la conversión de cientos de miles de personas. Nótese que eso
ocurrió en 1858, no en 1820 o 1830 con José Smith. Ocurrió veintiocho años después
de la organización de la iglesia mormona. ¿Por qué se molestaría el Espíritu
Santo en convertir tantas personas y llevarlas a integrar las iglesias
protestantes y evangélicas en vez de la mormona? Además, si la iglesia mormona
fuera la única verdadera sobre toda la faz de la tierra, ¿porque Dios no causó
un éxodo en masa de la costa este de los EE.UU. para Salt Lake City, Utah, en
esos tiempos del Gran Despertar? Después hubo otro Gran Despertar (1905) y aún
más conversiones a las iglesias evangélicas y protestantes. Fíjase, ya en 1820
había iglesias verdaderas, comunidades genuinas de fe en Cristo, que
evangelizaban legal y abiertamente.
Cuando son incapaces de
contestar ciertos argumentos, los misioneros típicamente suelen recurrir a su
testimonio de que el Espíritu Santo les da una sensación en su corazón que
confirma la verdad de sus enseñanzas, de que José Smith es un profeta de Dios y
que el LM es la verdad. Culminan con las palabras de que saben
que su Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la única
iglesia verdadera y que Dios ha restaurado a Sus apóstoles y profetas en los
últimos días para guiarlos.
Pero como cristianos nosotros
también podemos dar con un testimonio que usa las palabras claves de ellos: Sabemos
que toda promesa de Jesús es verdadera. Sabemos que las puertas
del hades no prevalecieron por completo sobre la iglesia verdaderamente
espiritual y que Dios levantó a los reformadores del siglo XVI para restaurar
las verdades del evangelio neotestamentario. Sabemos que Dios
inspiró despertares en masa periódicamente en todo el mundo y así nunca
permitió a que su verdadera iglesia desapareciera. Sabemos que
pertenecemos a una iglesia verdadera, una comunidad de fe de creyentes que
tienen a Jesús como Señor y Salvador personal. Sabemos que por la
gracia de Dios somos salvos y al morir viviremos con nuestro Dios trino y,
finalmente, sabemos que los testimonios de las personas son menos
confiables para determinar la verdad que la Biblia, la palabra inspirada de
Dios.
En esta presentación se abordan las preguntas fundamentales de la vida: ¿De dónde vine? ¿Por qué estoy aquí? ¿Hacia donde voy después de esta vida? Según los mormones, antes de nacer vivíamos en un mundo premortal con nuestro Padre celestial, nuestro padre literal en Su mundo. O sea, que Dios nos engendró de la misma manera que los padres terrenales lo hacen mediante el acto sexual. Así que en realidad, "Somos linaje de Dios..." (Hch 17:19). Ya que somos literalmente sus hijos espirituales, somos únicos, pues nuestros espíritus son divinos. Pero en Su mundo nuestro Padre tenía una cosa que no disfrutábamos nosotros -- un cuerpo glorificado inmortal. Ya que nosotros queríamos ser como él, Dios formuló un plan de crear una tierra donde enviarnos para que pudiéramos crecer y ganar experiencia como El la adquirió.
El libro de Abraham nos
informa que Dios convocó a sus hijos espirituales en un concilio especial lo
cual incluía a Abraham y a Jeremías. Del mismo se escogió a los líderes para la
tierra (Abraham 3:22-25 en P. de G. P.). Dios dice en Jeremías
1:5, "Antes que yo te formase en el vientre, te conocí ... y te di por
profeta a las naciones." Confirma esto el LM cuando enseña
que los líderes fueron "preparados desde la fundación del mundo"
(Alma 13:1-4[28]).
En el seno del concilio
premortal donde se discutió el tema de la salvación, Jesús presentó un plan y
Lucifer otro. Se escogió el plan de Jesús que permitiría a los individuos libre
albedrío. El plan de Lucifer que obligaría a todo el mundo a ser salvos fue
rechazado. Como consecuencia estalló una guerra que culminó cuando Lucifer y
sus ángeles fueron echados afuera del cielo, como se menciona en Apocalipsis
2:7-9. Se procedió a planificar este mundo para nosotros. Se nos daría un
cuerpo físico mortal y el mundo sería un lugar para probarnos. Si guardáramos
Sus mandamientos, con el tiempo, en la resurrección tendríamos un cuerpo
glorificado como el Padre celestial. Ya que nuestro nacimiento corporal nos
haría olvidar nuestra preexistencia, Dios prometió que el Espíritu Santo nos
guiaría a la iglesia verdadera de manera que podríamos aprender
de nuestros hogares premortales.
Así que, según ellos, los hijos del Padre celestial tenían que abandonar su hogar premortal para ser probados. Tenían que aprender lo bueno y lo malo, la única manera de aprender a ser como El, pues una de las características de Dios es poder distinguir el bien del mal (Gn 3:5). Así que el primer propósito de la vida es ganar un cuerpo que un día será inmortal y glorificado. El segundo es aprender lo bueno y lo malo mediante la experiencia. El tercero es probar la fidelidad de uno. Los misioneros testifican que esto es cierto y que las decisiones que hacemos determinarán donde pasaremos la eternidad, pero gracias al Padre en la iglesia verdadera hay apóstoles y profetas para guiarnos a hacer el bien.
Ya que no recordamos nuestro
hogar preexistente, tenemos que ocuparnos de nuestra salvación con temor y temblor
(Fil 2:12). El LM también dice que "esta vida ... [es] un
estado de probación; un tiempo de preparación para presentarse ante Dios"
(Alma 12:24). A veces los misioneros leen también 2 Nefi 2:21, Alma 34:31-35,
Alma 42:4, Mormón 9:27 y presentan una ilustración con dos círculos o globos,
uno arriba del otro, y el de abajo es blanco. Luego hay cuatro círculos o
globos más, uno gris directamente arriba de la tierra llamado el "mundo de
los espíritus" y arriba de estos globos hay una serie de tres alineados
representando los cielos o reinos Telestial, Terrestre y Celestial.
Según los mormones, la muerte
es parte del plan de Dios de llevarnos a la felicidad una vez que tengamos un
cuerpo inmortal en la resurrección y nos parecemos a nuestro Padre en el cielo.
Después de la muerte nuestros espíritus van al mundo de los espíritus que está
dividido en dos secciones. Una es el Paraíso, el lugar para los que aceptan el
evangelio verdadero en la tierra, y la otra, la prisión de los
espíritus para aquellos que no lo aceptan. Antes de la muerte de Cristo existía
una brecha que dividía las dos, pero después El fue y predicó a los espíritus
en la prisión (1 Pe 3:19; 1 Pe 4:6). Así pudo servir de puente entre las dos
secciones. De esta manera Jesús abrió el camino para que los ancianos mormones
después de la muerte pudieran ir allí, enseñarlos la plenitud del evangelio y
dar libertad a los prisioneros. Pero una vez que aceptan el evangelio, un acto
físico, tienen que ser bautizado, un acto espiritual, pero no tienen cuerpos en
esa prisión. Por eso hay templos mormones en la tierra para efectuar un
bautismo por los muertos. Argumentan que los santos primitivos practicaban esta
ordenanza del evangelio, pues Pablo dice, "Si los muertos de ninguna
manera resucitan, ¿por qué, pues, se bautizan por ellos?" (1 Cor 15:29).
Esta provisión es una evidencia de la misericordia y la justicia de Dios para
sus hijos. No deben ir al infierno aquellos que mueren sin el conocimiento del
evangelio. Así que se les dará una oportunidad para entrar en el reino de Dios
mediante el bautismo. Por eso los miembros de la iglesia mormona buscan en los
árboles genealógicos para identificar a sus muertos antepasados. Toman datos
sobre ellos y someten sus nombres al templo para un bautismo vicario. Esta labor
provee evidencia de que los corazones de los hijos han vueltos a los padres y
de esa manera cumple Malaquías 4:5-6. De hecho esta labor es tan importante que
si no se hace, el Señor sacudirá la tierra con una maldición. ¿Por qué es tan
importante? Porque, como afirma Hebreos 11:40, no podemos ser salvados sin
nuestros muertos. Este es el plan que el Padre proveyó para salvar a los
muertos que hacían falta escuchar el evangelio mormón.
Aquellos que aceptan la plenitud
del evangelio y guardan las leyes y ordenanzas del Padre celestial enseñadas
por la iglesia mormona heredarán el Reino Celestial. Pablo lo comparó a la
gloria del sol (1 Cor 15:41). Eso quiere decir que solamente los mormones irán
a este Reino y podrán ser casados por tiempo y toda la eternidad, porque esta
iglesia es la que Dios mismo estableció y en la cual los miembros se preparan
para la exaltación allí. Se prepara uno, por ejemplo, mediante la ley de
castidad y la Palabra de Sabiduría. Aquellos que no aceptan la plenitud del
evangelio irán al Reino Terrestre, lo cual Pablo comparó a la luna. Por último,
otros irán al Reino Telestial, el más inferior, comparable a las estrellas. Los
misioneros proceden ahora a dar un testimonio mormón, que esta vez afirma que
su iglesia hace posible que uno pueda estar con su familia para siempre. Se
concluye la lección con más citas de las escrituras mormonas que de la Biblia.[29]
Como cristianos tenemos una
serie de objeciones en cuanto a estas doctrinas mormonas. Entre ellas están un
dios limitado, pues se encuentra sometido a las limitaciones de un cuerpo
físico, ciertos principios eternos y otros dioses. Cabe señalar que su Dios
viola la misma ley de la reproducción cuando no reproduce conforme su propia
semejanza, pues procrea espíritus sin cuerpos. La doctrina de la salvación por
los muertos contradice a Jesús cuando dijo, "La noche viene cuando nadie
puede trabajar" (Jn 9:4) y el LM porque solamente "esta
vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios... [y]
ejecutar su obra". Más adelante dice que después de la muerte uno no podrá
decir, "Me arrepentiré, me volveré a mi Dios" (Alma 34:32-35). Así
que el LM rechaza el universalismo (Alma 1:3-4; 2 Nefi 28:22-23),
pero hoy ellos enseñan doctrinas que contradicen el LM, en parte
porque un año después de escribirlo Smith cambió de opinión. También el LM
rechaza la pluralidad de dioses, la poligamia y sociedades secretas, pero más
tarde Smith abrazó estas tres ideas.
Las ordenanzas por los muertos
y las genealogías contradicen 1 Timoteo 1:4 y Tito 3:9 y ellos mal interpretan
1 Pe 3:19-20 y 4:6 en cuanto a la predicación de Cristo a los espíritus en una
prisión. En ningún lugar en la Biblia aparece la idea que los muertos que no
aceptan a Cristo en este mundo están guardados en una prisión de espíritus
hasta que puedan escuchar el evangelio mormón y después podrán ir al cielo
donde mora Jesús. Tampoco dice que los espíritus en la prisión después de
arrepentirse fueron bautizados y luego salvados. De hecho los únicos salvados
fueron los que estaban adentro del arca en los días de Noé -- no los
desobedientes. A pesar de toda esta evidencia, los mormones enseñan que los
muertos tendrán una segunda oportunidad de ser salvados en el cielo terrestre
donde podrán gozar de la presencia de Jesús. Según Pedro Cristo predicó la
parte del evangelio acerca del juicio. La Versión Popular dice, "Pues a
los que están muertos se les predicó el mensaje" (1 Pe 4:6). O sea, se les
predicó el evangelio antes de que murieran. ¿Por qué? De manera
que después de la muerte, que es lo que describe el verso 6,
podrían ser juzgados y dar "cuenta a quien ha de juzgar a los vivos y a
los muertos" (4:7). Así que no hay ninguna segunda oportunidad.
En cuanto a 1 Corintios 15:29
Pablo no pasa juicio sobre la práctica del bautismo por los muertos, tal vez
porque sabía que los verdaderos santos no lo estaban practicando y su
experiencia con los partidarios de esta práctica fue menor. No enseña I
Corintios 15:40 que hay tres cielos. No aparece ni siquiera la palabra telestial.
Únicamente menciona el terrestre y celestial, pero
Pablo hablaba de cuerpos, no de cielos. Explica cómo nuestro
cuerpo natural y terrenal, lo cual es terrestre, cambiará en la resurrección a
un cuerpo espiritual celestial. Los mormones toman el texto fuera de contexto y
lo trastornan a su conveniencia.
Finalizamos la cuarta lección
de los misioneros señalando la falta de honradez en la presentación. Es
engañosa, porque al explicar acerca del mundo y concilio premortal, sólo
mencionan a un Dios, pero creen en una pluralidad de dioses. Tampoco
mencionan la madre celestial acerca de la cual constantemente cantan en sus
reuniones. Tampoco dicen que el Padre celestial tiene más de una esposa. No
explican que los principios eternos limitan a Dios de manera que no es omnipotente.
Tampoco explican del sistema democrático en el cielo y que el LM
presenta a Dios más parecido al bíblico que la iglesia mormona. En la edición
original del LM dice que Dios es "un Gran Espíritu," no
un hombre (Alma 18:26-28). En 2 Nefi 31:21 y Alma 11:26-31 dice que el Padre,
Hijo y Espíritu Santo son un Dios, no dioses separados. 1 Nefi
13:40 originalmente describió al Cordero de Dios como "el Eterno Padre, y
el Salvador del mundo," pero ahora se lee, "el Cordero de Dios es el
Hijo del Eterno Padre, y es el Salvador del mundo." También han cambiado
el verso que dice que la virgen María es la "madre de Dios" para
leerse "la madre del Hijo de Dios" (1 Nefi 11:18).
En cuanto al testimonio de los tres testigos a favor del LM,
fue Smith -- no los tres -- quien lo puso por escrito basándose en parte en D.
y C. 17. Cuando lo escribió, sabía que ninguno había visto
las planchas con sus ojos naturales, pero adrede lo fraseó para
dar la impresión que sí. De hecho Harris dijo que nunca las vio con sus ojos
naturales, que las planchas siempre estaban cubiertas con una tela y que los
otros dos testigos tampoco las vieron. Si vieron algo, se debía a que fueron
inducidos a verlas en una visión cuando Smith uso tácticas intimidantes. Les decía
que únicamente los fieles las podrían ver. Después de él usar esta psicología y
jugar con sus emociones, vieron en una visión exactamente lo que se esperaba de
ellos. De manera parecida indujo a los ocho testigos a tener una visión. Aún
más, de los once testigos en total seis, o más de la mitad, abandonaron la
iglesia mormona después y eso quiere decir que menos del 50% fueron estables y
firmemente convencidos. Entre los que se quedaban estaban su padre y dos de sus
hermanos. Así que de los que no eran familia solamente tres, permanecieron en
la iglesia, más o menos la cuarta parte. Los tres que unieron con otras
iglesias después eran Oliverio Cowdery, David Whitmer y Martin Harris.
Conforme a la descripción de
las planchas de oro que medían 7" x 8" x 6" pesarían entre 200 y
230 libras si fueran sólidas.[30] Pero aun si se quita parte del peso por espacios
para hojas y grabados ahuecados, José no pudo haberlas llevado debajo su brazo
al caminar a su casa, brincar sobre un tronco y correr una milla para escapar
de unos sospechosos. En cuanto a los que dijeron que palparon o mejor sopesaron
las planchas, existe mucha duda, pues 230 libras o 115 kilos serían mucho para
levantar, pero tal vez sopesaron algo, quizás algún sustituto hecho de metal.
Comoquiera está claro que se trataba de un engaño muy elaborado.
Los misioneros usan unas
tácticas de manipulación parecidas a la trampa que Smith tendó para los
testigos cuando hablan de la promesa que aparece al final del LM.
Retan a las personas interesadas en sus doctrinas a orar y la mayoría no harán
más que eso. Dicen, que si piden a Dios con un corazón sincero en
el nombre de Cristo que la verdad será manifestada por el Espíritu Santo
(Moroni 10:4). Esto sugiere que si uno no recibe una respuesta,
se no es sincero. De esa manera se intimidan a las personas que
no han recibido una respuesta y por eso algunas sigan orando hasta que reciban
alguna clase de manifestación, típicamente producida por su propio psiquis.
No es recomendable depender
solamente de la oración para determinar la veracidad de las doctrinas, pues hay
que añadir otros ingredientes. Se debe pedir la dirección de Dios a la vez que
uno inicia una investigación concienzuda de los hechos, compara los hechos con
la palabra de Dios y escucha consejos de otros cristianos. Sólo después llega
el momento para la confirmación a través de la oración. La oración inicial no
debía ser acerca de la veracidad del LM sino por la voluntad de
Dios en los próximos pasos a seguir. Una investigación de los hallazgos acerca
del LM puede incluir el estudio de la geografía, la historia, la
arqueología y los escritos de expertos como los exmormones. Luego se debe
comparar los hechos con las enseñanzas bíblicas, tal vez haciendo una lista de
cosas a favor y en contra de la iglesia, sus doctrinas y sus prácticas. La
Biblia nos dice, "examinadlo todo, retened lo bueno" (1 Tes 5:17). Si
se constata que el mormonismo no es bíblico, debe ser rechazado. Luego el
tercer paso es buscar el consejo del pastor o de cristianos informados sobre las
doctrinas. Después se debe culminar con la oración, pidiendo al Señor por la
sabiduría para poder evaluar toda la información adquirida y sólo después se
pide al Espíritu Santo a ayudar a uno llegar a una decisión acertada.
[1]Otros libros de especial autoridad para los mormones
son Doctrinas y Convenios, editado por primera vez en 1835, y La
Perla de Gran Precio. Una fuente indispensable para esta Sana
Doctrina ha sido el libro de una exmisionera de los mormones: Janis
Hutchinson, The Mormon Missionaries: An Inside Look at their Real Message
and Methods (Grand Rapids: Kregel Resources, 1995), 68. Está
ampliamente documentado con 50 páginas de notas explicativas y una bibliografía
extensa de fuentes mormonas y no mormonas. Ver también "El testimonio mormón
y el nuestro," Las doctrinas sanas y las sectas malsanas,
I:52-57; "Los mormones: sus dioses, su salvación y su profeta,"
II:176-185 y "¿Cuál iglesia es la verdadera?" II:193-204.
[2]Hutchinson preparó un contraste esquematizado del
concepto bíblico del sacerdocio y el de los mormones (27-28).
[3]Se reparten los dos tratados intitulados, "El
plan de nuestro Padre Celestial" y "El Evangelio de Jesucristo,"
que repiten la información de la lección.
[11]Smith sacó la idea de que Dios preservó el lenguaje
del pueblo de Jared de la masonería que enseñaba que en los tiempos de Nimrod,
un Gran Maestro y constructor de la torre de Babel, Dios favoreció a todos los
masones, permitiéndoles a retener su lenguaje universal (Hutchinson, 134).
[12]Los mormones también creen en un tercer testamento
que vendrá -- el récord sagrado poseído por las diez tribus perdidas de Israel
(Hutchinson, 244, nota 3 para más información).
[15]James E. Talmage, Un estudio de los Artículos
de Fe (Salt Lake City: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Ultimos Días, 1952), 2.
[16]
[19]
[20]Las citas incluyen las siguientes: {a} 2 Nefi 3:5-11
(De las planchas de bronce, la profecía de José de Egipto que un vidente
escogido sería levantado en los últimos días). {b} D. y C.
1:17-18 (El llamado de Dios de José Smith). {c} D. y C. 5:10 (La
palabra del Señor a esta generación vendrá a través de José Smith). {d} D.
y C. 35:17 (Se le dio a José Smith la plenitud del evangelio). {e} La
página titular del LM, 2 Nefi 3:11-12 y Ezequiel 37:15-19 (LM
y la Biblia crecerán juntos para clarificar las doctrinas falsas y promover
paz). {f} 2 Nefi 29:6-9 (El Señor da su palabra a todos los hombres). {g} 2
Nefi 33:10-12 (Si tú crees en Cristo, uno tendrá que creer estas palabras). {h}
Juan 10:14-16 y 3 Nefi 15:16-24 (la visita de Cristo a sus otras ovejas)
(Hutchinson, 246 nota 16).
[21]Este informe de Harris fue falso y engañoso como una
carta con fecha del 17 de febrero de 1834 del profesor Anthon señala (para leer
toda la carta ver The Kingdom of the Cults de Walter R. Martin
(Minneapolis: Bethany Fellowship, Inc., Publishers, 1965), 160-161.
[22]The Department
of Anthropology, "Statement Regarding the Book of Mormon" (
[23]Con la excepción de dos cosas tan pequeñas que son
insignificantes en realidad: un sello con una escritura egipcia encontrado en
Tlatilco cerca de la Ciudad de México y otro con tres glifos en Chiapas que
aunque supuestamente egipcio es seriamente cuestionado por los eruditos
(Tanners, Ferguson's Manuscript Unveiled, 34).
[25]Hutchinson,
160, citando Sribala Subramanian, "The Story in Our Genes" Time
(16 enero 1995), 54-55.
[26]Pueda que los misioneros hagan referencia a estos
versos: Sal 117:2; Mosíah 2:22; Mormón 9:9; Pvb 3:5-6; Is 55:8-9; 1 Cor 2:14;
Nefi 28:31.
[27]
[28]Ver también D. y C. 138:55-56 donde
dice que muchos recibieron sus primeras lecciones en el mundo de los espíritus
y fueron preparados a venir a laborar en la viña.
[29]Los misioneros podrán usar las siguientes
referencias: Después de la muerte: 1 Nefi 15:33-36; 2 Nefi 9:6;
9:14; Mosíah 2:38; Alma 12:12-15, 27-28; 40:12-13; 41:3-15; Jn 5:25-29; D.
y. C. 76. Obra por los muertos: Mal 4:5-6; 1 Cor 15:29-30; D.
y. C. 2; 128; 137; 138. La familia eterna: 1 Cor
11:11; D. y C. 130:2; 131:2; 132. Castidad: Mosíah 13:22;
Ex 20:14; Alma 12:14, 39:5; 3 Nefi 12:27-30; Ro. 1:26-32; Ef 5:3-5; D. y C.
59:6; 63:16. La Palabra de Sabiduría: Dan 1:8-20; 1 Cor 3:16-17; D.
y C. 89.