LAS SECTAS ¿CÓMO MALINTERPRETAN LA BIBLIA?
Dr.
Donald T. Moore
El
apóstol Pablo hace claro que un obrero aprobado debe "trazar" bien la
palabra de Dios (2 Ti 2:15). La Reina Valera Actualizada (RVA) traduce esta
palabra como "interpreta[r] correctamente." Luego en una nota al
calce dice que literalmente la palabra quiere decir "dividir, como quien
marca un paño para cortar; tal vez, una alusión a la tarea práctica de dividir
las palabras en un texto antiguo." William Barclay señala que "trazar"
significa "cortar bien" y "cortar derecho." Usado en
relación con un camino significa que alguien traza un camino que atraviesa un
campo en línea recta. En el caso de las actividades profesionales de un
albañil, un fabricante de tiendas, un constructor de carreteras y un cirujano
la rectitud al cortar es vital.
Barclay
sugiere que en el griego se trata de arar surcos derechos en la tierra. Un
albañil corta y da forma a una piedra de modo que encaje en su lugar correcto
en la estructura de un edificio. Como consecuencia "trazar" indica
que el obrero aprobado divide y maneja correctamente la palabra de verdad.
Traza "un camino recto a través de la verdad y se niega a verse tentado
por desvíos placenteros pero irrelevantes; ara un surco derecho a través de la
tierra de la verdad; toma cada sección de la verdad, y la ubica en su posición
correcta, como lo hace un albañil con una piedra, impidiendo que las partes
usurpen un lugar que no les está destinado o un énfasis que no les corresponde,
de modo que desequilibren toda la estructura de la verdad"[1].
La
Biblia nos presenta ejemplos de varios cristianos que supieron trazar bien la
palabra de verdad. El diácono Felipe presentó al eunuco a Jesús como el Mesías
en cumplimiento de las profecías del siervo sufriente de Jehová en Isaías 53
(Hch 8:26-40). La pareja Priscila y Aquila instruyeron a Apolos en las verdades
más profundas de la fe (Hch 18:24-26). Pablo hizo ver a los doce hombres en
Efeso que el bautismo de Juan el Bautista no era satisfactorio para los que
aceptaban a Jesús como el Mesías (Hch 19:1-7). Cuando Pablo visitó al pueblo de
Berea, los bereanos procuraron entender mejor las Escrituras a raíz de las
interpretaciones paulinas acerca del Mesías (Hch 7:10-15).
A pesar
de que tenemos estos ejemplos de buenos intérpretes cristianos, abunda hoy
muchas malas interpretaciones de parte de los que promulgan las contradictorias
y equivocadas creencias de las sectas. Conviene preguntar acerca de las sectas
que hablan de la Biblia y la usan en sus enseñanzas ¿cuáles son sus técnicas
típicas para torcer o aun descartar las enseñanzas bíblicas? Nos proponemos
desglosar algunas maneras erróneas que suelen usarse con frecuencia.
Muchas sectas sacan los versículos fuera de su contexto bíblico. Esto quiere decir que sacan oraciones y palabras del párrafo, capítulo y libro bíblico y las unen con otros versículos donde no van. A veces esto no es del todo la culpa de las sectas, ya que los mismos formatos de ciertas traducciones y versiones de la Biblia no las ayudan, pues imprimen cada versículo con una indentación al comienzo como si fuera un párrafo en sí. Algunas traducciones que lo hacen son la Reina Valera 1909 y 1960, mientras que la Reina Valera Actualizada, la 1995 y la Versión Popular adoptan los formatos o estructuras actuales de la prosa y la poesía. Así usan párrafos y estrofas amenos al lector de este siglo.
Cabe señalar que el significado del vocablo "contexto" en sí es una palabra compuesta de dos partes: "con" más "texto." Cuando "texto" se refiere a uno o más versículos, lo que va "con" ellos es el contexto. No es un sinónimo de contenido. Más bien se refiere a lo que va antes y después del versículo, pues muchas veces forman parte del mismo párrafo. Normalmente lo que precede y lo que viene después del texto forman su contexto inmediato. Pero el contexto literario más amplio abarca más que el párrafo. Incluye también el capítulo, el libro, el Testamento, sea Antiguo o Nuevo, toda la Biblia y en ocasiones manuscritos extrabíblicos. Un hilo de pensamiento pasa por todos los versículos en el mismo contexto y le da su sentido que unifica lo narrado.
La
interpretación que muchos dan a Mateo 24:13, 10:22 y Marcos 13:13 es un ejemplo
de este error de sacar un versículo fuera de su contexto: "Pero el que
persevere hasta el fin, será salvo" (RVA). Al interpretar este texto
independiente del resto del párrafo y capítulo donde aparece, le lleva a muchos
a pensar que "hasta el fin" se refiere al fin de la vida de una
persona más bien que al fin del templo o del mundo (en griego: "era"
o" edad"[2]).
Sobre estos últimos dos preguntaron los apóstoles (Mt 24:1-2). No preguntaran
sobre la vida del que profesa ser discípulo del Hijo del hombre.
Otro
error cuando se lee este versículo fuera de su contexto es la definición que
muchos dan al verbo "salvar." Piensan en seguida en la salvación del
alma, pero con frecuencia "salvar" en la Biblia se refiere a la
liberación de ciertas circunstancias adversas en el mundo físico. Así fue
cuando Pedro se encontraba hundiéndose en las aguas del Mar de Galilea. Gritó
al Hijo del Hombre, "Sálvame" (Mt 14:30). Obviamente no se refería a
la salvación de su alma, sino al cuerpo y la vida física. Quería sobrevivir, no
morir. De la misma manera Mateo 24:22 y Marcos 13:20 usan el verbo
"salvar" para "sobrevivir." Lleva el mismo sentido de
"sobrevivir" en 24:13. Los que perseveran hasta el fin sobrevivirán y
serán libertados de la persecución (v. 9), la ejecución (v. 9), la traición (v.
10), el odio (v. 10), el engaño de los profetas falsos (v. 11) y muchas
maldades (v. 12). De manera que Jesús no se refería a la salvación espiritual
de sus discípulos en el 24:13. Los versículos en Marcos 13 y Mateo 10 también
aparecen en un párrafo que lo vincula con el fin de la persecución.
El
significado de Jesús aquí se entiende en conjunto con otros pasajes claros
donde se habla de la perseverancia durante la persecución, pues es un error
interpretarlo como una afirmación o una amenaza de la pérdida de la salvación y
la caída de la gracia. Habacuc anticipó la enseñanza de Cristo subrayando que
aunque el justo tenga dudas y sufra privaciones en la vida, vivirá por su
"fidelidad" a Dios (2:4b, V.P.). Así que una vida de lealtad le lleva
a una vida victoriosa que glorifica a Dios (Is 61:3cd) aun en el medio del
sufrimiento, la prueba y las angustias. Aun Pablo persuadía a nuevos creyentes
a "perseverar fieles" en su relación con Dios (Hch 13:43, RVA). Así
que en su discurso de Olivet en Mateo 24 Jesús subrayó la misma idea de Juan en
el Apocalipsis que abogaba por una "perseverancia paciente" (Apo 2:2,
3, 19; 3:10; 13:10; 14:12) que imita la constante paciencia de Jesús (Apo 1:9).
Una vida victoriosa con una recompensa bien merecida (Ap 1:7; 3:5, 12, 21;
21:7) está vinculada al mensaje de la perseverancia y la constancia cuando el
cristiano persiste en su fidelidad al Señor. Sólo aquellos que tienen una
perseverancia paciente o que sufren pacientemente entrarán en la plenitud
futura del reino.[3] El
propósito de las cartas a las siete iglesias de Apocalipsis fue animar a los
cristianos a perdurar en su fe con paciencia en el medio de toda clase de
persecución,[4]
pues "Cristo usa el sufrimiento para probar y purificar la lealtad de sus
seguidores."[5]
Así que los que soportan la persecución hasta el fin, sobrevivirán para
disfrutar de su salvación final con todas las bendiciones del reino, asegurados
en su esperanza del día cuando cesará todo dolor y sufrimiento (Apo 21:4).
Otro
ejemplo de malinterpretar un versículo por algunos que no toman en cuenta el
contexto es cuando Jesús recibe a los niños y afirma que de tales es el reino
de Dios (Mt 19:14; Mr 10:14, Lc 18:16). No aparece nada en lo absoluto en ese
suceso o el contexto acerca del bautismo infantil. Si se ata la insistencia de
Cristo de permitir a los niños a venir a El con el bautismo infantil, se pierde
la belleza de un Jesús quien ama, abre sus brazos de amistad a los niños, y les
da alegría.[6]
Otro
ejemplo de un contexto que ayuda a eliminar una mala interpretación se
encuentra en la parábola comúnmente conocido como el hijo pródigo (Lu
15:11-32). Hoy muchos no saben qué hacer con la última parte acerca del hijo
mayor. ¿Es un apéndice? ¿Comete el padre una grave injusticia con el hijo mayor
quien se quedaba con él siempre? Lucas presenta el contexto del párrafo en los
primeros dos versículos del capítulo 15 donde describe los dos grupos con Jesús
en Perea: el primer grupo de los pecadores y los publicanos y el segundo de los
fariseos y escribas, los muy "espirituales." Cuando uno lee con
cuidado los versículos de la parábola, está claro que el hijo pródigo tiene las
características de los pecadores y los cobradores de impuesto mientras que el
hijo mayor tiene las mismas cualidades de los fariseos y escribas. De manera
que Jesús hace claro que son dos los hijos perdidos o pródigos, no uno. El más
joven se caracteriza por los pecados carnales y el mayor por los pecados del
espíritu, pero los dos necesitan el perdón del padre.[7]
Algunas
sectas interpretan "toda" la Biblia simbólicamente. Esto quiere decir
que interpretan aun las partes históricas como figuras, metáforas o alegorías.
La Unity, una "escuela del cristianismo" fundada por Carlos y Myrtle
Fillmore a finales del siglo XIX en Kansas City, Missouri, adaptó sus
interpretaciones bíblicas a la filosofía de la metafísica. Carlos publicó una
enciclopedia de significados simbólicos que encontró en la Biblia según sus
interpretaciones metafísicas. Esta "escuela" tiene enfoques afines
con la Nueva Era. La publicación que más circula en Puerto Rico es la
"Palabra Diaria," una revista de devociones, que interpreta aun lo
histórico en términos metafóricos. Por ejemplo, los doce apóstoles representan
ciertas virtudes y las doce tribus son símbolos para la fe, la fuerza, el amor,
el poder, la voluntad y otros.[8]
Hay otras sectas que interpretan una parte
excesiva de la Biblia en forma simbólica y a veces acusan a otros de
interpretar toda la Biblia literalmente. Cabe señalar que esta forma de
interpretar la Biblia normalmente ve una realidad detrás de las metáforas.
Algunas
sectas interpretan casi toda la Biblia literalmente. Uno de los legados de la
Reforma Protestante del siglo XVI subraya la importancia de aceptar el sentido
claro del texto bíblico y eso quiere decir esencialmente que se acepta una gran
parte de la Biblia como literal. O sea, las palabras no simbolizan una realidad
detrás de la acepción obvia de los vocablos, más bien el sentido claro es la
forma por la cual se debe entender el pasaje. En una ocasión escuché a una
profesora-exmonja lamentar que los hermanos separados, o sea los evangélicos,
interpretaban toda la Biblia literalmente. La implicación de sus palabras fue
que se debe interpretar "toda" la Biblia simbólicamente. Es un
estereotipo equivocado pensar que los evangélicos interpretan todo como literal
mientras que los católicos interpretan todo simbólicamente. Ambos grupos
combinan las dos maneras de interpretación.[9]
Muchos
de los que insisten en la idea de una tierra joven que algunos han especificado
el año 4004 a.C. como la fecha de la creación del hombre reclaman basarse en
las tablas genealógicas que aparecen en los primeros capítulos de Génesis.
Piensan que siguiendo estas tablas pueden calcular la fecha para la creación
del primer hombre, pero evidentemente no se dan cuenta que a veces existen
brechas entre los padres nombrados y los llamados hijos. Son descendientes,
pero no siempre exactamente hijos en nuestro sentido de la palabra. Este hecho
hace que las tablas tengan variaciones que se notan cuando son comparadas entre
sí y a su vez nos avisan que tenemos que tener sumo cuidado en interpretarlas
literalmente. Es evidente que las tablas no tienen toda la información
necesaria para que nosotros podamos calcular la fecha exacta de la creación.
En dos
ocasiones en el libro de Apocalipsis se describe a un hombre de cuya "boca
salía una espada de doble filo" (Ap 1:16; 19:15). Una interpretación
literal vería en esa espada una tal como se describe, una de metal que salía de
la boca de un ser humano. Pero esa interpretación sería una distorsión del
significado de los versículos. Aun más presenta una figura absurda. La única
interpretación que tiene sentido es que la espada es una figura para las
palabras de sabiduría y juicio que emite ese hombre. Y por supuesto esa
interpretación es una simbólica. Cuando uno decide a aceptar una interpretación
literal o simbólica es muy importante tomar en consideración el propósito del
escritor, el contexto literario e histórico, el género literario donde aparece
y si una interpretación tiene más sentido que la otra.[10]
A veces
las sectas establecen una doctrina importante sobre un texto difícil de
entender, pero nunca se debe basar doctrinas fundamentales sobre textos
oscuros. De hecho cuando dos o más textos hablan sobre el mismo tema o doctrina
es sabio siempre interpretar el oscuro en base de los claros. Si se hace la
inversa, es probable la formulación de una doctrina equivocada. Siempre se debe
entender un texto oscuro a la luz de las claras.
Un ejemplo de este error es fundar una doctrina importante sobre la pregunta de Pablo acerca del bautismo por los muertos (1 Co 15:29), evidentemente una práctica de algunos corintios. Pablo hace una pregunta sobre ese rito sin darlo su aprobación o apoyo. Más bien su propósito es subrayar la realidad de la resurrección histórica de Jesús y estimular fe en el pueblo de Dios en su futura resurrección de entre los muertos. El propósito de la primera parte del capítulo es proveer evidencia irrefutable de la resurrección corporal de Jesús como un hecho histórico y en base de esa verdad establecer la esperanza cristiana en la resurrección del pueblo de Dios después de la muerte. Para fortalecer su argumento sobre la esperanza del discípulo después de la muerte, mencionó la propia práctica de ellos de ser bautizado por los muertos sin aprobar el rito como tal. Cuando los mormones reclaman establecer una doctrina clave sobre este versículo, tienen entonces como base bíblica un texto muy oscuro, pero le dan una importancia por lo menos igual a los pasajes referentes al bautismo de los vivientes.
Algunos
usan Romanos 16:7 para enseñar que una mujer era apóstol. De hecho un
historiador identifica a Junias como mujer y dice, "Y Junias se cuenta
entre los apóstoles."[11] Pero
otro teólogo que indica que el griego es algo ambiguo, favorece el masculino
para los dos Andrónico y Junias debido al contexto que hace referencia en el
plural a los hombres.[12] Esa
discrepancia señala la ambigüedad del nombre que puede ser tanto masculino como
femenino.[13]
Algunas
sectas dan más peso al Antiguo Testamento que al Nuevo. En este caso se suele
interpretar un texto del Antiguo como superior o más fundamental que el Nuevo,
como que la norma para la vida y el pensamiento de un cristiano del nuevo pacto
es el antiguo. En ocasiones dan preferencia a un pasaje verterotestamentario
cuando hay otros en el Nuevo que satisfaría mejor la necesidad. Aquí es
importante darse cuenta que la revelación bíblica es progresiva. Con eso
queremos decir que Dios ha revelado a sí mismo y a su voluntad poco a poco
progresivamente a través de los eventos históricos, incluso sus palabras. Pero
la revelación bíblica no es solamente evento histórico, sino también su
interpretación. A veces se interpreta antes del evento, otras veces
simultáneamente y en otras ocasiones posteriores al suceso. Muchas veces hay
una continuidad en el Nuevo de la revelación del Antiguo, pero otras veces hay
una nueva revelación que descontinúa lo del Antiguo, con frecuencia debido a su
cumplimiento. Pero somos cristianos del nuevo pacto y no judíos o
hebreos del antiguo, y para nosotros el evento más significativo del Nuevo
Testamento es la revelación de Dios en la muerte y resurrección de su Hijo.[14] No
obstante, el éxodo de los hebreos de Egipto, el evento más significativo del
Antiguo Testamento, en un sentido prefigura el acontecimiento cumbre del Nuevo.
Un
ejemplo de dar más peso al Antiguo Testamento que al Nuevo se encuentra en la
doctrina de ciertos sabatistas y el cuarto mandamiento (Ex 20:8) en relación
con la adoración en día sábado. Pablo en Romanos 14:5, 19-21 y Colosenses 2:16
hace claro que la esencia de la fe cristiana no es el día en que se adora sino
la paz, el amor y la sana convivencia entre cristianos. Además, bien pudo haber
dicho el escritor del libro de Hebreos a los judeo-cristianos que no dejaran de
congregarse los sábados (10:25), porque eso continuaría una vieja tradición de
los judíos y probablemente hubiera suavizado la oposición que sufrían. Pero no
lo dijo, pues el día de adoración es un valor secundario que se debe practicar
con flexibilidad y no es una ley del nuevo pacto.[15]
Los
Testigos de Jehová siempre insisten en que se debe referirse a Dios con su
nombre Jehová revelado a Moisés (Ex 6:2-3; 3:14) y usado a lo largo del Antiguo
Testamento (Is 43:11). Además alegan que Jehová se refiere exclusivamente al
Padre en el Nuevo Testamento. Por eso prepararon su propia versión de la Biblia
donde aparece el nombre de Jehová, contrario al texto griego que usa Señor
("kyrios").
Otros insisten que el nombre divino es Yavé. Y todavía otros como la
Congregación de Yahweh alegan que su nombre no es Jehová o Yavé sino Yahweh y
hay que referirse a El con ese nombre. No obstante, puesto que nunca aparece
Jehová, Yavé o Yahweh en el griego del Nuevo Testamento, conviene a que el
cristiano sigue las prácticas de los apóstoles y escritores sagrados. Ellos
fueron los primeros seguidores de Jesús y escribieron en griego bajo la
inspiración del Espíritu Santo. Unánimemente siguieron la práctica de la
Versión de los Setenta o la Septuaginta al referirse a Dios como el Señor.
Basta entonces con referirse a Dios como el Señor. Además, las citas del
Antiguo Testamento en el Nuevo hacen claro que Jehová, Yahweh o Yavé es un
nombre que se puede usar para referirse tanto al Padre, como al Hijo y al
Espíritu Santo. Por lo tanto, Jehová se revela en el Nuevo como Padre, Hijo y
Espíritu Santo.[16]
El error de interpretar todo según una tradición o una práctica cultural
contemporánea
Jesús
condenaba a los líderes religiosos por seguir la tradición en vez del mandato de
Dios revelado en las Escrituras (Mr. 7:7). Asimismo, estaba en contra de la
imposición de las prácticas culturales sobre la voluntad de Dios. Por eso
cuando las influencias culturales socio-económicas dominan o controlan la
interpretación y la definición de las palabras, fácilmente se cometen errores.
Por ejemplo, debido a sus experiencias racistas en Jamaica con la raza blanca,
unos de sangre africana fundaron una secta mesiánica que reclamaban tener un
mesías negro africano a pesar de que el propio emperador Haile Selassie negó
que lo era, pues era representante de la Iglesia Ortodoxa Copta de Etiopía.
Además, los rastafarians o "rastas" identifican a la raza blanca con
la gran ciudad y ramera Babilonia de Apocalipsis 17-18.[17]
A veces
las sectas basan una doctrina sobre un pasaje histórico, pero una referencia a
un evento histórico puede no tener una aplicación para nosotros hoy. Si la
tiene, es muy importante encontrar una situación equivalente. Si la situación
actual no es equivalente, entonces se presta a una mala interpretación con
facilidad.[18]
Eso mismo es el problema cuando se insiste que el relato sobre la muerte de Onán, el hijo de Judas (Gn 38:1-10), se debía a que él practicaba un método contraceptivo y por eso murió, pues Dios nunca aprueba el uso de contraceptivos. Si la experiencia de Onán tiene una aplicación hoy, ¿donde está una situación equivalente? ¿Los padres obligan a un hijo unirse con la viuda de su difunto hermano para procrear hijos hoy en nuestro país? Por supuesto que no. Al mismo tiempo quizá existe una aplicación universal en cuanto al motivo materialista de Onán, quien evidentemente quería que sus hijos de su propia esposa heredaran el 100% de la herencia y no solamente la tercera parte.
Otro
ejemplo aparece en ciertas prácticas de la iglesia primitiva en Hechos, donde
siempre bautizaban únicamente en el nombre de Jesús (Hch 2:38; 8:16, 10:48;
19:5). ¿Quiere decir entonces que un bautismo sólo es bíblico hoy cuando se hace
en el nombre exclusivo de Jesús más bien que el nombre de la Trinidad? Es
importante notar que Mateo 28:18-20 cita las palabras de Jesús que mandan hacer
discípulos de las naciones, lo cual incluye el bautismo en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo. Un obrero aprobado reconocería que un pasaje con
instrucción didáctica clara de Jesús o de un apóstol toma prioridad y tiene
precedencia sobre una narración histórica. Por lo tanto, el mandato de Jesús
tiene más peso en la aplicación hoy que los ejemplos que Lucas menciona como
una práctica histórica en el comienzo de la iglesia cristiana. Fue muy
importante que los primeros judíos-cristianos en esos momentos históricos
durante una transición a una era del nuevo pacto se identificaran en bautismo
con Jesús el Mesías, pues la identificación con El fue el meollo de la
controversia en ese tiempo y su crecimiento espectacular en número.
A veces
las sectas interpretan mal las parábolas de Jesús. Podemos definir una parábola
como un relato oral sacado del diario vivir de la época y que normalmente
enseña una lección principal pero a veces contiene otras lecciones secundarias.
No es una fábula o una alegoría. Además, para entenderla a cabalidad es
esencial interpretarla tomando en cuenta su contexto literario y el trasfondo
histórico de la época.
Mateo
24:45 comienza la segunda parábola de una serie de cinco. Se clasifica como
parábola de contraste en cuyo caso la lección se enseña al señalar las
diferencias. Dice, "¿Quién, pues, es el siervo fiel y prudente, a quien su
señor le puso sobre los criados de su casa, para que les diera alimentos a su
debido tiempo?" Jesús procede a contrastar las acciones y el desenlace de
un siervo fiel y prudente y otro que es infiel, pues es un fiestero
irresponsable y abusador. De esa manera presenta un argumento por la necesidad
de estar preparado siempre para la venida del Hijo de Dios, pues nadie sabía
cuándo llegaría y cuándo tendría que rendirle cuentas. Los Testigos de Jehová
han identificado a este siervo fiel y prudente o el "esclavo fiel y
discreto," según su versión de la Biblia, como la misma organización de
los Testigos de Jehová. Así que, para ellos, la única organización teocrática y
el único canal de Jehová en la tierra que trae la verdadera comida espiritual
en estos últimos días es la Atalaya. Por supuesto al afirmar esto cambian
totalmente el significado original de esta parábola que subraya la importancia
de la fidelidad de todo cristiano en su espera constante para el Señor,[19] pues no
sabe cuándo llegará y siempre debe estar preparado para su regreso.
Algunas
sectas imponen una estructura racional y a la vez artificial y rígida de
interpretación sobre la Biblia y sus eventos reveladores. Un ejemplo es el de
los Testigos de Jehová y otros unitarios que elevan la matemática racional
deductiva sobre las enseñanzas bíblicas acerca de un Dios Trino ("tres
pero uno") o la Trinidad ("tres en una unidad"). Entre sus
argumentos señalan que conforme a las reglas de la matemática "1 + 1 +
1" siempre da tres. Pero en el mundo en el cual vivimos eso no siempre es
el caso, sólo en ciertos casos controlados y escogidos suma en tres. Aunque
algunos tratan de solucionar este problema matemático mediante la
multiplicación de uno tres veces, realmente el cristiano no está interesado en
multiplicar a los "dioses." Un ejemplo universal a la experiencia
humana provee una solución mucho mejor por ser innegable, pues si tres gotas
del mismo líquido caen una encima de la otra y una tercera en cima de las
primeras dos, siempre da la suma de uno. Otro ejemplo sería cuando una
bolita de mercurio que suma a otra al tocarla y luego a una tercera, siempre da
la suma de uno. Si esto ocurre en el mundo físico y "contradice" la
matemática racional, ¿por qué no puede "1 + 1 + 1" iguala a uno en el
reino espiritual?[20]
Otras
sectas imponen sus ideas o una estructura artificial en base a una
interpretación moderna en vez de escuchar la voz auténtica de los pasajes
bíblicos. Algunos profetas de los "Jesús sólo" tales como William
Soto Santiago y Oscar Candelario Ayala siguen una estructura de interpretación
de William Marrion Branham[21] que
contradice a Jeremías 31:31, la división de la Biblia en dos testamentos la
cual claramente señala solamente dos dispensaciones -- la antigua y la nueva --
y a las palabras de Jesús repetidas cuatro veces (Mt 26:28; Mr 14:24, Lu 22:20;
1 Co 11:25). Dichas palabras hacen eco de lo predicho por el profeta Jeremías cuando
en la última cena Cristo celebró el inicio del nuevo pacto. Para estos profetas
modernos el número sagrado de siete es tan importante que creen, como otros
hiperdispensacionalistas, en siete divisiones de los eventos del Antiguo
Testamento y en siete dispensaciones adicionales de los tiempos del Nuevo
Testamento. A esas catorce dispensaciones añaden unas siete más de la historia
de la iglesia (Ap 2-3), ¡para un total de 21 dispensaciones con sus profetas,
ángeles mensajeros y precursores! ¡Y por encima de eso inventan diferentes
edades o subdivisiones!
Además,
ellos y otros insisten que Dios siempre tiene que avisar mediante
un siervo o profeta lo que hará. Han elevado las palabras de un profeta usadas
en su autodefensa de su propia misión y mensaje a Israel en cierta época a un
principio universal para los cristianos de todos los tiempos: Dios NO hará nada
sin revelarlo a "sus siervos los profetas" (Amós 3:7). Para las
sectas significa que hoy Dios está obligado a anunciar el mensaje
de los últimos días mediante un profeta identificado a veces como un ángel
mensajero. Por supuesto, leyendo entre líneas, ¡uno deduce que en realidad los
mismos "reverendos" y predicadores se consideran a sí mismos como
esos mismos ángeles mensajeros! Pero en el día de Amós los dioses paganos de
los vecinos de Israel eran arbitrarios y caprichosos. Nunca avisaban a nadie
antes de azotar a los pueblos con una maldad; tampoco daban una explicación o
razón legítima de su propósito por el juicio. Amós insiste que Jehová no es así
como ellos, sino antes de someter al pueblo de Israel con juicio, primero los
explicará el propósito y la razón mediante Su mensajero.[22] De esta
manera Amós[23]
justifica su propia presencia y mensaje de juicio a Israel (3:2-6). Pero
siempre el Dios soberano se reserva para sí la decisión de comunicar y traer
juicio. De hecho se cumplió la profecía de Amós con la invasión de los asirios
(722 a.C.) y el exilio de las tribus.
Otro
ejemplo de la imposición de una estructura artificial racional que se utiliza
para interpretar la Biblia forma parte de la enseñanza de la Iglesia de
Unificación fundada por Sun Myung Moon. Su estructura es más complicada, pero
se le impone sobre los eventos de ambos testamentos. Para él siempre hay un
precursor del profeta y los dos tienen que lograr sus objetivos, si no, el
precursorado fracasa. Juan el Bautista, el precursor de Jesús, no logró cumplir
su misión. Jesucristo también, por lo tanto, fracasó en establecer una familia
perfecta en la tierra. Por eso el mismo Moon tuvo que venir a mediados del
siglo XX y nacer en Corea de manera que a través de su matrimonio podría
procrear una familia perfecta y de esa manera lograr cumplir la misión
mesiánica de Jesús.[24]
Los
textos de prueba son versículos que forman la base de ciertas enseñanzas pero
que con frecuencia son sacados fuera de contexto. Asimismo no toman en cuenta
muchos otros pasajes que tratan del mismo tema. Muchas veces dependen demasiado
de un solo pasaje, pasando por alto así otras afirmaciones bíblicas. Se trata,
a veces, de amontonar textos que defienden ciertas creencias para fortalecer
una comprensión hacia la cual están dispuestos favorablemente o convencidos.
Los
Mita suelen citar siempre ciertos versículos acerca de un nuevo nombre (Is
62:2; Ap 2:17) y el consolador (Jn 14:16, 26; 15:26; 16:7). Se afirma que Mita
es el nuevo nombre predicho y el consolador profetizado por Jesús. Siempre se
refieren a dichos textos reclamando que Mita los cumplió. Parte de su argumento
es que el nombre del Padre es Jehová y del Hijo Jesús y finalmente en esta
tercera dispensación el nombre del Espíritu Santo es Mita. Por supuesto el
nombre de Mita nunca aparece en la Biblia pero eso no los molesta.
Los
Testigos de Jehová se refieren a una serie de versículos en un orden específico
para negar la divinidad de Cristo: Apocalipsis 3:14, Colosenses 1:15-17, Juan
1:1-2 y Filipenses 2:5-8, especialmente v. 6. Estas citas las interpretan a su
manera conforme a su propia versión de la Biblia, la cual fue preparada por un
comité oficial de la Sociedad Atalaya de esta secta que no dominó bien ni el
griego ni el hebreo. Pasan por alto otros versículos como Romanos 9:5, 1 Juan
5:20 y Juan 20:28. Pero, en cuanto a la serie de cuatro versículos que suelen
citar, el "principio de la creación por Dios" (Traducción del
Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, NM) es mejor traducido como
"el origen de la creación de Dios" (Ap 3:14, RVA); el
"primogénito de toda la creación" (NM) significa "su hijo
primero, anterior a todo lo creado" (Col 1:15, Versión Popular) y las
cuatro repeticiones de "todas [las otras] cosas" identifica a Cristo
como una cosa -- no una persona. Además, "las otras" en corchetes en
su traducción hace claro que no está en el griego, pues los editores de esa
traducción de esta secta insertaron la frase repetidamente con el propósito de
defender sus errores. Si Juan 1:1-2 se traduce como "era un dios"
(NM), eso sugiere que ese "dios" era inferior a otro que es
"Dios" (con mayúscula) y eso definitivamente señala dos Seres
divinos, lo cual enseña el politeísmo, no monoteísmo. En Filipenses 2:6
"no dio consideración a un arrebatamiento, a saber, que debiera ser igual
a Dios" (NM) es mejor traducido como "Existiendo en forma de Dios, él
no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse" (RVA).[25]
La tercera venida de Cristo según Oscar Candelario Ayala es probado por ciertos versículos: Lucas 12:38, 13:31-32 y Juan 2:1. Por supuesto ni la "tercera vigilia" ni el "tercer día" tienen referencia alguna a una tercera venida de Cristo, pero lo que importa para "la voz de la gran trompeta" sólo es probar lo que él cree y está "revelando." De esa manera para los que no están al tanto de las maneras correctas de interpretar la Biblia son presas fáciles para esta clase de manipulación mediante textos de prueba. La "voz" reclama su tabernáculo como el único lugar donde mora la presencia de Dios en la tierra hoy. Reclama, además, que William M. Branham cumplió la segunda venida de Cristo y ahora se espera su tercera venida. Usa pasajes interpretados a su manera para probar su posición, pero el contexto de los versículos y su sentido claro nada tienen que ver con una tercera venida del Hijo de Dios.
A veces
las sectas cambian el sentido claro del texto bíblico o simplemente afirman lo
contrario u otra cosa. Hay muchos ejemplos de esto. El profeta José Smith de
los mormones predicó un sermón en el cual citó la primera carta a los Corintios
como base para su enseñanza acerca de la pluralidad de dioses.[26]
Insistía que no había un solo Dios sino muchos dioses, pues cada planeta
habitado tenía su propio dios y un fiel sacerdote mormón puede eventualmente
convertirse en uno de esos dioses. Pero el texto paulino dice, "aunque sea
verdad que algunos son llamados dioses, sea en el cielo o en la tierra (como
hay muchos dioses y muchos señores), sin embargo, para nosotros hay un
solo Dios..." (1 Co 8:5-6a). Además, hay otros versículos en ambos
testamentos que subrayan la realidad de un solo Dios (Dt 6:4; 1 Ti 2:5).
Otro
ejemplo de la contradicción a los textos bíblicos es la negación de la
crucifixión de Jesucristo en la cruz (1 Pe 3:18). No solamente el Corán, el
libro sagrado del Islam, lo niega sino rechaza su doctrina corolaria: pues si
Cristo no murió en la cruz, tampoco resucitó de entre los muertos. Los
apóstoles escogidos por Jesús en el primer siglo eran testigos de ambos
eventos, y cuatro de los evangelios describen tanto la pasión y la crucifixión
de Jesús como también su resurrección (Mt 26-28, Mr 14-16, Lu 22-24, Jn 18-21,
1 Co 15). Con tantos testigos oculares en el siglo I y tantos cambios radicales en tantas vidas la
evidencia es contundente. Pero el Corán no fue escrito hasta siete siglos
después y se basa en tradiciones y supuestas revelaciones del ángel Gabriel.[27]
Otro
ejemplo aparece en la enseñanza de la Congregación Mita. Para ellos el Espíritu
Santo o el Espíritu de vida vino para quedarse en la tierra en 1940 con Juanita
García Peraza y eso en cumplimiento de las profecías de Jesús acerca de la
venida del Consolador (Jn 14:16-18, 26; 15:26; 16:7, 12-13). Mientras el libro
de los Hechos hace claro que las palabras de Jesús se cumplieron en el día de
Pentecostés, diez días después de la ascensión de Jesús al cielo con la venida
del Espíritu Santo (Hch 2), Mita en Aarón pasa por alto esa gran experiencia y
reclama equivocadamente que no fue hasta el siglo XX cuando ocurrió.[28]
Algunas
sectas restringen la aplicación de unos textos bíblicos a ciertas personas o
épocas. Dicen que NO aplican a todo cristiano o a toda la iglesia después de su
fundación sino que tienen una aplicación limitada tal vez sólo en una época
determinada o en el pasado o en el futuro. Un ejemplo de esto es la enseñanza
de los Testigos de Jehová en cuanto a los 144,000 (Ap 7:1-8; 14:1-5). Además,
para ellos el nuevo nacimiento que mencionó Jesús en su conversación con
Nicodemo durante su ministerio público es sólo para esa clase selecta de los
144,000 aunque Jesús explícitamente dijo que todos tenían que
nacer de nuevo (Jn 3:5-7).
En el
Nuevo Testamento se estableció el bautismo en agua como una práctica normal
para el cristianismo primitiva bíblico, pero la Congregación Mita y ciertos
hiperdispensacionalistas[29] enseñan
que esa ordenanza no es para nosotros hoy. Mateo 28:16-20 hace claro que es una
parte del proceso del discipulado de los creyentes y así lo practicaban los
primeros misioneros cristianos en el libro de los Hechos (Hch 8:12, 36; 9:18;
10:47; 16:33; 18:8). Solamente interpretando la Biblia a través de la
experiencia de una supuesta nueva revelación o de un sistema humano de
interpretación se puede entender lo contrario. Y eso no es buena exégesis
bíblica.
Algo
parecido ha ocurrido con la interpretación del sermón del monte (Mt 5-7) en el
cual Jesús enseñó sobre una moralidad y una ética radical para sus discípulos.
A partir del siglo II los padres griegos y latinos del cristianismo y más tarde
Santo Tomás de Aquino dijeron que esas enseñanzas no eran obligatorias para
todo cristiano. Solamente se exigía de una categoría particular de creyentes--
el clero. Más tarde en el siglo XVII algunos enseñaron que ya que era imposible
obedecer el sermón del monte, tenía el propósito de poner al descubierto
nuestra propia insuficiencia y pecaminosidad, llevándonos así a confiar
totalmente en Cristo. Luego en el siglo XIX otros enseñaron que lo que contaba
no era la obediencia concreta sino la disposición correcta del corazón, o sea,
las actitudes individuales importaban más que las obras. Después en el siglo XX
algunos comenzaban a enseñar que el sermón del monte no aplicaba hoy porque se
trataba de preceptos de una "ética del interino"[30] debido
a que el establecimiento del reino fue pospuesto. Para otros tendría una
vigencia solamente para ciertas épocas vinculadas a ciertas fases escatológicas
y milenialistas.
Algunas
sectas dan más peso a otro libro sagrado o a un líder, tal vez el fundador, un
profeta o un ángel mensajero, que a la Biblia. Otros dan más peso a la
experiencia propia de uno que a la Biblia. De manera que la Biblia no es la
regla de fe y orden, sino que hay nuevas fuentes y enseñanzas que la rebasan.
Desde
la Reforma Protestante se ha hablado de "sola escritura" para enseñar
que la máxima autoridad no era la tradición y la Biblia o la Biblia y la
iglesia o el papa o un concilio; o sea, que no eran las Escrituras más otra
cosa sino la Biblia sola. El cristiano neotestamentario reconoce que la Biblia
es el único libro mencionado como escrito por los hombres santos de Dios, pero
inspirado por el Espíritu Santo (2 Pe 1:21). Como tal coloca las Escrituras
sobre toda otra cosa como la razón, la lógica, la tradición, la iglesia y
cualquier ser humano. O sea, la Biblia es suprema sobre todo pensamiento
espiritual o lógica humana. Por supuesto la Biblia relata las experiencias, la
obra y las enseñanzas del mismo Hijo de Dios transmitidas a nosotros bajo la
inspiración divina.
Dos
ejemplos de sectas con otros libros que se promulgan como superiores a la
Biblia son los mormones y los musulmanes. El profeta José Smith[31] decía
que el Libro de Mormón era superior a la Biblia y la Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reconoce, además, los libros de La
Perla de Gran Precio y Doctrinas y convenios como otros
libros sagrados. De hecho una de las visiones de José Smith reconoce la
práctica de la poligamia[32] como
una verdad a ser practicada hoy. Aunque otro profeta supuestamente revocó esa
revelación en el siglo XX de manera que no tiene la vigencia hoy que en el
antaño, no obstante, en la Sección 132 de "Doctrinas y convenios"
siempre aparece esa revelación en ese libro sagrado. De hecho, ciertas sectas
fundamentales mormonas la promulgan y la practican.
En el
caso del Islam, el profeta Mahoma[33] tenía
revelaciones las cuales se reclamaban, en parte por la influencia de su esposa,
que venían a través del ángel Gabriel. Con la muerte de este profeta de Alá sus
seguidores compilaron los recuerdos que fueron puestos por escrito por sus
discípulos. Hoy los musulmanes tiene el Corán como la última revelación de la
unicidad de Alá y por ende el libro más sagrado y correcto en existencia hoy y
para siempre. ¿Pero puede una revelación de un ángel superar la revelación del
mismo Hijo de Dios? Los escritos apostólicos contestan con un NO enfático (Gá
1:6-9; Heb 1:1-14).
La
Congregación Mita[34]
mediante su profeta Aarón en quien se dice que reside el Espíritu de Dios o
Mita interpreta la Biblia a través de la persona y enseñanza de Juanita García
Peraza (Mita), una señora acomodada quien, según ellos, hizo presente al
Espíritu Santo, cumpliendo así las promesas de Cristo de la venida de un
consolador, quien permanecería para siempre con su pueblo. Es por eso que ellos
afirman que las palabras de Jesús reclamando ser "el camino, la verdad y
la vida" (Jn 14:6) se refieren a Mita hoy en esta dispensación. Pero
afirmar que Mita es el camino, la verdad y la vida contradice los reclamos
exclusivos de Jesús.
Mientras
algunas sectas usan su propia versión de la Biblia o sagradas escrituras,[35] la
Biblia oficial de la Iglesia Católica Romana contiene siete libros adicionales
en su Antiguo Testamento los cuales se llaman los libros deuterocanónicos o Los
Apócrifos. Aunque estos libros nunca han formado parte del canon hebreo de
Palestina, sí tienen una larga historia siendo publicados en la Vulgata de San
Jerónimo,[36]
pero no fueron admitidos oficialmente al canon católico-romano hasta el
Concilio de Trento del siglo XVI. Una de las razones por su aceptación en ese
siglo fue la enseñanza de ciertos dogmas católicos que no aparecían en otras
partes de la Biblia.[37]
Algunas
sectas alegan que los textos bíblicos han sido cambiados y, por eso, no son
siempre confiables. Sigan diciéndolo a pesar de la evidencia abrumadora
arqueológica de los Rollos del Mar Muerto descubiertos a partir del 1947 y
otros manuscritos antiquísimos los cuales hacen claro que los textos bíblicos
fueron conservados con gran esmero, pues las variaciones son relativamente
pocas y de menor importancia. El Corán del Islam subraya la idea de que los
judíos cambiaron y adaptaron el Antiguo Testamento, quitando la verdad
originalmente revelada. También dice que los cristianos hicieron lo mismo al
Nuevo Testamento.[38] Entre
algunos propulsores de los conceptos modernos de la Nueva Era insisten que en
el Concilio de Nicea (325 d.C.) los religiosos quitaron de la Biblia las
enseñanzas apostólicas sobre la reencarnación. No obstante, ni los proponentes
de la Nueva Era ni el Islam ha podido evidenciar estos reclamos a través de los
documentos y manuscritos antiguos. Son reclamos que hay que aceptar por una fe
ciega en los que lo afirman.
Los
mormones en su Artículo de fe #8 sobre la Biblia y el Libro de Mormón dicen que
la aceptan en cuanto que sea traducida correctamente. Esto les permite reclamar
errores en las traducciones de la Biblia. Fue por eso que su profeta José Smith
modificó pasajes bíblicos reclamando haber corregido las malas traducciones. No
obstante, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no usa las
"traducciones mejoradas" de su profeta hoy como base importante de su
fe. Además, mientras existen manuscritos fidedignos en griego y hebreo de los
libros canónicos bíblicos que permiten a los estudiosos hacer comparaciones y
correcciones en casos de traducciones inadecuadas, no así para el Libro de
Mormón, porque ya no existen las planchas originales. Es imposible cotejar las
traducciones de José Smith y corregir sus errores, excepto en el caso del
manuscrito de una momia, y ya está constatado que ese profeta
"tradujo" muy mal ese texto. ¿Habrá hecho equivocaciones parecidas
con las planchas de oro escritas en "egipcio reformado"? Requiere
mucha fe ciega negarlo.
En el
caso de los Adventistas del Séptimo Día hay un texto en el evangelio de Marcos
que ellos reclaman añadido al texto. Es el relato cuando Jesús elimina las
leyes de Levítico 11 como obligatorias para sus discípulos y hace que todo
alimento sea comestible (Marcos 7:14-19). O sea, elimina la necesidad de
obedecer la ley de Moisés acerca del alimento puro e impuro. Pero los mejores
textos en griego contienen este pasaje como parte de los mejores y más antiguos
manuscritos de Marcos.[39]
La negación de los Testigos de Jehová del
apoyo en los manuscritos para la doctrina de la Trinidad en 1 Juan 5:7-8 tiene
peso aceptado por los traductores de la Biblia en el día de hoy. En la Reina
Valera de 1995 se hace el comentario en una nota al calce acerca de esos
versos: "En diversos ms. [manuscritos] no aparece la segunda parte del v.
7 y la primera del v. 8. Dicen: Porque tres son los que dan testimonio: el
Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan." En el caso de la
Reina Valera Actualizada de 1989 no se incluyen en la carta juanina las
palabras que no formaron parte de los manuscritos más antiguos, pero en una
nota al calce afirma: "Los mss. [manuscritos] antiguos no incluyen la
ampliación de vv. [versículos] 7 y 8.... De ninguna manera depende sólo de
estos vv. la autenticidad de la doctrina de la Trinidad." En otras
palabras no depende de un solo versículo y no hace falta este texto en primera
de Juan, porque hay muchos otros textos que apoyan la enseñanza de un Dios
Trino.[40]
Concluimos,
pues, subrayando la importancia de la enseñanza de Pablo cuando escribió a
Timoteo. Un obrero aprobado tiene que ser apto para trazar bien la palabra de
la verdad, si no, está en peligro de ser llevado por los muchos vientos y
corrientes erróneos de las sectas, pues éstas están muy listas y dispuestas a
manipular y torcer la Biblia a su propio antojo para probar lo que ellos
quieren que sea la verdad. El conocimiento de las buenas normas de
interpretación y su aplicación es indispensable para dividir bien la Palabra de
Dios.
[1]William
Barclay, I y II Timoteo, Tito y Filemón, vol. 12 (Buenos Aires:
Editorial La Aurora, 1974), 183.
[2]Según
un teólogo "telos" puede "referirse al fin de la era, pero
probablemente significa el martirio (comp. Ap. 2:10). Esto no quiere decir que
solamente los mártires se salvarán, sino que la fe que salva perdurará aun el
martirio. Es la constancia que refleja la salvación de uno, no la perseverancia
que amerita la misma" [mi traducción] (Frank Stagg, "Matthew," The
Broadman Bible Commentary, vol. 8 (Nashville: Broadman Press, 1969),
137.
[6]Ver
"¿Es el bautismo infantil una enseñanza bíblica?" La Sana
Doctrina, XVII:3 (Mayo-junio 2002), 1-4.
[10]Donald
T. Moore, "¿Usas estas normas para interpretar la Biblia?"
(revisada), Introducción a la fe cristiana, 36-43.
[11]Justo
González, Historia del Cristianismo, vol. 1 (Miami: Editorial
Unilit, 1994), 116. Ver también William Barclay, The Letter to the Romans
(Edinburgh: Saint Andrew Press, 1955), 232.
[12]Guillermo
Hendrickson, Romanos (Grand Rapids: Libros Disafío, 1990),
559-560. Ver también R. C. H. Lenski. The Interpretation of St. Paul's
Epistle to the Romans (Ohio: Wartburg Press, 1960), 905.
[13]A.
T. Robertson, Word Pictures in the New Testament, vol. 4
(Nashville: Broadman Press, 1931), 427.
[21]Ver
"Dos profetas del movimiento de los 'Jesús Solo': William Branham y
William Soto Santiago," DSySM, II:60-70.
[22]Ralph
L. Smith, "Amos," The Broadman Bible Commentary, vol. 7
(Nashville: Broadman Press, 1972), 100-101.
[25]Ver
también discusión sobre "El error de alegar cambios en los manuscritos
bíblicos" y "El error de imponer una estructura sobre la
Biblia."
[26]José
Smith, Enseñanzas del Profeta José Smith (Salt Lake City: Iglesia
de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, 1969), 459-463.
[31]Ver
"El testimonio de los mormones y el nuestro," DSySM,
I:52-57; "Los mormones: sus dioses, su salvación y su profeta," DSySM,
II:176-185; "Los argumentos mormones: ¿son convincentes?" (Parte 1), La
Sana Doctrina, XVI:2 (Marzo-abril 2001); "Los argumentos mormones:
¿son convincentes?" (Parte 2), La Sana Doctrina, XVI:3
(Mayo-junio 2001).
[32]Ver
"¿Es la poligamia una parte del plan de Dios para el matrimonio?" La
Sana Doctrina, XVII:2 (Mar - abril 2002), 8-11.
[33]Ver
"Mahoma, el Corán y la fe islámica," DSySM, I:233-241,
y "El Islam," La Sana Doctrina XVI:6 (Nov.-Dic.
2001).
[35]Ejemplos
de esto son los Testigos de Jehová con su Traducción del Nuevo Mundo de
las Santas Escrituras y la Congregación de Yahweh con Las
Escrituras Mesiánicas (Nuevo Testamento) (San Juan: Asociación
de Investigación Bíblica, 1990).