CREACION Y/O EVOLUCIÓN:
SOLUCIONES CRISTIANAS, TRASFONDO
FILOSÓFICO, Y PROBLEMAS
SERIOS
Por Dr. Donald T. Moore
Escogí
este título[1] en
vez de "Creacionismo vs. Evolucionismo", porque no sólo hay escuelas
de pensamiento que excluyen o la creación o la evolución sino hay algunas que
incluyen a los dos conceptos. El arena de disputa entre los científicos y los
teólogos es esencialmente el tamaño, la edad y las características del diseño
del universo.
Los
temas en sí forman una parte de la cosmología, el estudio del
universo como un total, la cual abarca las estructuras, el origen y el
desarrollo del mismo. Unas preguntas típicas son: ¿Es el universo eterno o
finito? ¿Quién o qué lo gobierna? Es esencial reconocer que todo enfoque
cosmológico incluye una ciencia, una filosofía y una teología -- las tres.
Además, cabe señalar que los orígenes del universo y del hombre son de interés
tanto para la ciencia como para la religión. En cuanto a los orígenes
se puede definir el principal desacuerdo entre la ciencia y el
cristianismo de la siguiente manera: Si
la materia y la energía del universo son infinitas en cantidad y en tiempo,
entonces, bajo ciertas condiciones físicas, una variedad infinita de procesos
fortuitos o casuales bastarían para explicar los orígenes de las formas
complejas de vida terrestre. También es cierta la casualidad si los parámetros
de varias condiciones y características que se requieren para producir la vida
dentro del universo son suficientemente amplios. De lo contrario, si la materia
y la energía son finitas en su extensión y en tiempo o si los parámetros para
la vida son estrechos, entonces eso mismo constituye fuertes evidencias para un
Creador personal y trascendente. Así que el tamaño, la edad y el diseño del
universo son críticos[2] en este
debate.
Cuando
hablamos sobre este tema controversial de la creación y la evolución, para
poder entendernos mejor es importante definir ciertos términos: Cuando decimos
"creación", normalmente queremos decir que un Dios trascendente creó
el universo de la nada. "Creacionismo" implica que el universo es una
creación exclusiva y directa de ese Dios sin éste valerse de ningún otro
mecanismo. La palabra "evolución" significa "cambio dentro del
universo con el paso del tiempo"[3]. En este
sentido el término aplica a la evolución estelar, al universo, al planeta
tierra y a las complejas formas de vida. El "evolucionismo" se
refiere a la creencia en que los únicos mecanismos para efectuar los cambios en
la vida terrestre son dos: la selección natural y las mutaciones. A veces se
denomina esto como "neodarwinianismo" y otras veces se le identifica
como un aspecto del naturalismo secular.
Cabe
señalar, además, al principio que existen supuestos de parte de la ciencia y de
parte del cristianismo y tanto el científico como el religioso ejerce fe al
llegar a sus conclusiones[4].
Las Variadas Soluciones
Cristianas
Son
varias y variadas las soluciones propuestas por los cristianos[5] para
resolver o por lo menos reducir al mínimo el impacto de más de un siglo de
conflicto entre las ciencias biológicas y la religión. Dos de estas se
identifican como expresiones cristianas del fundamentalismo: el creacionismo
por medio del fíat y la creación como ciencia o el
creacionismo científico.
Según
el creacionismo por medio del fíat la
evolución socava la doctrina bíblica de la creación y reduce el origen de los
seres humanos a una casualidad ciega. Fue por medio de un acto directo que Dios
al instante causó a existir casi todas las cosas existentes. Esta postura tiene
tres características básicas. Primero, a Dios le tardó muy poco en efectuar la
creación. El tiempo que se llevó era corto, tal vez de siete días de
veinte-cuatro horas cada uno. Tal vez lo hizo en varias etapas, pero le llevó muy
poco tiempo entre el comienzo y el fin de su creación.
Segundo,
se trata de una obra directa de parte de Dios. No usó ni medios indirectos ni
mecanismos biológicos. Más bien todo se hizo por medio de la acción y el
contacto directos del Creador. Tampoco usó materia preexistente o especies ya
creadas. El primer hombre fue creado enteramente por un acto único y directo
del Soberano del universo.
La tercera característica de esta postura es una
lectura estrictamente literal de Génesis 1 y 2.
Una
segunda interpretación fundamentalista es la de la creación como ciencia
o el creacionismo científico. Surgió a raíces del temor causado por el
Sputnik ruso a finales de 1958 y la reacción en los EE. UU. al intensificar su
énfasis en las ciencias en las escuelas públicas. Los líderes de la nación
querían proveer una educación científica de excelencia para poder competir en
el espacio. Una década más tarde el Tribunal Supremo declaró una ley
antievolucionaria de Arkansas de 1928 inconstitucional y para 1970 lo mismo
sucedió con otras leyes de otros estados de la nación. Como consecuencia, en
muchos lugares solía enseñar exclusivamente la teoría de la evolución en las
escuelas públicas y con frecuencia se enseñaba que la misma fue un hecho
comprobado científicamente.
En respuesta a estos sucesos, un grupo de
creacionistas del estado de California en una petición a la Junta Estatal de
Educación subrayó dos puntos: que la creación no era únicamente una creencia
teísta sino que también era la enseñanza de la Creation Research Society
[Institute for Creation Research]. Así que merecía ser presentado de forma
igual en la enseñanza de clases de ciencia. Su segundo punto fue que la ciencia
se enseñaba dentro de un marco filosófico desbalanceado, pues se vinculaba con
un humanismo ateo. Por consiguiente, se debe prohibir la enseñanza de la
evolución por ley.
Conforme
a esta postura de creacionismo científico, el universo tiene 10,000 años de
existencia y la mayoría de las especies fueron creadas en seis días de
veinte-cuatro horas cada uno. Afirmaban que se podría explicar la data
geológica en cuanto a una tierra más antigua a base del diluvio global de Noé.
En
1981 el estado de Arkansas adoptó estos conceptos en una ley, y cuando se
declaró inconstitucional el siguiente año, el juez señaló que si fuera una
ciencia genuina, ofrecería mecanismos para la creación, propondría estrategias
para resolver diversos problemas y su hipótesis daría pruebas sin recurrir a la
teología. El escritor evangélico Norman Geisler, un opositor a esta decisión,
indicó que la enseñanza de una sola teoría era equivalente al fanatismo y el
establecimiento de la religión de humanismo secular que promulga las siguientes
tres ideas: un tipo de evolución explica el origen de la vida, la misma se apoya
en la ley natural y a su vez niega la existencia de Dios.
Esta
postura de creacionismo científico ha hecho varias aportaciones a esta
controversia. Primero, ha destacado problemas genuinos en la enseñanza de la
ciencia, tal como su enseñanza dentro de un marco ateo, secular y humanista.
Segundo, han señalado que la teoría de la evolución está fuertemente
influenciada por un reduccionismo lógico, pues da explicaciones de los sistemas
superiores por medio de los inferiores, y eso da la impresión de que las formas
más inferiores ascendieron por medio de fuerzas naturales internas con el
propósito de formar las superiores. De esta manera elimina las primeras y
últimas causas y las substituye con la casualidad y el accidente como las
razones para el desarrollo ascendente. Tercero, el resultado de estos
prejuicios significa la enseñanza del cientificismo y el evolucionismo y eso la
da un estatus cuasireligioso. Como consecuencia, se enseña una filosofía
metafísica afirmando que al nivel de la investigación materialista, la ciencia
investiga y representa la totalidad de la realidad y que
proporciona la suma total de la verdad cognoscitiva acerca de esa
realidad. Así que quedan excluidas la religión y las expresiones
artísticas como medios válidos para interpretar la realidad. Por ende, la
postura de creación como ciencia ha demostrado de que los juicios metafísicos
del evolucionismo son religiosos.
A
pesar de sus aportaciones hay problemas y debilidades de esta postura. De una
parte, no distingue claramente entre el concepto de la evolución como
desarrollo o cambio dentro del tiempo y el evolucionismo que se limita a sólo
dos mecanismos y, de otra, entre la ciencia y el cientificismo. Una segunda
debilidad es la poca o ninguna atención que presta al género literario de los
textos bíblicos y al trasfondo histórico de ellos. Pero su error fundamental es
un literalismo en cuanto a la cosmología en la Biblia que les lleva a usar los
mismos argumentos de aquellos que en el pasado sostenían que la Biblia enseñaba
una tierra plana. Por último, busca conservar la doctrina de la creación de
maneras equivocadas.
Además
de las posturas fundamentalistas, existen varias interpretaciones conservadoras
para armonizar la Biblia con las teorías científicas de la
evolución. Con el propósito de retener la credibilidad de la Biblia, los
conservadores han tratado de demostrar la fidelidad científica de ella. Como
consecuencia, han desarrollado varios enfoques para lograr esta deseada
armonía. El escocés Thomas Chalmers popularizó la teoría de la brecha
en 1804 que fue promulgada por C. I. Scofield y popularizada en la Biblia que
lleva su nombre. Para permitir suficiente tiempo para la formación geológica,
decía que una catástrofe ocurrió entre Génesis 1:1 y 1:2 y que la traducción
correcta debía ser que "la tierra se hizo sin forma..." La
implicación de esto es una creación perfecta en un tiempo en el pasado
indefinido que después fue destruida. Según este enfoque, los seis días
señalados después de Génesis l:2 son días ordinarios de reconstrucción en vez
de la creación original. De esta manera se proveía un tiempo suficiente largo
que permitía una explicación para una tierra antigua y los largos períodos de
tiempo. Podían acomodar las edades geológicas por medio de una brecha larga e
indefinida.
La
mayoría de los proponentes de esta postura rechazan la evolución, aunque la
interpretación la acomoda. Algunos aun admiten que tal vez las razas humanas
pre-Adámicas fueron destruidas en un evento destructivo y catastrófico. Eso
explicaría los huesos y fósiles que parecen ser los restos de seres humanos.
Otros
conservadores desarrollaron la teoría del día como una edad para
explicar la secuencia del récord geológico. Decían que los días en Génesis 1
eran metáforas para las edades geológicas. Por lo tanto, esencialmente los días
corresponden a los períodos de desarrollo del planeta tierra. La mayoría de
estos proponentes aceptan una creación milagrosa de Adán.
Otros
propusieron la teoría del marco literario que acepta un punto de
vista literario de los seis días. Dicen que el
principal interés en Génesis 1 es tópico y no cronológico. Para ellos no
hay ningún problema con una tierra antigua o con la evolución biológica.
Otros
conservadores propusieron la teoría del día pictórico o revelador.
Para ellos los siete días de Génesis son días de revelación al profeta o
vidente. Además, estos pensadores dan énfasis en el significado del relato para
los primeros oyentes. Todo esto hace que los relatos de creación sean
compatibles con una tierra antigua y con la evolución aunque generalmente no
apoyan la teoría de la evolución.
Existen
dos posturas cristianas de término medio en esta controversia. La primera es la
evolución teísta que acepta la teoría de la evolución biológica y
sus evidencias en la dimensión física, pero rechaza su postura atea o
agnóstica. Por eso añade el adjetivo "teísta" para negar toda
implicación atea. Los proponentes dicen que tal vez Dios ha usado la evolución
como un mecanismo en la creación.
Además
para ellos, la selección natural es un mecanismo compatible con el diseño del
Creador. De hecho fue el plan divino que produjo el proceso de la selección
natural. Sencillamente se trata del método de Dios en la creación.
Afirman,
además, que Dios continuó su envolvimiento en la creación y con ella. El
Creador comenzó el proceso biológico con el primer organismo vivo y también
continuó obrando inmanentemente y desde adentro del universo. En ciertos
momentos ha intervenido con poder sobrenatural para modificar el proceso,
usando materiales ya existentes. Para crear al primer humano utilizó una
criatura ya existente. Aun más se ha afirmado que tal vez hace 20,000 años o
antes Dios tomó uno de sus simios o un cuerpo diseñado por Dios e hizo el
hombre. Es decir, le infundió una alma en uno de los simios más desarrollados.
De esta manera Dios específicamente creó la naturaleza espiritual de Adán, pero
su esencia física fue el producto de la evolución.
Algunos
admiten la existencia de una pareja original, pues para ellos no existe ningún
problema con la naturaleza pecaminosa de la raza humana. En su interpretación
de Génesis insisten en que los relatos de la creación no tienen datos
específicos acerca del método que se usó para dar origen al hombre. Además, los
textos bíblicos son simbólicos, por ejemplo el polvo se refiere a alguna
criatura subhumana ya existente. Una interpretación típica católica concluye
que los primeros doce capítulos de Génesis narran la prehistoria y son
simbólicos.
La
segunda postura cristiana de término medio es el creacionismo progresivo.
Se sostiene que la creación es la obra creativa de Dios, una combinación de una
serie de de novo (creado de nuevo) actos de creación que son
inmanentes y una operación progresiva. En varios momentos pero ampliamente
separados en el tiempo, Dios creó nuevas formas de vida, sin depender de las ya
existentes. Aunque a veces las creaciones eran semejantes a las formas ya
existentes, tenían una variedad de diferencias y el producto fue una nueva
criatura por completo.
Entre
uno y otro acto especial de creación, el desarrollo o la progresión se logró a
través de la evolución por medio del Espíritu de Dios. Un ejemplo de esto fue
la creación original del primer caballo por un acto directo de Dios, luego por
medio de la evolución se iba cambiando. Así el cambio está dentro de una
evolución de una especie (micro evolución); no es una magna evolución de una
especie a otra (macro evolución). Señalan que la palabra hebrea para
"especie" en el texto bíblico es vaga y no necesariamente coincide
con las especies biológicas. Además, el vocablo día no se limita siempre
a 24 horas en Génesis.
En
cuanto al hombre, Dios lo hizo directo y completamente -- tanto físico como
espiritualmente; no lo creó de una criatura inferior. Tal vez el
"polvo" sea una expresión pictórica o descriptiva que fuera entendida
por los primeros oyentes. Esta
postura está de acuerdo con el creacionismo por fíat en que la naturaleza del
hombre fue una creación especial, pero su esencia no ha cambiado después del
acto original de Dios.
Está de acuerdo con la evolución
teísta en que hay desarrollo o progresión dentro de la creación, pero insiste
en varios actos de novo de creación dentro del proceso. Está en
desacuerdo con aquellos cuando dicen que Dios usó una criatura prehumana para
crear al hombre.
Los
proponentes creen que esta postura como término medio asimila mejor la data
bíblica y la empírica científica que otras soluciones cristianas.
Otra
postura cristiana es la de los "dos reinos" de los neo-ortodoxos. Se
afirma que la teología y la ciencia tienen que ver con esferas, jurisdicciones
y reinos completamente diferentes. Así que no tiene nada que ver el uno con el
otro. La ciencia, por una parte, brega con la realidad de los
hechos, lo tangible y lo objetivo. De otra parte, la teología brega
con la realidad intangible, subjetiva y de los valores. Por ejemplo, para Karl
Barth Génesis 1-3 es un producto del mundo precientífico con sus cosmologías
precientíficas y debido a que las dos tienen que ver con diferentes áreas, no
existe conflicto alguno entre ellas y no hace falta tratar de armonizarlas.
Una
última postura cristiana afirma que la Biblia y la ciencia son complementarias.
Cada una describe diferentes aspectos de la realidad, así que ambas son
parciales y tienen perspectivas que se complementan. Ambas tienen sus
respectivas limitaciones que se deben a sus diferentes propósitos y métodos,
pero no tienen que ver con dos reinos separados. Las limitaciones de cada cual
son autoimpuestas por el tipo de descripción que emplea y el lenguaje que usa.
Cada uno es una vista parcial de la naturaleza y tiene una aportación
específica para nuestras vidas. Pueden beneficiarse mutuamente por medio de sus
interacciones.
En cuanto al enfoque a los orígenes de la raza humana, ven a Adán y a Eva como fundadores de la raza humana y señalan que ni la ciencia moderna ni la teoría de la evolución hace su historicidad inaceptable. Además, la descripción biológica del desarrollo humano ni descarta ni tiene explicación para el hombre hecho a la imagen de Dios. Aun más, ninguna ciencia ha podido precisar los hechos de su origen. Por último, insiste en que los evolucionistas deben tener cuidado de no formular un dogma materialista que excluye todas las otras dimensiones de la realidad.
Esta
postura sugiere pautas para la relación entre la ciencia y la Biblia. En cuanto
a la CIENCIA señala que la evolución en su mejor expresión es una descripción
de un proceso; no es una causa autosuficiente. Además, la semejanza del ser
humano a los animales ha sido beneficiosa para el hombre debido a que la
medicina científica los ha usado para desarrollar medicinas y tratamientos para
condiciones de enfermedad, tales como los venenos y el trasplante de órganos.
En
cuanto a la BIBLIA las instrucciones que el Creador dio a Adán en relación con
el mundo incluyen la ciencia -- en términos de estudiar, clasificar y dar
nombres -- y la tecnología -- en términos de dominar -- pero tanto la ciencia
tal como la teología tiene que responder ante Dios por lo que afirma y hace. En
conclusión, según esta postura que ve complementarias la ciencia y la religión,
para tener un cuadro total de la realidad hace falta las aportaciones de las
dos -- las ciencias y la fe cristiana.
¿Cómo
puede esta postura de complementariedad resolver el problema de la edad de la
raza humana? En cuanto a la ciencia, su criterio para identificar al hombre
puede variar. Cuando los científicos usan el criterio de su habilidad de
visualizar, hacer y usar herramientas, entonces le dan al hombre una fecha
temprana, tal vez entre 500,000 a 2 millones de años atrás. Otros usan como
criterio el entierro de los muertos. En esta caso el primer hombre sería el
Neandertal y su edad cerca de 50,000 años atrás. Otros usan como criterio el
potencial para el simbolismo complejo, o sea, el lenguaje. Si este es el
criterio, entonces el primer hombre apareció en la tierra entre 30,000 y 40,000
años atrás con la gran explosión cultural y probablemente con el hombre
"Cro-Magnon" que vivió hace 10,000 a 30,000 años. Bertram S. Kraus y
Millard S. Erickson concluyen que este último criterio tiene el menor número de
dificultades bíblicas y el crecimiento de la cultura puede mejor entenderse
como el resultado del lenguaje, un ingrediente esencial. Además, según la Biblia
Adán y Eva tenían lenguaje desde el principio y eso se manifestaba en la
comunicación entre él y ella y entre ellos y Dios.
Esta
postura de la complementariedad tiene la ventaja de estimular el reconocimiento
de unas limitaciones autoimpuestas para la ciencia y la interpretación de la
Biblia. Es importante que los científicos y los teólogos reconozcan los límites
de su propósito y método respectivos. En cuanto a la Biblia, primero, lo que
revela es el QUIEN y el POR QUE del universo. El Creador lo hizo y tenía sus
propios propósitos para la naturaleza y la humanidad. Segundo, el lenguaje
bíblico es el del diario vivir que a su vez es uno universal, no es un lenguaje
matemático o científico. En cuanto a la ciencia es importante descartar sus
supuestos filosóficos y positivistas y reconocer las limitaciones de su método
cuando lo usa para resolver ciertos problemas. A veces es útil hablar de la
naturaleza afuera de los parámetros de las causas finales, pero no es posible
explicar la existencia del universo sólo a base de causas secundarias. Tercero,
cuando la ciencia funciona dentro de un marco de una obra de creación de un
Dios personal, que sostiene, juzga y redime, la ciencia puede ser un siervo de
la humanidad en vez de su jefe o señor. También eso libra a los estudiantes de
la Biblia de la necesidad de hacer ciencia, de manera que pueden enfocar las
cuestiones más abarcadores y les permite usar la ciencia y la tecnología para
el bien de la humanidad y el medio ambiente. En resumen, la ciencia y la religión
deben ser humildes.
En
conclusión, en cuanto a las diferentes posturas cristianas es importante
recalcar lo siguiente. Existen ciertos puntos en que todos los cristianos están
de acuerdo. Coinciden en QUIEN hizo el universo. También existe bastante acuerdo
en el POR QUE de la creación. Además, coinciden en que las escrituras son
importantes, y en particular Génesis 1 y 2, pero difieren en cuanto a cuál
interpretación -- la literal, la simbólica o una combinación -- es la correcta.
Cabe señalar que para algunos la Biblia es determinativa para su interpretación
de la creación y la evolución y para otros mucho menos. Así que no existe
solamente una interpretación cristiana, sino existe una variedad. Pero en todo
caso los orígenes del universo y sus habitantes no es UNA CUESTION periferal
para el cristianismo. Su gran importancia para la fe cristiana se refleja en
que da significado y propósito a la vida, pues eso mismo provee el Creador
personal y trascendente. Sin El somos únicamente accidentes dentro de un universo
de casualidades y nuestro destino inevitable es nada más que un percance
fortuito al final de la jornada de la vida física.
El Trasfondo Histórico y
Filosófico de las Ciencias Naturales
El
desarrollo del método científico fue esencial para la
investigación empírica, pero su desarrollo tardó varios siglos. Es una
combinación de deducción e inducción basada en una evidencia parcial que hace
posible conclusiones que son únicamente probabilidades. Por naturaleza sus
teorías o generalizaciones son cambiantes y temporeras dependiendo de los
resultados de la última evidencia empírica que a su vez depende de los últimos
experimentos que se llevan a cabo. No obstante esta naturaleza transitoria,
existe una tendencia entre algunos científicos hacia la conversión de sus
teorías en dogmas "religiosas" como ha sido el caso de la teoría de
la evolución[6].
Los
pasos esenciales del método científico pueden desglosarse de la siguiente
manera: (1) Definir claramente el problema; (2) Observar y acumular data
significativa; (3) Organizar y clasificar la data seleccionada; (4) Formular
una hipótesis; (5) Sacar deducciones a base de la hipótesis; (6) Verificar,
modificar o descartar la hipótesis[7].
En
teoría la evidencia empírica es el principal determinante de las conclusiones
científicas, pero por un siglo y medio la influencia filosófica de Immanuel
Kant[8]
(1724-1804) dominaba o ejercía influencia determinativa sobre muchas
generalizaciones en diversos campos científicos. Se puede resumir las premisas
dominantes kantianas en seis proposiciones. Primero, se limita el conocimiento
a lo adquirido por los cinco sentidos. Segundo, nunca se puede probar una causa
de un efecto. Tercero, el hombre no tiene ideas innatas. Cuarto, no se puede
probar existencia alguna más allá de las dimensiones experimentadas por los
hombres. Quinto, no es posible nunca establecer un absoluto. Sexto, los
milagros son ilusiones y no es posible probarlos. A base de estas seis premisas
vinculadas a los conocimientos del final del siglo XVIII, el mismo pensador
llegó a unas conclusiones que extendieron como una sombra sobre las teorías
básicas de los siglos XIX y el principio del siglo XX. Incluyen las que afirman
que el desarrollo del universo es estrictamente mecánica, que
dicho universo no tiene un comienzo en el tiempo, que el mismo es infinito
en tiempo, que el tiempo y el espacio son estrictamente relativos y que se
puede explicar todo acerca del universo y adentro de él por medio de las
leyes de la física. Aunque hoy muchos conocen a Kant casi exclusivamente por
sus influyentes ideas filosóficas, era también un astrónomo que hizo
aportaciones y escribió en este campo científico.
Casi
cincuenta años después de la muerte de Kant, Charles Darwin propuso su teoría
en el libro El Origen de las Especies en el cual desarrolló su
enfoque principal sobre la evolución de la vida biológica en el planeta tierra.
Cabe señalar que especificó solamente un mecanismo, el de la selección natural
que se puede contrastar con la selección humana y la divina. Cabe señalar,
además, que Darwin nunca dijo que ese mecanismo fuera el único existente para
dar origen a la vida biológica en sus múltiples formas.
Años
más tarde para los 1920 los biólogos ya sabían que no podrían explicar las
diferencias en los sistemas complejos de vida con solamente el mecanismo de la
selección natural, porque la vida era demasiado compleja y diversa para eso.
Así que propusieron otro mecanismo, las mutaciones, pues los genes cambian
cuando están sujetos a una radiación como la ultravioleta y bajo ciertas
condiciones dentro del medio ambiente. Ya los neodarwinianos tenían dos
mecanismos para dar explicación para el origen de las especies a través de los
océanos de tiempo de un universo infinito.
Pero no tardó mucho en surgir la influencia de Albert
Einstein (1879-1955), el científico más laureado del siglo XX, con sus teorías
que reflejaban en parte el hecho de que hacia finales del siglo XIX, se comenzó
a acumular evidencia en contra de la premisa de un universo infinito. Luego, en
la teoría de la "relatividad especial", Einstein puso el fundamento
para la "relatividad general", que demostró un universo que estaba
haciendo dos cosas a la vez: estaba decelerando y expandiendo. Si hacía ambas
cosas simultáneamente, eso implicaba un universo finito, pues sugería un
comienzo y un iniciador de dicho universo -- ¡un originador o principiante!
Propuso
el audaz Einstein, un ingeniero que trabajaba en una oficina suiza de patentes,
su teoría de la RELATIVIDAD ESPECIAL en 1905. El mismo señaló una
nueva ley de fuerza de la cual se deriva el hecho de que la materia puede ser
convertida totalmente en energía y la inversa -- que la energía puede ser
transformada en materia. Esto fue un modo enteramente nuevo para describir los
fenómenos dentro del universo. En los próximos años los experimentos de otros
investigadores científicos confirmaron esta teoría.
Luego,
Einstein propuso la teoría de la RELATIVIDAD GENERAL. Con esta teoría
se predijo tres efectos observables de las propiedades del espacio y el tiempo,
que eran a su vez cambios efectuados por la gravedad. Entre ellos estaba el
"red shift", un desplazamiento hacia el rojo. Durante los próximos
años también otros científicos verificaron la existencia de estos tres efectos
en el universo estelar.
¿Cuáles
eran las implicaciones físicas de estas teorías confirmadas por
los experimentos de otros científicos? Entre ellas estaba el hecho de que el
mismo universo debe estar expandiendo o ha estado expandiendo en el pasado.
¿Cuáles eran las implicaciones teológicos? Eran por lo menos dos.
La primera era que la edad del universo excede en mucho los 6,000 años y la
segunda era que existía una fecha para su creación. De hecho a través de la
relatividad general se puede trazar hacia atrás la gran explosión o "Big
Bang" que dio origen al universo a su punto de comienzo el cual se designó
como la SINGULARIDAD. De manera que ahora ya había clara
evidencia empírica de que el universo era finito y no infinito como Kant y sus
seguidores habían creído.
Con
la evidencia ya a la mano, la aceptación de la teoría de la gran
explosión como explicación del universo comenzó a ganar auge entre los
astrónomos y los físicos. Ya a finales del siglo XX se acepta como la
explicación sin rival entre los científicos para explicar el origen del
universo y ya por diversas maneras se ha podido calcular la edad del universo
de entre 17,000 y 20,000 millones de años.
Pero
antes de su aceptación universal varios científicos desarrollaron, por lo
menos, siete clases básicas de modelos para la evolución del universo de los
cuales se ha podido examinar en base a la evidencia empírica. Las seis
principales descartadas son la fórmula estática de Einstein, la pausa ("hesitation")
cósmica de Lemaitre, la pausa infinita de Eddington, el estado estable
("Steady state"), el modelo oscilante ("Oscillation") y la
gran explosión inflacionaria. Una parte de las motivaciones para estas teorías
era el afán de proveer más tiempo para la posibilidad de un universo más
antiguo que la teoría del neodarwinianismo necesitaba para su teoría de la
evolución. No obstante, las observaciones y evidencias científicas han
eliminado todos los modelos con la excepción del "big bang". Hoy la
teoría estándar de la gran explosión señala que el universo comenzó en un
estado de densidad y temperatura infinitas que se ha identificado con la
singularidad del mundo material.
Concluimos,
pues, que la "relatividad general" de Einstein reconoció el origen de
la materia y la energía y que luego el trabajo de
Penrose, Hawking y Ellis se llevó al reconocimiento del origen del espacio y
el tiempo. Ahora lo que quedó sin explicar era únicamente el 10
a la menos de 34 segundos después del evento de la singularidad,
un intervalo minúsculo, pero de allí las teorías de la física cuántica[9].
El
astrónomo, Hugh Ross[10], ha
señalado que, como consecuencia de las investigaciones científicas de la física
y la astronomía en los últimos cincuenta años, unos científicos han comenzado a
hablar de principios antrópicos que demuestran el diseño del universo de parte
de un Creador. Es decir, que la existencia humana es posible debido a la
coacción o compulsión de la física y los parámetros del universo. El planeta se
encuentra bajo ciertas restricciones altamente limitantes. En ocasiones algunas
de las condiciones se han llamado "coincidencias sorprendentes".
Algunos científicos dicen que ellos prueban que el hombre, siendo divino, crea
el universo. No obstante, no hay ninguna evidencia definitiva de que el hombre
en el presente puede ejercer influencia sobre el pasado del ser humano y su
universo. Más bien, como señala Ross, estos apuntan hacia un Dios diseñador.
¿Qué
es un PRINCIPIO ANTROPICO? Quiere decir que todo en el universo
apunta hacia el hombre y hacia la formación de condiciones en el universo y en
la tierra que propician la vida y su conservación. El físico americano John
Wheeler, el primer popularizador del principio, afirmó que "Un factor que
da vida se encuentra en el centro de toda la maquinaria y el diseño del
mundo". El Dr. Ross especifica no solamente un mínimo de quince evidencias
para el diseño del universo como lugar habitable sino otras 19 pruebas
adicionales para el diseño de la tierra como planeta "azul". En otras
palabras hay un total de, por lo menos, 34 condiciones o parámetros ya
descubiertos que favorecen la vida en la tierra y que sugieren la existencia de
un Creador[11].
De
otro lado, existen varios problemas con la teoría gradualista del
neodarwinianismo que ha causado que más y más científicos reconozcan que los
dos mecanismos de selección natural y mutaciones para la evolución de las
multiformas de vida terrestre son insuficientes para explicar todo el
desarrollo complejo de los sistemas de vida. El primero de estos diez problemas
es la edad del universo que ya científicamente se ha comprobado en menos de
20,000 millones de años. Eso da muy poco tiempo para la evolución casual de la
vida, pues para el gradualismo del neodarwinianismo con únicamente estos dos
mecanismos hace falta de 10 a la 100 mil millones de años de tiempo como
mínimo.
El
segundo problema es que la probabilidad de que surgiera al azar las formas de
vida más simples es menos de 10 a la 100,000,000,000. Dr. Ross señala que entre
los científicos es de conocimiento general que "las formas de vida más
simples requieren un mínimo de 239 moléculas de proteína y que cada molécula de
proteína se compone de un promedio de 445 aminoácidos eslabonados y que cada
eslabón tiene que ser llenado por uno en particular de los 20 diferentes
aminoácidos. Si se toma únicamente esto en cuenta, entonces la posibilidad de
su formación por casualidad es de 1 en 20 a la 44 x 239, o 1 en 10 a la
137,915".
Pero, "además, hay que tomar en consideración estos factores adicionales para que las formas de vida más simples comienzan a existir. Primero, cada aminoácido tiene que ser activado por una enzima en particular. Segundo, se requieren enzimas especiales para juntar las moléculas ARN con los ribosomas. Tercero, sólo se puede usar aminoácidos 'surdos'. Cuarto, evidentemente la mayoría de las mutaciones no ocurren al azar. Por lo tanto, la posibilidad del ensamblaje al azar ya es menos de 1 en 10 a la 100,000,000,000".
Pero
"si el universo entero estuviera compuesto de aminoácidos, el número total
sería solamente cerca de 10 a la 77 y si todos estos aminoácidos estuvieran
conectadas al azar una vez cada segundo por la edad completa del universo, la
posibilidad de una formación al azar de una forma simple de vida aumenta
únicamente a 1 en 10 a la 99,999,999,905".
Y
todo esto lleva a la conclusión de que "el universo es demasiado pequeño y
demasiado joven en el extremo para permitir la formación de vida exclusivamente
por el azar[12]".
Como
si estos dos problemas no eran lo suficientes para probar la profunda
deficiencia en la teoría de neodarwinianismo, existen, por lo menos, otros ocho
problemas según el Dr. Ross. El primero de estos es que "Muchos de las
brechas en el récord de los fósiles son reales". En una época del pasado
los evolucionistas decían que los futuros descubrimientos llenarían las brechas
existentes en el récord de los fósiles, pero Steven Gould y otros
científicos reconocen que hoy tenemos tanta data que ya no podemos pasar por
alto la realidad de las brechas. Más investigaciones con más data no las van a
llenar.
Esta
conclusión ha sido apoyada por investigadores en las ciencias físicas. Tal vez
la primera vez que se hizo fue en 1980 cuando Luis Alvarez, un
ganador del Premio Nobel en la física, investigaba la razón por las brechas en
el récord de los fósiles. En conjunto con varios colegas estudió la
problemática y se dio cuenta de que las mismas eran más extensas de lo que
creían al principio, pues no sólo existían en una especie, sino eran tan extensas
que abarcaban las líneas enteras de las especies. Por ejemplo, en el caso de
una de las brechas, la "Permean", cerca de 93% a 95% de todas las
especies de vida terrestre fueron destruidas al mismo tiempo. Decidieron
estudiar la brecha de la era "Cretáceos" desde hace 60 a 65 millones
de años cuando dos terceras partes de todas las especies de la vida del planeta
fueron eliminadas.
Debido
a la eliminación de 2/3 partes de todas las especies de la tierra y en otros
casos el 95% de las especies al mismo tiempo, había que buscar alguna causa
física. Alvarez descubrió varias causas físicas o desastres para explicar la
destrucción de la vida terrestre. Una era las explosiones simultáneas de
docenas de volcanes que detuvieron el fotosíntesis de las plantas debido al
polvo en la atmósfera. Otra era una explosión estelar cerca de la tierra. Se
trataban de supernovas que al gastar su fuente de energía explotaron y
emitieron mucha radiación de "gamma" y de esa manera eliminaron a lo
menos los mamíferos de la tierra. Se han calculado explosiones de supernovas
desde 1 en cada 10 millones de años a 1 en cada 30 millones de años. La tercera
causa tenía que ver con grandes asteroides chocando con la tierra. Un impacto
de un asteroide con una velocidad de 60 millas por segundo y de un tamaño
regular tendría bastante energía como para eliminar muchas especies y a lo
mínimo levantaría nubes de polvo en el atmósfera que terminarían con el
fotosíntesis. Eso eliminaría a los grandes animales. De hecho esto es una de
las hipótesis para la destrucción de todos los dinosaurios.
Otro
problema para el neodarwinianismo se debe a que "los cambios más
dramáticos ocurren cuando el tamaño de las poblaciones se encuentran en niveles
pequeños." En respuesta a este hecho Steven Gould, un reconocido
científico, ha propuesto una modificación a la teoría de evolución. Se trata de
una evolución entrecortada ("punctuated") que se ha
llamado también equilibrio entrelazado, pero los evolucionistas
en Europa y Africa han rechazado esta revisión de la teoría de Darwin.
Otro problema es que "con
frecuencia desastres terrestres y extraterrestres exterminan grandes
proporciones de las formas de vida en la tierra." A base de los cálculos
de Álvarez los astrónomos han confirmado la probabilidad de una cantidad
bastante grande de explosiones de supernovas durante la historia de vida
terrestre de 4,000 millones de años. Tal vez han sido tan frecuentes como 1
cada 10 millones de años. De hecho el récord de los fósiles evidencian docenas,
tal vez más de cientos de brechas causadas por estas.
Otro problema es que "se observan avances por medio
de las mutaciones únicamente por especies que exceden 'quadrillions' de
individuos." Existe un tamaño mínimo de población para mutaciones que
causan avances. Para tener una mayor probabilidad de poder sobrevivir en un
medio ambiente, ese mínimo es de un "cuadrillenth" que es 1 seguido
por 15 ceros. Si el número es mayor de un "cuadrillon", hay esperanza
de que las mutaciones sean positivas, pero si el número es menor, las especies
se extinguen. Si de una especie existen únicamente cientos o miles es segura su
desaparición.
Los
virus y las bacterias tienen más de un "cuadrillenth" y se palpa esas
adaptaciones año tras año debido a sus modificaciones. Existe solamente una especie
de insecto que tal vez excede esa cantidad. Es la polilla, pues ni siquiera las
cucarachas o las moscas alcanzan esa cifra. Pero aun en el caso de la polilla,
existe discrepancia entre los biólogos en cuanto a que haya suficientes o no.
Y
eso nos lleva a una conclusión significativa: durante el tiempo
"real"[13]
todavía no se ha documentado la apariencia de ni una sola especie animal.
¡No se ha observado ni siquiera UNA en los cientos y miles de años durante
los cuales los seres humanos han estado observando el mundo biológico! Esto
afirma Paul Erlich en sus estudios sobre extinciones y
especiación, la formación de especies. Nunca se ha documentado tan solo
una especie animal que haya aparecido en el mundo "real", en
el mundo natural. Citamos a Erlich: "No hemos visto la apariencia de una
nueva especie en el mundo real, y en la vasta mayoría de los casos [de las
distintas especies de animales] ni siquiera hemos visto evidencia alguna de
cambio dentro de esa especie"[14].
Concluye
este científico que la evidencia abrumadora y arrolladora es que las especies
permanecen estáticas a lo largo del tiempo. Según el Dr. Ross esta afirmación
acerca de que ninguna especiación está ocurriendo dentro del tiempo real es muy
segura, debido a que ni siquiera podemos probar que cambios significativos
estén ocurriendo en especie alguna. Nadie ha visto una especie cambiar de una a
otra. De hecho no podemos ver ni siquiera cambios significativos en una especie
en particular -- exceptuando la mosca frutera o el mime del laboratorio según
ciertas definiciones, pero es difícil definir lo que es una nueva especie
debido a su complejidad.
Otro
problema está en que "los cambios neutrales de los aminoácidos en enzimas
con frecuencia son muy por debajo de la proporción esencial para el
neodarwinianismo". Hay tres tipos de cambios o mutaciones, las positivos,
las negativas y las neutrales. Fred Hoyl y Chandra Rickramasin en su libro Evolution
of Life from Space concluyeron que las mutaciones solas no pueden
explicar las diferencias entre los simios y el hombre. Esto es en base a
estudios de docenas de moléculas. Incluyeron en el mismo una diferencia
encontrada en las hemoglobinas desde 7 a 10 o 14 millones de años.
Otro
problema estriba en que "la selección natural únicamente produce cambios
limitados en las especies". Dichos cambios se pueden ilustrar en relación
con las potencialidades desarrolladas en los perros. El ser humano
artificialmente ha creado muchas diferentes razas de perros -- por una parte el
chihuahua y por otra en el lado extremo, el gran danés. Aun es muy dudoso de
que estos dos tuvieran la habilidad de sobrevivir aparte de la protección y el
cuidado de sus amos. Además, aun aquí entra en juego problemas de definición de
especie.
Otro problema es de que
"probablemente el decaimiento genético es mayor que los avances que son
resultados de la selección natural." Esto se ve en que la visión humana en
una época solamente pudiera distinguir ciertas distancias entre ciertas
estrellas, pero ahora puede distinguir unas que se encuentran más cercanas las
unas a las otras. De manera que aquí se ha visto un avance en la visión humana,
pero de otra parte las enfermedades como el diabetes y otras son mucho más
frecuentes que anteriormente. Así que es debatible si efectivamente ha habido
más avances que retrocesos en la evolución del ser humano.
Otro
problema surge debido a que "la tasa de extinción natural está entre 0.4 y
4400 especies por año."
No
existe evidencia de nueva creación alguna en el mundo real, pero hay mucha
evidencia para la extinción. Muchas especies desaparecen cada
año. De hecho según las estadísticas de una a cinco especies se extinguen cada
hora. Aunque el darwinianismo achaca la responsabilidad por la tasa de
extinción al hombre, se sabe que esa no es la única causa. Tiene parte de la
responsabilidad, pero no toda. Se espera extinciones aun en las circunstancias
más óptimas, sin tomar en cuenta las supernovas, las erupciones volcánicas y
los asteroides. Hay suficiente estrés, cuando prevalecen condiciones óptimas en
el mundo real, para esperar cierto número de extinciones cada año. Desde el
punto de vista conservador, se tendría que conceder un mínimo de una extinción
por los procesos naturales en el año sin participación alguna del ser humano
durante ese tiempo. Pero la mayoría argumentaría en que es más probable la
extinción de una a 50 o 60 especies por año[15] sin la
participación del hombre. Aun sin la existencia del hombre, la tasa de
extinción seguiría elevada cada año. De manera que una de las grandes
enigmas sin resolver de parte de los evolucionistas del proceso natural
es esta: no hay balance. Si el proceso natural de evolución es realmente la
explicación por lo que está ocurriendo en la vida animal, esperaríamos ver la
misma cantidad de especiación y extinción.
Pero queda otra cuestión por contestar: cuando se examina
el récord de los fósiles antes del tiempo real, es muy obvio que la especiación
ocurría a la par con la tasa de extinción. Millones de especies se extinguieron
en el récord de los fósiles, pero aparecían muchas millones más. La evidencia
claramente demuestra que la tasa de especiación fue un poco mayor que la tasa
de extinción. Sin embargo, en tiempo real se ve las extinciones, pero no la
especiación. De hecho al hacer una comparación del récord con el tiempo real se
descubre que la tasa de extinción no ha cambiado significativamente. Lo que ha
cambiado dramáticamente es la tasa de especiación -- ¡bajando de una cantidad
mayor que la tasa de extinción a cero!
En
conclusión, cabe señalar otra vez que existen una serie de problemas para el
neodarwinianismo que propone solamente dos mecanismos para explicar la gran
variedad y complejidad de las formas de vida en el planeta tierra. Hace falta
otro u otros mecanismos para dar una explicación adecuada a la vida animal y
humana, y algunos científicos los están buscando.
Cabe
señalar varias cosas acerca de los orígenes del hombre. Primero, la definición
del hombre en la antropología secular señala cuatro criterios: el hombre se
para en dos pies, tiene un cerebro bastante grande, usa herramientas y entierra
a los muertos. De otra parte, la definición bíblica señala al humano como capaz
de formar relaciones con Dios mismo, el Creador[16].
Es
muy limitado lo que se puede afirmar acerca de los orígenes del hombre a base
de la Biblia. Incluye, por lo menos, lo siguiente: Adán y Eva fueron los
últimos de los milagros de Dios en el ascenso en la complejidad del mundo
natural. Comenzó el día de reposo de Dios inmediatamente después de la creación
de Eva. Adán y Eva fueron los únicos seres espirituales
creados por Dios en la tierra. A base de los mejores estimados de los eruditos
bíblicos la historia bíblica y las genealogías señalan como fecha de la
creación de Adán y Eva entre 6,000 a 50,000 años. Los artefactos religiosos
encontrados por los arqueólogos dan una fecha de solamente 8,000 hasta 24,000
años. A base de esto podemos concluir que los humanoides antes de Adán y Eva no
eran criaturas con capacidad espiritual. Cabe señalar que se extinguieron
antes de la creación del hombre[17].
En
conclusión podemos señalar lo siguiente en relación con la controversia sobre
la evolución y la creación. Hay un creciente reconocimiento y discusión
respecto a un creador en la literatura de la física y astronomía a la vez que
va en aumento los problemas del evolucionismo. Entre las soluciones cristianas
hay que distinguir entre la teoría de una tierra joven y una vieja. La
evidencia científica hoy definitivamente señala una tierra más antigua que 6,000
años pero menos de 20,000 millones. En cuanto a los científicos y los
religiosos sus conclusiones se forman a base de la fe y con frecuencia eso es a
base de sus respectivos supuestos filosóficos o teológicos y las definiciones
iniciales más que una interpretación de los hechos. Además, es indispensable
señalar que la relación entre la ciencia y la religión es una de mutua
necesidad. La ciencia necesita de la fe cristiana que aporta los valores
humanos y morales y la fe cristiana necesita de la ciencia que a su vez aporta
datos empíricos esenciales.
El Planeta Tierra diseñado para la Vida[18]
1. El
número de estrellas compañeras
Si
más de una: las interacciones de las mareas interrumpirían las órbitas del
planeta tierra
Si
menos de una: una insuficiencia de calor para sostener la vida
2. La
fecha del nacimiento de la estrella matriz
Si
más reciente: la estrella aun no hubiera alcanzada su fase estable de quemar
Si
menos reciente: el sistema estelar no tendría suficientes elementos pesados
3. La
edad de la estrella matriz
Si
más antigua: la l222uminosidad de la estrella no tendría suficiente estabilidad
Si
más joven: la luminosidad de la estrella no tendría suficiente estabilidad
4. La
distancia de la estrella matriz del centro de la galaxia
Si
más lejos: insuficientes elementos pesados como para hacer planetas rocosas
Si
menos lejos: la densidad estelar y la radiación sería excesivas
5. La
masa de la estrella matriz
Si
mayor: la producción de la luminosidad de la estrella no sería suficientemente
estable
Si
menor: los parámetros apropiados para la vida serían demasiado estrechos; las
fuerzas de las mareas interrumpirían el período de rotación para un planeta que
tenga la distancia correcta
6. El
color de la estrella matriz
Si
más rojo: una insuficiencia de reacción fotosintética
Si
más azul: una insuficiencia de reacción fotosintética
7. La
gravedad en la superficie
Si
más fuerte: la atmósfera del planeta retendría grandes cantidades de amoníaco y
metano
Si
más débil: la atmósfera del planeta perdería demasiada agu
8. La
distancia de la estrella matriz
Si
más distante: sería demasiado frío para un ciclo estable de agua
Si
más cerca: sería demasiado caliente para un ciclo estable de agua
9. Lo
grueso de la corteza de la tierra
Si
más grueso: demasiado oxígeno sería transferido de la atmósfera a la corteza
Si
más delgado: la actividad volcánica y tectónica sería demasiado grande
10. El
período de rotación
Si
más largo: las diferencias en las temperaturas diurnas serían demasiado grandes
Si
más corto: las velocidades del viento atmosférico serían demasiado grandes
11. La
interacción de gravitación con una luna
Si
más fuerte: los efectos de las mareas sobre el océano, la atmósfera y el
período de rotación serían demasiado severos
Si
menos: la oblicuidad cambiaría demasiado y causaría inestabilidades climáticas
12. El
campo magnético
Si
más fuerte: las tempestades electromagnéticas serían demasiado severas
Si
más débil: ninguna protección contra las partículas del viento solar
13. La
inclinación del eje
Si
mayor: las diferencias en la temperatura serían demasiado grandes
Si
menor: las diferencias en la temperatura serían demasiado grandes
14. La
proporción de la luz reflejada [resolana] a la cantidad total que cae sobre la
superficie (Albedo)
Si
mayor: una edad de hielo se desarrollaría con mucha rapidez
Si
menor: el efecto invernadero se desarrollaría con mucha rapidez
15. La
proporción del oxígeno al nitrógeno en la atmósfera
Si
mayor: las funciones de la vida serían demasiado rápidas
Si
menor: las funciones de la vida serían demasiado lentas
16. Los
niveles de dióxido de carbono y el vapor de agua en la atmósfera
Si
mayores: el efecto invernadero desarrollaría con rapidez
Si
menores: una insuficiencia del efecto invernadero
17. El
nivel del ozono en la atmósfera
Si
mayor: las temperaturas de la superficie bajarían demasiado
Si
menor: las temperaturas de la superficie subirían demasiado; demasiada
radiación (uv) en la superficie
18. La
frecuencia de descarga eléctrica atmosférica
Si
mayor: demasiada destrucción por fuegos
Si
menor: escasez de fijación de nitrógeno en el suelo
19. La
actividad sísmica
Si
mayor: la destrucción de un número demasiado alto de formas de vida
Si
menor: los nutritivos en los suelos del océano no subirían
El Universo diseñado para la
vida[19]
1. El
acoplamiento constante de la gravedad
Si
más grande: ninguna estrella menos de 1.4 masas solares, así la duración máxima
de vida estelar es corta
Si más pequeño: ninguna estrella más
0.8 masas solares, así ninguna producción de elementos pesados
2. El
acoplamiento constante de la fuerza fuerte nuclear
Si
mayor: ningún hidrógeno; los núcleos esenciales para la vida son inestables
Si
menos: ningún elemento que no fuera hidrógeno
3. El
acoplamiento constante de la fuerza débil nuclear
Si
mayor: todo hidrógeno es convertido en helio en la gran explosión; así
demasiados elementos pesados
Si
menor: ningún helio producido por la gran explosión; así una insuficiencia de
elementos pesados
4. El
acoplamiento constante electromagnético
Si
mayor: ningún enlace químico
Si
menos: ningún enlace químico
5. La
proporción de masa de electrones a protones
Si
mayor: ningún enlace químico
Si
menos: ningún enlace químico
6. La
velocidad de la expansión del universo
Si
mayor: ninguna formación galáctica
Si
menor: el colapso del universo ante de la formación de las estrellas
7. El
nivel de entropía del universo
Si
mayor: ninguna condensación estelar dentro de las proto-galaxias
Si
menor: ninguna formación proto-galáctica
8. La
masa del universo
Si
mayor: demasiado deuterio de la gran explosión, así las estrellas arden
demasiado rápido
Si
menor: ningún helio de la gran explosión, así insuficiencia de elementos
pesados
9. La
edad del universo
Si
más antigua: ninguna estrella de tipo solar en una etapa ardiente estable en el
sector correcto de la galaxia
Si
más joven: no habría formado todavía las estrellas de tipo solar ardiente en
una etapa estable
10. La
uniformidad del universo
Si
más liso: las estrellas, los grupos de estrellas y las galaxias no habrían
formado
Si
más áspero: hoy el universo sería mayormente agujeros negros y espacio vacío
11. La
distancia promedio entre las estrellas
Si
mayor: la densidad de los elementos pesados sería demasiado escasa para la
formación de planetas rocosos
Si
menos: las órbitas planetarias se desestabilizarían
12. La
luminosidad solar
Si
aumenta demasiado pronto: el efecto invernadero rápido
Si
aumenta demasiado tarde: océanos congelados
13. El
constante fino estructural (una función de tres otros constantes fundamentales,
el constante de Planck, la velocidad de la luz y la carga del electrón)
Si
mayor: ninguna estrella más de 0.7 masas solares
Si
menor: ninguna estrella menos de 1.8 masas solares
14. El
nivel de la proporción de 12 C a 16 O
Si
mayor: una insuficiencia de oxígeno
Si
menor: una insuficiencia de carbono
15. El
ritmo de decaimiento del protón
Si
mayor: la vida sería exterminada por la liberación de la radiación
Si
menor: una insuficiencia de materia en el universo para la vida
[1]Se dio originalmente como conferencia con título
"Creacionismo vs. Evolucionismo" el día 2 de noviembre de 1995 en el
Colegio Regional de Aguadilla de la Universidad de Puerto Rico por invitación
del Departamento de Ciencias Naturales.
[2]Ross, Hugh. The
Fingerprint of God: Recent Scientific Discoveries Reveal the
Unmistakable Identity of the Creator.
[4]Ver "La fe, las ciencias y la religión" en
Las Doctrinas Sanas y las Sectas Malsanas, pág. 21-22.
[5]
[6]Midgley, Mary.
EVOLUTION AS A RELIGION. London & N.Y.:
[7] Honer, Stanley
M. y Hunt, Thomas C. Invitation to Philosophy (Fourth Edition)
Beltmont, Ca.: Wadsworth Publishing Co., 1982. pág. 96. Invitación a la Filosofía. México: Editorial Diana, 1969. páginas 30-31.
[13]"Tiempo real" se refiere a los cientos o
miles de años de investigación humana más bien que el medio billón de años de
la explosión "Cambriana".
[14] "We have
yet to see the appearance of a new species en the real world, and in a vast
majority of cases [of separate animal species] we do not even see any evidencia
for change within that species". Paul y Ann Erlich, The Extinction Rate, página 23 (mi
traducción).