LOS MORMONES:
SUS
DIOSES, SU SALVACION Y SU PROFETA
Por: Dr. Donald T. Moore
El mormonismo es una de las sectas que más crece en
el mundo y en especial entre el pueblo hispano de las Américas. Debido a sus
anuncios por radio y televisión se conoce ampliamente por su nombre oficial: la
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Hay muchas diferencias doctrinales entre el cristianismo
bíblico y el mormonismo con sus revelaciones de los últimos días. Aunque los
dos usan el mismo vocabulario, le dan significados diferentes. Por eso es
importante seleccionar y definir sus creencias principales y luego comprender
que todas estas enseñanzas falsas proceden finalmente de su profeta. Así que su
veracidad como "la única iglesia verdadera", como los mormones
afirman, depende de las revelaciones y el carácter de su fundador y primer
profeta José Smith. ¿Fue él un profeta verdadero[1] como
reclamaba ser?
Para ayudarnos a contestar esta pregunta, hemos
seleccionado cinco doctrinas mormonas claves[2]: las de
Dios, de Jesucristo, del Espíritu Santo, del plan de la salvación y del profeta
José Smith. Primero presentamos las enseñanzas mormonas y luego las bíblicas.
¿Es el Dios mormón bíblico?
El primero de sus trece artículos de fe afirma:
"Creemos en Dios, el Eterno Padre ..." ¿Qué quiere decir esto? El
significado de las palabras es importante, porque con frecuencia significan una
cosa para los mormones y otra para nosotros.
Según José Smith, el Padre no ha sido Dios por toda la
eternidad, sino se hizo Dios. En un tiempo fue un hombre mortal como cualquier
otro, pues "este Padre de todos nosotros moraba en la tierra, de igual
manera que el mismo Jesucristo". Eso significa que hace mucho tiempo
comió, bebió, durmió, se casó, crió una familia, se envejeció y murió de la misma
manera de todos los seres humanos hoy[3]. No
obstante, logró convertirse en un dios exaltado de la deidad mediante la gran
ley de la progresión eterna. Lo que distingue a él de nosotros es que murió,
resucitó y acumuló suficientes méritos para convertirse en el dios de nuestro
planeta tierra. En otras palabras, pasó por la mortalidad, recibió la
resurrección y luego procedió a la perfección. Un libro mormón para nuevos
miembros, en el capítulo 1 con título "Nuestro Padre en el Cielo",
puntualiza esta doctrina afirmando que "Dios es un hombre glorificado y
perfeccionado, un personaje de carne y hueso"[4]. La
conclusión es obvia. Para los mormones Dios es un hombre que ha logrado
convertirse en una deidad.
Según la iglesia mormona, en el proceso de alcanzar la
deidad, el Padre retuvo un cuerpo tangible y físico igual al de todo hombre
mortal. José dijo que no había otro dios en el cielo menos el de carne y hueso.
Este dios mormón tiene, por ende, un cuerpo sólido, real y físico, lo cual es
parte de la imagen y semejanza en la cual el hombre fue creado.
Entonces, ¿cómo pueden llamarle el
Eterno Padre? Lo hacen por medio de una redefinición de la palabra
"Eterno", pues es uno de los nombres propios de Dios. Se le llama el
Eterno. Por lo tanto, no es un adjetivo que le describe como un ser divino que
nunca tuvo comienzo o fin dentro o fuera del tiempo y el espacio, sino se
refiere a la clase de vida en sí que lleva: una de exaltación. Lo mismo aplica
a la idea del castigo eterno; no se refiere a un castigo sin fin, sino la clase
de castigo que Dios el Eterno da, sin señalar la cantidad de tiempo[5] del
mismo. Elohim, el nombre para este Dios, nació; por lo tanto, tuvo principio, y
eso quiere decir que no ha existido desde la eternidad.
El
Dios mormón como un hombre exaltado, glorificado y perfeccionado, fue un
personaje con cuerpo palpable de carne y hueso y todavía tiene ese cuerpo
físico glorificado (D. y C.[6]
130:22-23). Dentro de ese cuerpo material mora el espíritu eterno. Si no fuera
así, sería equivalente a negar la existencia de Dios, porque se afirma que no
puede existir un cuerpo inmaterial, uno de puro espíritu. Según los mormones
Jesús no dijo las palabras "Dios es Espíritu" (Jn. 4:24), porque es
una mala traducción, pues significaría una esencia amorfa y sin sustancia que
llena todo espacio, pero que a la vez puede morar en el corazón del hombre --
una doctrina de Lucifer. Suelen citar Números 12:8 para apoyar a un dios de
carne y hueso en vez del Libro de Mormón, el cual no lo afirma.
Ser
exaltado[7] incluye
la capacidad de procrear una familia por toda la eternidad. Por eso se habla de
la diosa madre celestial en la cual ha tenido y tiene hijos-espíritus que luego
son los seres humanos que nacen con cuerpos físicos en la tierra. Ella está en
el cielo y, como el Padre, es una madre glorificada, exaltada y ennoblecida. Un
apóstol mormón enseñó que la diosa madre no debe ser adorada, pues el padre de
nuestros espíritus es la cabeza de la familia divina. Jesús y Lucifer eran dos
hijos de la pareja divina. Además, en la tierra la virgen María era una esposa
de Elohim y eso lo hace el Padre del cuerpo y espíritu de Jesucristo.
El
Eterno Padre alcanzó su puesto actual de sacerdote y poder con características
divinas mediante su conquista del pecado y la muerte así convirtiéndose en
deidad que los mormones afirman adorar. De manera que por sus propios méritos
Elohim logró su puesto de exaltación y deidad. Esto resalta la enseñanza de los
profetas mormones de que Dios en un tiempo fue un hombre mortal que pasó por la
escuela de la vida en una tierra parecida a la nuestra. Señala, además, que
Dios no siempre ha tenido todo el poder que tiene hoy, pues en pasadas edades
se aprovechó de cada oportunidad para aprender las leyes de la verdad y conocer
las fuerzas existentes. A medida que adquiría más conocimiento mediante un
esfuerzo persistente, constante trabajo y obediencia absoluta, logró tener un
conocimiento más completo de las leyes universales. De esta manera seguía
creciendo hasta lograr la posición de deidad. O sea, se hizo dios por medio de
una obediencia completa a todas las leyes eternas del "evangelio".
De
este concepto de dios -- de que tiene cuerpo físico -- se desprende su
enseñanza de que él mismo tiene ciertas limitaciones. Es un dios que no es
omnipresente, omnipotente y omnisciente. No puede estar en más de un lugar a la
vez. También tiene límites a lo que puede saber. Para poder saber todo y estar
presente dondequiera, el dios mormón depende de sus agentes o siervos. Como su
teólogo Talmage dice, "Los sentidos de cada uno de los de la Trinidad son
de poder infinito; su mente es de capacidad ilimitada; sus facultades para
trasladarse de un lugar a otro son infinitas; sin embargo, es evidente que su
persona no puede estar más que en un solo lugar a la misma vez.... Si Dios
tiene forma, dicha forma forzosamente debe ser de proporciones determinadas y,
por tanto, de extensión limitada en cuanto al espacio. Es imposible que él
ocupe más de un espacio de tales limitaciones al mismo tiempo..."[8]
Su
Dios ocupa un espacio a la vez y no tiene libertad de existir en la expansión
ilimitada del universo. Tampoco puede estar en todo lugar en todo tiempo, sea
el pasado, el presente o el futuro. Está confinado a su cuerpo físico,
restringido a ocupar un lugar en un momento dado. No puede estar literalmente
omnipresente en todo lugar en todo tiempo.
También
su dios está limitado en cuanto a su poder[9], pues no
creó el universo de la nada (ex nihilo). Para los mormones la
palabra "crear" significa "formar" u "organizar",
pues en cuanto a los mortales concierne, la materia misma no tiene ni principio
ni fin. Tampoco estaba solo en la creación; tenía otros dioses que le ayudaron.
Así que en la creación los dioses-creadores organizaron los elementos ya existentes.
Les dió una nueva forma. Esta iglesia
politeísta acepta y proclama la existencia de muchos dioses, aunque no adoran a
todos ellos. Quizá hay un número infinito en un universo con tantos planetas
regidos por diferentes deidades. El Padre Celestial es un dios entre muchos
otros (D. y C., 132:37; Abraham 5). De hecho en el principio Elohim, el jefe de
los dioses, convocó el concilio de los dioses en la estrella Kolob. Entre la
"pluralidad de dioses" convocados incluyen, por lo menos, los tres
personajes divinos del Padre, Cristo y el Espíritu Santo. Estos son los dioses
que ellos adoran, pero una de sus revelaciones indica que Abraham, Isaac y
Jacob también son dioses (D. y C., 37). Los ángeles no pueden convertirse en
dioses, porque fueron designados siervos para siempre.
El
libro mormón de Enseñanzas del Profeta José Smith contiene
un sermón que defiende la pluralidad de dioses. Cita 1 Corintios 8 y dice que
el apóstol Pablo la enseñó también. El Padre Celestial es uno de los tres
dioses de la deidad y los otros dos son el Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo.
Según las revelaciones mormonas (D. y C. 130:22-23), el Padre, Hijo y Espíritu
Santo son tres individuos separados e independientes uno del otro. El Padre
está sobre todo y eso significa que es el Dios del Hijo. Los tres son activados
por el mismo espíritu y trabajan juntos en perfecta unión. Su unidad está en
que son uno en sus atributos de perfección.
Ya
que la deidad mormona es una pluralidad de dioses, la palabra
"trinidad" no significa 1+1+1=1, sino 1+1+1=3[10]. Su
primer artículo de fe menciona a los tres, pero no dice que son uno. Así que la
palabra "trinidad" para ellos quiere decir tres en vez de referirse
al misterio de la unidad paradójica de ellos -- que son tres y uno a la vez.
Un
dicho popular mormón atribuido al quinto presidente de esa iglesia dice:
"Como el hombre es, Dios era. Como Dios es, el hombre puede ser." Eso
presenta a Dios el Padre como uno de los tantos dioses que habitan el universo.
Una vez fue un niño mortal que ascendió paso por paso en la escala de la
progresión hasta vencer los obstáculos y convertirse en lo que es hoy, el dios
del planeta tierra. Todo esto hace ver que el hombre es un dios en embrión, es
decir, tiene la potencialidad de perfeccionarse (Mt. 5:48) y hacerse dios de
algún planeta.
Contradicciones
internas mormonas: La doctrina de la pluralidad
de dioses contradice la enseñanza monoteísta del Libro de Mormón,
el cual, según el mormonismo, contiene la plenitud de la revelación de Dios, o
sea, la palabra de Dios más completa y clara. En el libro de Alma, Amulek le
recalca a Zeezrom que "hay un Dios verdadero y viviente" y que no
"hay más de un Dios" (11:26-29). Otros textos en El Libro de
Mormón enseña la doctrina bíblica de la Trinidad (3 Nefi 11:27, 36;
Alma 11:44, 11:38-39; 2 Nefi 31:21; Helaman 14:12; Mormón 9:12; Mosíah 3:8),
que Dios Padre y Dios Hijo son el mismo (Mosíah 16:15; 15:1-6; 2 Nefi 11:7) y
que no son tres individuos. Así que según su libro sagrado más completo Dios es
uno -- no muchos. Aun en la revisión de la Biblia por José Smith los cambios en
los primeros capítulos de Génesis demuestran un monoteísmo, pues el relato de
la creación en Moisés 2 en Doctrinas y Convenios dice
repetidamente "Y yo, Dios..." Pero en 1842, más de una década más
tarde, en el capítulo 4 del Libro de Abraham se dice que los
dioses lo crearon y en su sermón "La trinidad cristiana y la
pluralidad de dioses" de 1844 1:6 insistió que siempre él había enseñado
el politeísmo.
El
Libro de Mormón tampoco apoya la enseñanza de
que una vez el Padre fue un hombre (Mormón 9:9-10, 19; Moroni 8:18; D. y C.
20:17, 28). Más bien enseña que Dios es espíritu (Alma 18:26-29) y que no
evoluciona ni cambia (Moroni 7:22; 8:18; 1 Nefi 10:18-19; Mosíah 3:5; Alma
7:20; Mormón 9:10, 19).
En
cuanto a la existencia de una diosa madre en el cielo ni su libro más correcto
ni Doctrinas y Convenios la enseña.
El
Dios cristiano, a diferencia a las doctrinas
mormonas, no es un hombre y nunca lo fue. Varios pasajes bíblicos indican que
Dios no cambia (Núm. 23:19; Sal. 102:27; Isa. 43:10-11, 44:6, 45:21-22; Mal.
3:6; Stgo. 1:17). Cambio en este sentido significa que no tiene incremento y no
mengua, que no expande o contrae y que no desarrolla ni para adelante ni para
atrás en sus atributos esenciales. Es cierto que muchas descripciones bíblicas
de Dios son antropomórficas, o sea, describen a Dios en términos humanos -- que
Dios tiene rostro, manos, brazos y ojos -- pues para captar conceptos acerca de
El, el ser humano está limitado en su capacidad de entender y describir las
realidades espirituales a un lenguaje del mundo material de cuatro dimensiones.
No son expresiones a interpretarse literal y físicamente, pues en ese caso Dios
tendría también alas y plumas y sería roca y pan. Típicamente señalan la
presencia cercana y amorfa de Dios como en Dt. 4:12, 15-18 y 5:4. El mensaje
esencial de ellas es señalar a un Dios personal quien no es, por lo tanto,
energía cósmica impersonal. Además, Isaías 40:12-26 dice que Dios no es como
alguien o algo en la tierra. Jn. 1:18 indica que debido a que nadie jamás haya
visto al Dios Padre invisible, era necesario para el Verbo (Logos) o la Palabra
hacerse humano en Jesucristo para revelárnoslo.
No
se debe tomar el vocablo "Padre" celestial en sentido literal
tampoco. Es una metáfora que simboliza ciertas características relacionadas a
El como la reverencia, el cuidado, la providencia, el amor y la relación íntima
personal. De ningún modo implica sexualidad (Mt. 5:45, 6:4-9, 7:11, 13:43; Lu.
11:2, 13; Jn 4:23, 5:23, 8:19, 42; Ro. 8:15; Gá. 4:6).
En
cuanto a una diosa madre, a pesar de que restos arqueológicos muestran altares
en tiempos del Antiguo Testamento donde los hebreos a veces colocaban a Astarte
en esa relación con Jehová, es un concepto completamente ajeno al Dios infinito
y eterno en la Biblia. Además, Jesús enseñó que no se practica el matrimonio en
el cielo, aun entre los ángeles (Mt. 22:30; Mc. 12:25).
Al
insistir en un Dios con cuerpo palpable los mormones le dan a la materia o la
sustancia material una cualidad eterna y de esa manera le quitan el sentido
temporero del mundo físico, un mundo creado. De hecho sustituyen nada más que
un tipo de demiurgo platónico que organiza en vez del Creador que crea de la
nada (Heb. 11:3).
Repetidamente
la Biblia enseña que existe solamente un Dios (Dt. 4:35; Isa. 44:6; Mc.
12:29-30; Jn 5:44; 1 Cor. 8:4; 1 Ti 1:17). Jesús lo afirma al citar un verso
clave del Antiguo Testamento (Mc. 12:29 y Dt. 6:4-5) y el profeta Isaías hace claro
que "Antes de mí no fue formado ningún dios, ni lo será después de
mí" (43:10). Por ser este Dios el libertador y redentor de su pueblo, se
demanda en ambos testamentos la lealtad a El y la adoración exclusiva del único
Dios verdadero (Gn. 35:1-7; Ex. 20:1-6, 34:14; Dt. 4:39, 5:7-8; Josué 24:23;
Ro. 1:19-25; 1 Co. 8:4-6). Dios es tampoco hombre o hijo de hombre (Núm.
23:19). Si hay un solo Dios verdadero, fue, además, el único Creador. La
palabra en hebreo Elohim es una forma plural usado con un verbo singular
que mayormente se refiere a Jehová[11] y sus
múltiples poderes. Es el Dios soberano con plenipotencialidad de poderes. No
obstante, existen pasajes donde se refiere a otros dioses y a hombres. Cabe
señalar también que efectivamente Jesús dijo que "Dios es espíritu"
(Jn. 4:24), pues es una excelente traducción y para El "espíritu"
significa que no tiene cuerpo de carne y huesos (Lu. 24:37-39).
Toda
esta evidencia hace claro que el Dios bíblico es totalmente distinto a los
dioses finitos del mormonismo. Coinciden sólo en el uso de los mismos nombres o
palabras.
¿Es el Jesús mormón el Cristo de la Biblia?
Los
mormones incorporaron referencia a Jesucristo, el Hijo de Dios, en el nombre
oficial de su iglesia. También con orgullo citan el primer artículo de su fe el
cual afirma sin rodeos: "Creemos en Dios, el Eterno Padre, y Su Hijo,
Jesucristo". ¿Qué quiere decir "... Su Hijo, Jesucristo ..."?
Afirma que en su existencia premortal Jesús fue uno de varios hijos de Dios, o
sea, uno de varios hermanos-espíritus procreados por el mismo Eterno Padre.
Además, Jesús fue designado el salvador del mundo a pesar de que uno de esos
hermanos se lo opuso. Y según los mormones ¡ese opositor fue Lucifer, uno de
los espíritus hermanos de Jesús convocados a asistir el concilio de los dioses!
Se
enseña también que el Hijo es uno de tres dioses en la deidad y, como su Padre,
tiene un cuerpo tangible de carne y hueso, pero únicamente él es el salvador.
Es el segundo miembro de la deidad, y está sujeto al Padre.
En
su estado premortal se llamaba Jehová (Abraham 3:27; 3:22-28; Moisés 4:1-4) y
como tal fue el primogénito Hijo de Dios, el primer hijo-espíritu del Padre de
los espíritus mediante su esposa. Fue Jesús quien presentó el plan para la
salvación o la exaltación del hombre (Moisés 4:2) lo cual tiene el propósito de
darle la inmortalidad y permitirle ser como el Padre.
Para
los mormones, Cristo fue engendrado, concebido y nació de la misma manera los
demás seres humanos de este planeta, pues "Hijo de Dios" señala
exactamente eso. Fue engendrado mediante padres mortales. Eso quiere decir que
como literalmente era el hijo del Padre, su nacimiento fue en sentido personal,
real y literal igual a todo nacimiento humano y que no había nada simbólico o
figurativo acerca de su filiación. Nació como resultado del contacto físico
sexual entre su Padre, un inmortal, y su madre María, una mortal. Así que es
hijo físico de Elohim y de María en todo sentido. Dicho de otra manera, Dios,
el Padre, que tiene un cuerpo de carne y hueso, vino a este planeta, sostuvo
relaciones sexuales físicas con María, su propia hija, y así engendró el cuerpo
físico de Jesús (D. y C., 130:22). De manera que el nacimiento virginal de
Jesús no significa lo mismo para ellos que para los cristianos.
Los
mormones hacen claro que Jesús fue el único hombre nacido como Hijo de Dios en
este mundo mortal, por eso fue el unigénito en la carne quien
nació el 6 de abril del año 1 D.C.[12]
Algunos
mormones sostienen que Cristo y Elohim practicaban el matrimonio plural o la
poligamia. Aun algunos de sus apóstoles han enseñado que Jesús fue el polígamo
que se casó en las bodas de Caná en Galilea y que María y su hermana Marta
entre otras fueron sus esposas en las cuales procreó a varios hijos. Esto se
evidencia por la relación íntima de Jesús con las dos hermanas, María Magdalena
y otras mujeres que Jesús amaba, pues si no estuvieran casadas con él, sus
acciones y relaciones eran impropias. De esta manera Jesús mismo cumplió
justamente el mandamiento de su Padre de multiplicar y llenar la tierra. De
hecho, según algunos, el mismo Padre obedeció esa misma ley al unirse con María
para procrear a Jesús, quien a su vez siguió su ejemplo. Así los dos acataron a
la ley de la progresión eterna que incluye la obligación de todos a casarse
para poder lograr la vida eterna.
Jesús
como salvador no proveyó la salvación personal libre de costo a nadie. Sólo dio
el pronto pago de la salvación; le toca a cada individuo a pagar lo demás.
Entonces, hoy Jesús es solamente un salvador universal -- no uno personal, o
sea, es únicamente "nuestro salvador" y nunca "mi
salvador".
Después
de su resurrección, Cristo fue a las Américas para llevar el evangelio a los
judíos que, según explica El Libro de Mormón, habían emigrado de
la Palestina por mandato de Dios para los 600 A.C. Se dice también que cuando
Jesús habló de las "otras ovejas" (Jn. 10:14) se refería a los
habitantes de las Américas. Para ilustrar esto, en el centro del sur para
visitantes en la plaza principal de Salt Lake City, se finaliza la presentación
con una figura enorme de Jesús entre un pueblo indígena cerca del pirámide de
Palenque que se encuentra en México.
Contradicciones
internas: Existe una contradicción
clara entre el libro más correcto de los mormones y las enseñanzas de su
iglesia hoy. El Libro de Mormón enseña que Jesús fue concebido
por el Espíritu Santo y no por el Padre, pues dice, "Y he aquí, nacerá de
María, en Jerusalén, ... una virgen, un vaso precioso y escogido, a quien se
hará sombra y concebirá por el poder del Espíritu Santo, y dará a luz ... el
mismo Hijo de Dios" (Alma 7:10).
El
Jesús[13] del cristianismo es el Creador de todo lo creado (Jn. 1:3; Col.
1:16-17) y eso incluye a todos los ángeles, uno de los cuales fue Lucifer.
Conforme a estos textos bíblicos Jesucristo no era un ser creado, sino el
Creador de todo que existe. Además, es el Redentor quien jamás tenía necesidad
de la progresión o la salvación, porque nunca pecó (2 Cor. 5:21; 1 Pe. 1:19; 2:22).
No
es un Dios aparte del Padre, sino junto a éste y el Espíritu Santo es el único
Dios verdadero. Tampoco Jesús en su preexistencia se llamaba Jehová, nombre
propio del Dios del antiguo pacto que en el Nuevo Testamento se revela como
Padre, Hijo y Espíritu Santo[14].
Nació
mediante una concepción milagrosa efectuada por el Espíritu Santo en la vientre
de una joven hebrea. No fue una concepción literal de Jesús en María por el
Padre, un santo hombre de carne y hueso, quienes sostuvieron relaciones
sexuales. Los evangelios claramente enseñan que María era una virgen cuando
concibió a Jesús y con delicadeza dice que "fue encontrada con hijo por el
Espíritu Santo" (Mt. 1:18). Así que no fue concebido por el Padre (Mt.
1:19-20; Lu. 1:35).
El
texto bíblico sobre las bodas de Caná (Jn. 2:2-11) no provee evidencia alguna
de que fuera Jesús quien se casara. De hecho Juan señala a Jesús como uno de
varios huéspedes invitados (2:2). Asimismo, en el trasfondo histórico y el
contexto bíblico "las otras ovejas que no son de este redil" (Jn.
10:16) tienen referencia a los gentiles (Gá. 2:7; Ef. 2:13-16, 22) y no al
pueblo indígena de las Américas. La Biblia hace claro que todas las apariciones
de Jesús después de su resurrección ocurrieron en Judea y Galilea y que, con su
última aparición al ascender al cielo en las nubes, llevó su cuerpo glorificado
consigo a su Padre Celestial. Dicho acto puso punto final a sus apariciones en
la tierra[15].
Por lo tanto, El Libro de Mormón no narra una aparición histórica
de Jesús en las Américas, sino una puramente imaginaria y ficticia.
Concluimos,
pues, que el evangelio mormón y el bíblico hablan de un ser humano que llevaba
el nombre de Jesucristo, pero que son en realidad dos seres distintos. No son
una y la misma persona. Lo que tienen los dos en común es esencialmente el
nombre, pero obviamente se trata de dos individuos enteramente diferentes.
¿Es el Espíritu Santo mormón el mismo de la Biblia?
Para
los mormones el Espíritu Santo es un personaje sin cuerpo físico de carne y
hueso (D. y C. 130:23). Como un personaje de Espíritu y el tercer personaje o
individuo de la trinidad mormona es una persona-espíritu, un hombre-espíritu o
una entidad-espíritu. O sea, tiene un cuerpo-espíritu que se parece a un
hombre. Es la influencia de la deidad, la luz de Dios o la verdad que procede
de la presencia de Dios para llenar el inmenso espacio y vivificar el
entendimiento de los hombres.
El
Espíritu Santo puede estar solamente en un lugar a la vez, pero su poder y
influencia se sienten en todas partes al mismo tiempo. Así que no es
omnipresente, pero mediante su inteligencia, conocimiento, poder y influencia
sobre y a través de las leyes de la naturaleza, está presente en todas las
obras de Dios.
En
el mormonismo el Consolador de Juan 14:16-17 NO se refiere al Espíritu
Santo sino a otro Espíritu de la verdad que mora en el Hijo de Dios. Dios da el
don del Espíritu Santo a los mormones obedientes mediante la imposición de las
manos por un anciano con la autoridad debida después de que haya fe,
arrepentimiento y el bautismo en agua. El Espíritu Santo tiene la facultad de
iluminar y capacitar la mente, purificar y santificar el alma, revelar las
cosas de Dios y animar a que se haga buenas obras.
En
la enseñanza bíblica el Espíritu Santo es muy
distinto. La Biblia no enseña que El es uno de tres dioses distintos, sino que
hay sólo un Dios el cual se revela o se manifiesta a sí mismo como Padre, Hijo
y Espíritu Santo (Dt. 6;4; Mt. 2:19; Jn. 4:24, 14-16; Hch. 1:8; 2:1-4; 4:31;
Ro. 8). No tiene cuerpo que le limita físicamente a estar en un lugar a la vez.
Contrario a la negación mormona de que el Consolador de Jn 14:16-17 es el
Espíritu Santo, Jn 14:26 lo afirma. Además, el Espíritu Santo comienza a morar
adentro del creyente en Cristo cuando éste lo acepta como su Señor y Salvador
personal y no por medio de la imposición de manos de sacerdotes mormones (Hch.
2:39; 1 Co. 2:14-16, 12:13; Hch. 2:39; Ef. 1:13-14, 4:30).
¿Es bíblico el plan de la
salvación mormona?
La
iglesia mormona enseña dos tipos de salvación en los cuales se hace claro que
Jesús no proveyó salvación personal libre de costo a nadie. De hecho algunos se
encuentran fuera del alcance de la expiación que Cristo hizo con su dolor en
Getsemaní. En el concilio celestial de los dioses Cristo se hizo voluntario
para ir a la tierra y ofrecerse a sí mismo como sacrificio el cual sería
necesario debido a la transgresión que se anticipaba del primer hombre. Fue
indispensable su sacrificio por dos razones.
Primero, era necesario para librar a los seres
humanos de la muerte física y así proveerles el derecho de ser resucitados de
los muertos. Esto se llama la salvación general o la redención
incondicional. La idea es que todo ser humano se beneficia de lo que
Cristo hizo voluntariamente en el Huerto de Getsemaní, pues todos serán
resucitados de entre los muertos. Todos los hombres son redimidos de los
efectos de la transgresión de Adán tanto con respeto a la muerte del cuerpo
como al pecado heredado. El sacrificio y la resurrección del Señor eliminan la
muerte temporera causada por la caída y la reemplaza con la inmortalidad. De
manera que el regalo gratuito por la gracia de Dios sin las obras de justicia
es únicamente la inmortalidad. Toda la humanidad lo recibe obligatoriamente,
pues nadie lo puede rechazar. Además, se da a todas las criaturas tales como
los peces, las aves y los animales. Todos son redimidos a una vida inmortal de
forma incondicional. Así que en sentido mormón Cristo no solamente redime a
todo hombre sino a toda criatura que habita en la tierra.
El
segundo tipo de salvación fue necesario para librar a cada ser humano de la
muerte espiritual, la separación de Dios, causada por la caída de Adán. Esto se
llama la salvación individual o la redención condicional,
la cual, según el tercer artículo de fe, reciben únicamente aquellos que
"creen y obedecen la ley del evangelio [mormón]". Entonces, el
sacrificio de Cristo abre paso para que uno pueda recibir la remisión de los
pecados personales. Ya que estos pecados se deben a actos individuales, el
perdón está condicionado a que el individuo cumpla o obedezca ciertas leyes y
ordenanzas del evangelio mormón. Como oferta universal todos tienen la
oportunidad de ser redimidos, pero no todos la aceptan. Se alcanzan sus
beneficios únicamente por la fe, el arrepentimiento, el bautismo, la imposición
de las manos y la obediencia a todos los demás requisitos del evangelio mormón.
Esto significa que todos tienen que creer y ser obedientes para poder ganar la
vida espiritual y eterna la cual es la recompensa o el salario que uno recibe
"mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio"
mormón.
La
fórmula mormona de la salvación personal conlleva por lo menos doce pasos:
primero, la fe que se define como la completa confianza en el ser de Dios, sus
propósitos y sus palabras; segundo, el arrepentimiento que incluye una
confesión de culpa, un deseo de ser aliviado de los efectos dañinos del pecado
y una determinación sincera de abandonar el pecado y hacer el bien; tercero, el
bautismo por inmersión por autoridades mormonas para el perdón del pecado;
cuarto, la imposición de las manos para recibir el Espíritu Santo; quinto, la
ordenación de los varones como sacerdotes de la orden de Melquisedec; sexto, la
participación en ciertas ceremonias del Templo[16] para
recibir conocimientos y poderes especiales; séptimo, el matrimonio celestial;
octavo, la obediencia a la Palabra de Sabiduría que es abstenerse de tabaco,
bebidas alcohólicas, café y té; noveno, dar consentimiento común al profeta que
administra la iglesia mormona; décimo, dar los diezmos a la iglesia; undécimo,
asistir a las reuniones sacramentales de cada semana; duodécimo, la obediencia
y sujeción completa a Dios y sus mandatos.
¿Cuáles son las enseñanzas bíblicas acerca de la
salvación?
Según la Biblia la salvación es una obra de la
gracia o misericordia de Dios. Es un don completamente gratuito debido a que
Cristo pagó todo el precio por su muerte. No obstante, ese regalo u obsequio
está condicionado al arrepentimiento del pecado y la fe en Jesucristo quien
proveyó el sacrificio expiatorio en la cruz del Calvario (Mc. 1:15; Jn 1:12, 3:16;
Ro. 3:21-26; 6:23; Ef. 2:8-9). La doctrina mormona de la resurrección de todo
ser humano a base del sufrimiento de Cristo no está fundada en las enseñanzas
bíblicas, aunque la Biblia sí enseña una resurrección universal, tanto de los
creyentes como de los incrédulos. Jesús enseñó que algunos serían resucitados a
vida y otros a juicio (Jn. 5:25-29; Mt. 25:31-46). Los que no eran discípulos
del Señor sufrirían una separación eterna de Dios en el infierno (Mt. 7:13,
8:12, 10:33, 13:12-13, 18:9; Lu. 9:24, 16:22-28; Jn. 3:18, 36, 5:29; Ro. 2:5; 1
Co. 6:9-10; Gá. 5:19-21).
La
Biblia está clara en que la salvación no depende ni siquiera parcialmente de
las obras morales o ceremoniales humanas o del evangelio mormón. Toda es obra
de Dios por la gracia mediante la fe en Cristo[17] (Ef.
2:8-10). Además, varios textos bíblicos sugieren una variedad de grados de
recompensa en el más allá[18] (Mt.
25:14-30; Lu. 19:12-27; Jn. 1:12, 14:1-2; Ro. 8:29-30; 2 Co. 5:1; Fil. 3:20;
Col. 1:5; He. 9:28, 11:10-16; 1 Pe. 1:3-4; 2 Pe. 3:13; Apo. 21-22). Concluimos,
pues, que los dos tipos de salvación y los doce pasos que cada mormón tiene que
seguir para alcanzar o merecer la salvación individual no son bíblicos.
¿Fue el originador de estas doctrinas un profeta de
Dios?
La
iglesia mormona y sus doctrinas proceden de José Smith. Se ve su importancia en
el testimonio que los mormones dan constantemente: "Yo sé que José Smith
fue un profeta [del Dios Viviente]...". Así que el mormonismo está basado
fundamentalmente en el testimonio del profeta José y, por ende, en su
credibilidad.
¿Quién
fue José Smith? Según los mormones era el profeta escogido por
Dios para restaurar la iglesia verdadera, su estructura, sus
ordenanzas y su doctrina que para ellos es el evangelio. José (1805-1844) nació
en Sharon, Vermont, pero vivió también en Palmyra y Manchester, Nueva York.
Durante un gran fermento religioso José dijo que se preguntaba, "¿Cuál
iglesia -- la bautista, la metodista o la presbiteriana -- tendría la verdad? y
¿cómo puede uno saberlo?" En la primavera del 1820, cuando tenía 14 años,
después de leer Santiago 1:15, fue solo al bosque cerca de su casa, se puso de
rodillas y comenzó a orar en voz alta por primera vez en su vida. En seguida se
apoderó de él "una fuerza que completamente me dominó". Era una
fuerza tan asombrosa que su influencia se trabó la lengua y José se quedó mudo.
"Una espesa niebla se formó alrededor de mí" y sentía a punto de ser
destruido. Logró clamar a Dios a que le librara del poder del enemigo y en ese
momento vio "una columna de luz, más brillante que el sol, directamente
arriba de mi cabeza" que poco a poco descendió hasta descansar sobre él.
Sintió liberado. "Al reposar la luz sobre mí, vi en el aire arriba de mí a
dos Personajes, cuyo brillo y gloria no admiten descripción. Uno de ellos
me" llamó por nombre y dijo, "señalando al otro: '¡Este es mi Hijo
Amado: Escúchelo!'"
El
propósito de José era saber cuál era la verdadera religión para unirse a ella.
Al recobrar su habla, hizo la pregunta. "Se me contestó que no debería
unirme a ninguna, porque todas estaban en error; y el Personaje que me habló
dijo que en su vista todos sus credos
eran una abominación; que todos aquellos profesores se habían pervertido".
Luego, un metodista rechazó su testimonio, y pronto surgió "mucha
persecución" contra él de todas las sectas y personas importantes aunque
era sólo un joven.
Según
José, estaba en un cuarto orando y pidiendo perdón a Dios el 21 de septiembre
de 1823 cuando una luz brillante apareció por segunda vez. Era el ángel Moroni
que le dijo que Dios le tenía un trabajo. Le habló también de un libro que el
pueblo indígena había escrito en planchas de oro y que tenía "la plenitud
del evangelio eterno". "Junto con las planchas estaban 'dos piedras
en aros de plata, las cuales aseguradas a una pieza que se ceñía alrededor del
pecho, formaba lo que se llamaba el Urim y Tumim'". Con estos podría hacer
la traducción. Después de citar varios versos bíblicos, el ángel desapareció,
pero reapareció dos veces más esa misma noche con el mismo mensaje cada vez.
Según
José, cuatro años más tarde en 1827, Moroni se encontró con él en la colina
donde estaban enterradas las planchas de oro. El 22 de septiembre recibió las
mismas y las tradujo del egipcio reformado al inglés por medio del Urim y Tumim
con el don y poder de Dios. Era El libro de Mormón. Más tarde
llevó algunos caracteres de las planchas al profesor Anthon de la Universidad
de Columbia quien verificó su traducción[19].
En
mayo de 1829 cuando Oliverio Cowdery escribía la traducción dictada por José,
los dos fueron al bosque para orar acerca del bautismo para la remisión de
pecados. Mientras oraban, Juan el Bautista apareció en una nube y puso las
manos sobre ellos para ordenarlos al sacerdocio de Aarón. Luego,
se bautizaron mutuamente y se ordenaron el uno al otro al sacerdocio[20].
A
finales de mayo o en junio de 1829, Pedro, Jacobo y Juan visitaron a ambos y
confirieron en ellos el sacerdocio de Melquisedec. Esta
ordenación les daba el poder de imponer las manos para comunicar el don del
Espíritu Santo. El próximo 6 de abril José y otros cinco hombres organizaron la
Iglesia mormona.
Después
de comenzar la labor en Nueva York, pasaron a Kirtland, Ohio, después a
Independence, Misurí y por fin a Nauvoo, que se convirtió en la ciudad más
grande en Illinois en 1844. A pesar de que José era candidato de presidente de
EE. UU., unos mormones apóstatas publicaron en su contra la primera edición del
periódico el "Expositor de Nauvoo". Después de que las autoridades
mormonas la mandaron destruir, José fue arrestado, pero puesto en libertad por
el tribunal municipal de Nauvoo.
Con
un segundo arresto que fue por traición contra el estado, José fue encarcelado
en Carthage, Illinois. El día 27 de Junio de 1844 una chusma airada atacó la
cárcel, y José y su hermano, Hyrum, fueron matados a balazos. Luego se escogió
a Brigham Young, el presidente de los doce apóstoles, como sucesor y él llevó a
los mormones a Salt Lake City, Utah, donde desde 1847 se encuentra su sede
principal[21].
A
base de investigaciones durante más de un siglo muchos datos históricos
más objetivos han sido descubiertos. Estos revelan a un José Smith
mucho menos espiritual pero obviamente con una carisma y capacidad de liderato
enormes.
Primero
veamos los problemas con el despertar religioso del 1820 y la primera
visión de José, los cuales juegan un papel crucial para los mormones[22]. La
segunda forma parte de la primera lección presentada por los misioneros y se
exige el testimonio a favor de su autenticidad antes del bautismo. En esa
visión hay implícitas cuatro doctrinas fundamentales: que Dios es un hombre con
cuerpo físico; que el Padre y el Hijo son dos dioses separados y que cada cual
tiene su propio cuerpo de carne y hueso; que hubo una apostasía total de los
cristianos, de manera que todas las iglesias son falsas y que el Padre y el
Hijo aparecieron juntos en la tierra por primera y última vez en toda la
historia de la humanidad con el propósito específico de llamar a un joven a
"restaurar" la iglesia verdadera. Por lo tanto, la primera visión le
da autenticidad divina a José Smith como profeta.
Existen
varias contradicciones en relación con esta visión crucial la cual no se
publicó hasta 1842, 22 largos años después de 1820. ¿Por qué el evento más
importante para evidenciar la iglesia mormona como la única verdadera se guardó
en secreto por tanto tiempo? De hecho se
desconocía la misma durante los años de lucha para establecer el mormonismo,
pues según el historiador mormón Dr. J. B. Allen, "Ningún escrito
contemporáneo acerca de José Smith durante los 1830s, ninguna publicación de
los Santos de los Últimos Días durante esa década, y ningún diario o ninguna
carta existente la menciona".
Un
hecho de esa magnitud suscita preguntas sobre la primera visión, "¿Es pura
ficción? ¿Qué dice la evidencia?" Una revelación de José en 1832 que
todavía forma parte de la escritura mormona afirma: "Ningún hombre [que no
haya recibido el sacerdocio] puede ver el rostro de Dios, el Padre, y vivir".
Se pregunta, ¿cómo era posible, entonces, que José lo viera nueve años antes de
recibir el sacerdocio sin morir? De haber experimentado ya la primera visión,
¿por qué la revelación de 1832 no la reconoció como verdadera y no falsa?
Además,
si hubiera visto a Dios el Padre en cuerpo físico como un hombre glorificado en
1820, ¿por qué dio el visto bueno a las "Conferencias sobre la Fe"
que identificó al Padre como "un personaje de Espíritu"? Dichas
conferencias formaron parte de las escrituras mormonas desde 1835 hasta 1921,
cuando calladamente se sacaron sin explicación alguna. Aún más, si José Smith
hubiera visto al Padre y al Hijo en dos cuerpos separados en 1820, ¿por qué a
mediados de 1830, cuando revisó la Biblia con el propósito de corregir los
errores de traducción, cambió Lucas 10:22 a leer de esta manera: "que el
Hijo es el Padre, y el Padre es el Hijo"? Eso mismo dice la "Versión
Inspirada" de la Biblia hoy. Surge otra pregunta importante a raíz de esta
visión. ¿Por qué los personajes de la visión condenan TODOS los credos
cuando el apostólico y el de Nicea hablan de su fe "en Dios el Padre
todopoderoso hacedor del cielo y la tierra ... en Jesucristo, Su único Hijo,
nuestro Señor, quien fue concebido por el Espíritu Santo..."? Se parece a
la fe que José profesaba por diez años. ¿Por qué esa fe constituía una
abominación para Dios mientras no manifestó ninguna condenación por la
adivinación y la comunicación con los espíritus de los muertos y la búsqueda
por tesoros por medios mágicos? Pues todo eso practicaba José.
La
primera visión suscita duda también, porque existen nueve diferentes versiones
y cada una contradice las demás en puntos importantes[23].
Incluyen diferencias en la fecha, en la edad de José, en su motivación para ir
al bosque para orar, en quien se le apareció y en el mensaje que se le entregó.
Todo esto bien apunta hacia la conclusión de que si hubiera tenido esa
experiencia de verdad, no existirían tantas diferencias claves.
Ocho
de las versiones (la única excepción está en la versión oficial de 1842) están
de acuerdo en que José no reclamó haber visto a Dios Padre, mucho menos su
cuerpo de carne y hueso -- el punto
principal del relato hoy. La iglesia mormona guardó en secreto por 130
años la única versión del puño y letra de José. Se escribió cerca de 1833 y
contó una visión celestial del Señor (Jesucristo). No fue una visita
terrenal del Padre e Hijo. Además, el Señor en el cielo le dijo que sus
pecados estaban perdonados y no que su acompañante era su hijo amado.
¿A
quién vió en realidad si es que hubo alguien? Por años los profetas y los
apóstoles oficiales de la iglesia mormona daban fe de que los personajes eran
uno o más ángeles. Entre ellos estaban Brigham Young, John Taylor, Wilford Woodruff,
José F. Smith, Spencer W. Kimball y aun un himno de la iglesia. Pero Brigham
Young y el profeta Woodruff dijeron que era un ángel enviado por el Señor. La
versión de José de 1833 menciona solamente al Señor, sin decir nada acerca del
Padre. Otras versiones los identifican como "un ángel" o
"ángeles", el "Señor" o "dos personajes".
Otro
problema serio para la primera visión es la fecha de 1820 que evidentemente es
una equivocada. No hay ninguna evidencia estadística de fermento espiritual en
las iglesias evangélicas en ese año, pero sí hubo un despertar entre 1824-25.
De manera que si ocurrió, tendría que ser durante esos años, pero ¡eso sería
después de la segunda visión de 1823! La fecha es importante para los mormones
porque sin el avivamiento, José no tendría motivo alguno para hacer su pregunta
sobre cuál iglesia tenía la razón.
Pasaron
diez años entre 1820 y la "restauración" de la verdadera iglesia en
1830. ¿Qué sucedió en la vida espiritual de la familia Smith y de José en
particular durante esa década? Su madre y dos de sus hermanos, Hyrum y Samuel,
eran miembros activos de la iglesia presbiteriana por ocho años. En el caso de
José, el joven tomó una acción que resulta ser contradictoria. A pesar de las
dos advertencias en 1820 a no unirse a iglesia alguna y a pesar de otras
visiones acerca de las planchas, en 1828 José tomó un paso para unirse como
miembro a la Iglesia Metodista en Harmony, Pennsylvania. Su esposa Emma había
sido metodista desde la edad de siete años. José tomó ese paso inicial un
miércoles, pero surgió oposición por sus prácticas adivinatorias, su venta de
objetos mágicos y su relación con fantasmas sangrientas, las cuales se referían
a un español con su garganta cortada que le mostró las planchas. En vez de
someterse a una investigación en cuanto a esas acusaciones, José retiró su
nombre de la lista de la clase. Esto nos lleva a una disjunctiva: al tomar la
decisión de apuntarse, o José fue desobediente e irresponsable como profeta, o
nunca tuvo la primera visión. Existe otro elemento contradictorio: en una carta
con fecha del 23 de enero de 1829 su madre Lucy Mack Smith mencionó la
traducción de unas planchas por José, pero aunque no dijo nada acerca de unos
ángeles o dioses, sí mencionó unos sueños de su hijo[24].
En
cuanto a la segunda visión de José Smith en 1823 hay confusión
también en cuanto al nombre del ángel que se le apareció. ¿Fue Nefi o Moroni? La
perla de gran precio (1851), Millenial Star, Times
and Seasons y Biographical Sketches (1853) de su madre
Lucy lo identifican como Nefi. ¿Cuál fue? Como quiera, existe peligro cuando
uno depende de los ángeles para sus revelaciones, porque Satanás se disfraza
como ángel de luz (2 Co. 11:14) y Pablo advierte del peligro de confiar en
ellos para revelaciones sobre la salvación (Gá. 1:8).
Durante
la vida de José tenía tres obsesiones que ponen en tela de duda una
confianza plena en él como profeta. La primera fue la poligamia o el matrimonio
plural[25]. Por
años era una doctrina central y la piedra angular de la fe mormona. Esta
enseñanza junto con el bautismo por otros y los matrimonios hizo que los
mormones fueran "capaces de abrir las puertas a la vida eterna para
millones de sus antecesores amados". De esa manera ellos se convirtieron
en salvadores del mundo. Se toma el primer paso en el matrimonio plural cuando
se casa en el Templo por el tiempo y la eternidad y se le sella a los hijos.
También se celebra por los muertos el matrimonio eterno o celestial. Es una
ordenanza obligatoria para poder obtener la exaltación más alta en el reino de
Dios. Pues el matrimonio celestial convierte a los seres humanos en dioses. Ya
que esta enseñanza del matrimonio celestial en una ceremonia secreta en el
templo no aparece en El Libro de Mormón, José la reveló como un
"pacto nuevo y eterno" el día 12 de julio de 1843 en Nauvoo. Hace la
poligamia una parte esencial del matrimonio celestial y un requerimiento para
llegar a ser un dios. No fue hasta 32 años después de la muerte de José que la
iglesia mormona quitó de Doctrinas y Convenios la Sección 101 que
condenaba la poligamia y sustituyeron la Sección 132 la cual todavía forma
parte de las escrituras de los últimos días.
Pero
antes de 1843 José ya estaba practicando la poligamia. Por lo menos para 1840
la practicaba en secreto aunque en un tiempo tuvo una revelación privada para
presentar a Emma, su esposa, que le justificaría por sus muchas esposas. No
obstante, no hizo una declaración pública durante su vida a pesar de sus 84
esposas, pues practicaba la poligamia en desobediencia crasa al Libro de
Mormón, la Sección 101 de Doctrinas y Convenios, la
Biblia y las leyes de EE.UU.
¿Señala
todo este asunto de la poligamia un lado genuino del carácter de este religioso
como un seductor engañoso de mujeres obsesionado con su propia sexualidad? ¿Fue
en el fondo un mujeriego egoísta?
Su segunda
obsesión fue la destrucción de EE.UU. debido a su rechazo del evangelio
restaurado por el profeta José. Una de sus reacciones ante el repudio fuerte de
la mayoría de los pioneros en el oeste fue emitir varias profecías, algunas de
las cuales tenían palabrotes vulgares. Deseando vengarse con una pasión
vehemente, hizo un vaticinio en mayo de 1843: "Yo profetizo en el nombre
de Dios el Señor que a menos de que EE. UU. haga recompensa por los errores
cometidos con los Santos en el estado de Misuri y castigue los crímenes
cometidos por sus oficiales, que dentro de unos cuantos años, ese gobierno será
totalmente derrotado y no quedará ni un sólo tiesto". En 1833 precisó más
la fecha de su destrucción cuando dijo que ocurriría en "no muchos
años" y que habría personas vivas cuando pasara.
Seguía
emitiendo profecías hasta su muerte. Hizo la siguiente en la Conferencia
General semianual sólo meses antes de su muerte: "que [a
José Smith] no le podrían matar en los próximos cinco años, que no le podrían
matar hasta en cuanto el Templo [en Sión] fuera completado, debido a que había
recibido una promesa incondicional del Todopoderoso acerca de esos
días..." Obviamente es una profecía falsa, no sólo porque murió dentro de
poco, sino porque aun no se ha construido dicho templo. Otra reacción parecida
a la del profeta Mahoma ante el rechazo de su misión profética fue enseñar a
sus seguidores a robar, asesinar y saquear en la guerra mormona de 1838.
La tercera
obsesión de José fue con el establecimiento del Templo o la
restauración de "Sión" en Independence, Misuri. Una de sus profecías
decía que el Templo más importante se iba a construir en el "solar del
Templo" designado por el profeta en Independence y que la gente de su
generación viviría para verlo. Brigham Young en 1845 y otros profetas
posteriores reafirmaban esa profecía de su construcción durante esa generación.
Pero hasta el día de hoy no lo han construido y por supuesto ya murieron todos
aquellos que oyeron esa profecía por boca de José. Otra revelación del 14 de
febrero de 1835 decía que la venida de Cristo ocurriría dentro de 56 años, lo
cual señalaba una fecha aproximada de 1891. Por supuesto no ocurrió. De hecho
José anunció por lo menos 53 profecías falsas, y conforme a Deuteronomio
18:21-22 eso le hace a él un profeta falso; no hay que escucharlo o tenerle
miedo.
Una
influencia significativa en la vida de José y, por ende, en el desarrollo de
mormonismo fue la masonería. En 1842 José Smith y Sidney Rigdon
fueron iniciados como masones. Dos meses más tarde se introdujo la ceremonia
mormona del Templo la cual transmite ciertos conocimientos secretos y poderes a
los practicantes. En mayo José introdujo las funciones secretas del "poder
y de los sacerdocios" de Lucifer, reclamando una restauración de la pureza
de las antiguas religiones de misterio. Por años estas ceremonias del ocultismo
pagano formaron la parte más importante de ciertos ritos del Templo.
¿Murió
el profeta Smith como un mártir por sus creencias como los mormones suelen
decir?[26] Los
hechos demuestran lo contrario. Algunos mormones trataron de persuadirle a
desistir de la enseñanza y la práctica de la poligamia. Cuando no los escuchó,
decidieron publicar la verdad en el Nauvoo Expositor. Prepararon una
edición del periódico, pero como alcalde de Nauvoo, José actuó con una chusma
armada destruyendo su oficina y todo el equipo. Como resultado José fue
arrestado por ese crimen y el de la traición aunque cuando murió, estaba en la
cárcel de Carthage con cargas de poligamia.
Así
que fue encarcelado, porque negaba sus creencias -- no porque las defendía. Fue
arrestado y encarcelado por la persecución violenta de los que querían hacer
público lo que en verdad él creía y practicaba. Además, cuando supo de la
muerte de Hyrum, su hermano, abrió un poco la puerta de su celda y descargó su
pistola seis veces. Así murió José en el medio de un tiroteo en el cual él
mismo mató por lo menos a dos hombres e hirió a otro a balazos. No murió
tranquilamente como mártir. Respondió con coraje y vehemencia a sus acusadores
que tenían la razón. Murió como un peleonero con una pistola en la mano sin
respeto por la prensa libre. Eso fue el crimen por el cual le arrestaron y le
encarcelaron.
En
conclusión, hay que afirmar lo obvio. Si los "libros sagrados"
mormones son creación principalmente del hombre es lógico pensar que pueden
haber contradicciones entre ellos. Eso es precisamente lo que hemos encontrado
y señalado en el caso de las doctrinas mormonas. Estas inconsistencias
presentan a José Smith en parte como hombre de su propia época, pues sus
enseñanzas cambiaban al paso del tiempo en parte por conveniencia propia.
Estaba siempre alerta para adquirir nuevas doctrinas y prácticas e incorporlas
en su religión. Cabe señalar también que desde su juventud tomaba en serio sus
prácticas mágicas y debido a eso tenía las puertas abiertas para las
influencias de los espíritus malignos. Un ejemplo de esto fue la incorporación
de ceremonias ocultas de origen pagano. Está claro, además, que el mormonismo
está basado en el testimonio de un hombre indigno de confianza que usaba la religión
y el rol de profeta para adelantar sus propios intereses. Fue un oportunista,
un mentiroso, un seductor de mujeres, un practicante de la magia y del
ocultismo, un asesino y sobre todo un falso profeta.
[1]Ver "El testimonio de los mormones y el nuestro" Las
doctrinas sanas y las sectas malsanas, pág. 52-58.
[2]El siguiente manual ha sido muy útil en la preparación de esta Sana
Doctrina: LIGHT ON THE LATTER-DAY SAINTS: Interfaith Witness
Associate Manual, preparado por la Home Mission Board, SBC, 1991.
[5]Branch, Rich. "LDS
Basic Beliefs: God the Eternal Father" The Watchman Expositor,
(12:3, 1995), pp. 19-20.
[6]D. y C. se refiere a Doctrinas y Convenios, una de las
cuatro escrituras estandares de revelación mormona. Las otras son El
Libro de Mormón, La Perla de Gran Precio y la Biblia
(versión de King James).
[7]Según el mormonismo la exaltación se refiere a una herencia en lo más
alto de los tres cielos dentro del reino celestial. "Todo [cuanto] el
Padre tiene" (D. y. C., 84:38); la continuación de la unidad familiar en
la eternidad.
[8]Talmage, James. Artículos de Fe. Salt Lake City: La
Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, 1952. Pág. 47.
[9]Ya que el poder de Elohim depende, por lo menos, en parte del apoyo de
los otros seres inteligentes que le honran y sostienen, si en algún momento
ellos retiraran su apoyo, entonces su poder podría desintegrar y el Padre
Celestial dejaría de ser dios (McKay pág. 13-14).
[12]Ver "El Cristo de la fe cristiana" en Las doctrinas sanas
y las sectas malsanas, pág. 298, nota #14.
[16]Un Templo mormón no es una iglesia donde se reúne la congregación
local, sino un edificio construido especialmente para celebrar "las
ordenanzas sagradas del evangelio" mormón que incluye el bautismo por los muertos,
el matrimonio por el tiempo y la eternidad y el sellamiento de los hijos a los
padres. Únicamente los mormones recomendados pueden entrar y participar.
[17]Ver "La parte nuestra en nuestra salvación" (pág. 70-74) y
"La muerte de Cristo ¿qué significa para nosotros? (pág. 105-113) en Las
doctrinas sanas y las sectas malsanas.
[18]Ver "La vida para siempre ¿condicionada? (pág. 204-213) en Las
doctrinas sanas y las sectas malsanas.
[19]En una carta profesor Charles Anthon negó a que aprobara la traducción
(ver dicha carta en The Kingdom of the Cults por Walter Martin,
pág. 159-160).
[20] Vea Marvin W. Cowan, Los Mormones (El Paso: CBP, 1977),
pág. 12-15 y La perla de gran precio 2:1-75.
[21]La película "Legacy" ("El legado") presentada a
los turistas en el Joseph Smith Memorial Building en Salt Lake City presenta
una interpretación distorsionada de su historia. La misma describe a los
mormones como un pueblo perseguido injustamente, pero honrado, santo y con una
fe inquebrantable. Es una película completamente propagandística y llena de
distorsiones, pues no presenta en ningún momento el otro lado. En realidad
ambas facciones - los mormones y los pioneros en su contra -- cometieron
injusticias, como es de esperarse de los tiempos de la frontera en el oeste.